La verdad ingenua, muchas mentiras

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Polémica en torno a una interpretación del Informe de la Comisión de la Verdad. Respuesta a Néstor Raúl Correa

José Ramón Llanos

En la edición de agosto de la revista Alternativa Néstor Raúl Correa, exmagistrado y exsecretario ejecutivo de la JEP, publicó un artículo titulado “La verdad ingenua”. Cuya bajada dice: “Un minucioso análisis sobre el informe entregado por la Comisión de la Verdad que ha despertado en el país una profunda polémica por su contenido”. En realidad, el artículo no constituye un minucioso análisis y más que verdad contiene una serie de falsedades. La primera de las falsedades es la siguiente: “El informe ignora no solo la economía nacional sino también los avances sociales y democráticos durante el origen y la persistencia del conflicto armado, y que fue en medio de esos avances que un grupo de manera ilegitima se alzó en armas contra el Estado”.

En otro párrafo afirma: “Abstracción hecha de la cifra, muchas personas no habrían aguantado hambre y pobreza si la guerrilla no hubiese iniciado sus acciones”.

Por ahora no me ocuparé de la falsedad que significa la explicación que da sobre el inicio de las acciones de la guerrilla, solamente me ocuparé de la expresión de que si el gobierno no hubiera tenido que combatir a la guerrilla muchas personas no habrían aguantado hambre y pobreza. Para demostrar esa falsedad basta recordar que la guerrilla de la Farc surge después que el Ejército colombiano en el año 64 bombardeara a Marquetalia.

Entonces vale la pena preguntar ¿Quiere decir que antes de los años 60 en Colombia no padecían hambre y muchos niños no morían de inanición? Pero no solo el pueblo padecía hambre, los niños aparte de morir por hambre morían por algo tan evitable como la gastroenteritis y hasta los años 50 los niveles de analfabetismo en Colombia eran superiores al 35 por ciento. Incluso en el mismo artículo el autor afirma que en el momento del inicio del conflicto la esperanza de vida en Colombia era apenas de 55 años. Si tenemos en cuenta que los trabajadores después de los años 30 se pensionaban a partir de los 50 años, quiere decir que un gran número de ellos sobrevivían a penas 5 años a partir de su retiro.

En el artículo también reconoce el autor que la mortalidad infantil era de cincuenta mil cada año y que la desnutrición era del 32 por ciento de la población y que solo un 39 por ciento de las viviendas tenían agua potable y que la pobreza extrema era del 50 por ciento. Por tanto, no fue el accionar de la guerrilla la que produjera el hambre y la pobreza en Colombia. Pero a estas, la política de a sangre y fuego y la violencia de los Chulavitas contra los campesinos liberales y comunistas los obligaron a defenderse con las armas.

Estas acciones defensivas organizadas es lo que el Partido Comunista denominó autodefensas de masas. Que evitó un mayor número de muertos causados por la llamada Violencia bajo las dictaduras de Mariano Ospina Pérez y Laureano Gómez. Que, sin embargo, en los libros de historia se reconocen 200.000 asesinados. Esta cifra la recoge el primer estudio científico de este fenómeno, titulado, La violencia en Colombia de Eduardo Umaña Luna, el Sacerdote Campo Guzmán y Orlando Fals Borda

Otros bemoles del artículo se expresan así: “Durante esos 50 años la guerrilla voló puentes, oleoductos, torres de la energía… realizó muchas más acciones orientadas a incrementar la pobreza. La guerrilla necesitaba ahondar las causas estructurales del descontento, para supuestamente canalizar ese malestar. Y entonces le apuntó todo a la destrucción. Esa lógica siniestra tampoco se pondera en el informe”.

Claro que constituye una falsedad decir que la guerrilla causó todos esos destrozos para ahondar “para incrementar la pobreza”. Cualquier persona con la más elemental lógica sabe que ninguna guerrilla revolucionaria del mundo, tiene como objetivo incrementar la pobreza. Todas esas son acciones de la guerra dirigidas a debilitar al enemigo, a las fuerzas del Estado para tratar de lograr prontamente el triunfo e implementar las políticas que rescaten a la población de las condiciones infrahumanas en que malviven. Todas las guerrillas del mundo tienen como objetivo fundamental rescatar de las condiciones inhumanas en que viven los pobres en el capitalismo.

¿Quiénes son los responsables de la creación de las Farc?

Todos los lectores de la prensa colombiana, los oyentes de los noticieros y los espectadores de la televisión colombiana saben porque nacieron las Farc. La política anticomunista de los Estados Unidos en la postguerra fue la primera causa de la persecución y desplazamiento de los campesinos. En los años 60 esta persecución contra los campesinos se radicalizó por el temor que en América Latina se repitieran revoluciones como la de Cuba.

Eso explica el llamado Plan Laso para perseguir supuestamente a campesinos comunistas. Todo conjunto de campesinos que se organizaran para evitar que los latifundistas apoyados por la Policía en el caso de Colombia, los llamados Chulavitas, constituían el brazo armado con el que los terratenientes desplazaban a los pequeños y medianos campesinos para quedarse con sus fundos. Fueron los bombardeos a los campesinos que pacíficamente cultivaban la tierra y organizaban la explotación del ganado los que condicionaron la organización de las Farc. Como a continuación explicamos.

Los conservadores instrumento norteamericano contra el campesinado

Todos los medios del país reprodujeron el discurso de Álvaro Gómez Hurtado con el cual creó el infundio de las Repúblicas Independientes. Este discurso lo pronunció en el parlamento en 1961, y 3 años después en enero de 1964 con el pretexto de acabar con la Repúblicas Independientes, el gobierno de Guillermo León Valencia ejecutó el bombardeo a las familias campesinas que cultivaban pacíficamente la tierra en Marquetalia, en el Pato y en el Guayabero para acabar con esas organizaciones campesinas que además tildaban de comunistas.

Los bombardeos fueron llevados a cabo por aviones colombianos portadores de las 3.000 bombas que le habían proporcionado los Estados Unidos. Si tenemos en cuenta toda la fuerza militar desplegada contra una población civil trabajadora y los efectos producidos en Marquetalia la operación fue un rotundo fracaso. Y Para efecto de los objetivos perseguidos una operación inútil y de resultados contrarios a los que la Fuerzas Armadas colombianas y los Estados Unidos se propusieron obtener.

En lugar de acabar con las supuestas Republicas Independientes obligaron a Manuel Marulanda Vélez, Jacobo Arenas y otros lideres comunistas a formar la guerrilla de las Farc, la cual en algunos momentos devino un poderoso ejército que en algunas batallas logró derrotar al Ejército colombiano e incluso capturar a oficiales de alta graduación, incluso generales.

Finalmente, Néstor Raúl Correa afirma “El conflicto terminó con la victoria del establecimiento, del Estado y de las Fuerzas Militares. Y terminó con la derrota de las Farc… si no se admite algo tan simple, se pierde credibilidad”. En esta afirmación se demuestra que Raúl Correa se equivoca de cabo a rabo. Con todo lo que se ha conocido en la JEP, la Comisión de la Verdad queda plenamente establecido, que infortunadamente el gran perdedor fue la institucionalidad colombiana porque miembros de las Fuerzas Armadas se aliaron con los paramilitares, que no tenían otro objetivo distinto que mediante la violencia desplazar a los campesinos para una vez más quedarse con sus tierras.

Hay que reconocerlo con dolor como consecuencia de la guerra las Farc desnaturalizaron su lucha y cometieron actos no solo ilegítimos, sino que afectaron gravemente a la convivencia ciudadana. Ellos afortunadamente lo han reconocido. En cambio, algunos Generales no lo han hecho. En esta contienda no hubo vencedores, pero si un gran perdedor, la convivencia colombiana y miles de víctimas y apareció en la institucionalidad colombiana un vergonzoso y horrendo engendro: los crímenes de Estado, eufemísticamente llamados falsos positivos.