Un texto del profesor José Nódier Solórzano.
Nelson Guzmán Baena*
Las 168 páginas de la novela “La secreta” son placenteras, de sexualidad respetuosa, alejadas de la morbosidad, describen una sexualidad natural. Escritas con un lenguaje y una consulta permanente del diccionario de la RAE (Real Academia Española) que produce agrado, inquietudes y sospechas particulares. Todo este conjunto de virtudes del coordinador académico del Instituto de Bellas Artes de la Universidad del Quindío, José Nódier Solórzano Castaño es atractivo leerle y considero que muchos desprevenidos lectores se fortalecen. De manera similar, ocurre con su columna habitual los días viernes en el diario La Crónica del Quindío.
Ubicado en La secreta, su recorrido humanístico incansable es entre Calarcá, Armenia, Medellín y Bogotá. Esta última ciudad en el centro universitario, artístico y cultural como lo es La Candelaria. Nos refresca la memoria histórica de los que hemos tenido la dicha de observar sin prevención, libre y espontáneo y de manera consciente este espacio como aplicando el principio de introducción a la ciencia. El caminar e ir observando con detalle los diferentes componentes en su trayecto. Configurando un inventario de lo contemplativo, en especial Calarcá, la Villa del Cacique. La descripción de la carrera 25 señalando los negocios que allí se establecen, las mercancías, los personajes inolvidables, los barrios como el Versalles, los posibles amoríos entre estudiantes del Instituto Calarcá, Robledo, San José y cruzando fronteras al tomar nota de las relaciones de Manu, Manuelita Sáenz con el libertador Simón Bolívar.
No hago un análisis literario, se lo dejo a Juan Felipe Gómez, a Ángel Castaño, Carlos Fernando Gutiérrez (colega del Instituto Tecnológico quien trabaja las letras con sus estudiantes y también plasman textos literarios de personajes transeúntes e indigentes por la Plaza de Bolívar y las galerías en Calarcá), me inhibo a efectuarlo.
Este libro aporta a lo que deben ser la democracia, los derechos humanos, la camaradería, y que las diferencias sociales y económicas no pueden ser eternas y tienen que evolucionar para la satisfacción de la colectividad. Su voluntad política como ciencia social debe dar a conocer a los lectores lo que debiera estarse desarrollando en esta patria buscando el equilibrio naturaleza-sociedad y es una realización cultural más de la Fundación Torre de Palabras y que se apresta a realizar el IX Encuentro Nacional de Escritores “Luis Vidales”, con el género literatura y artes visuales. Con ciclo pedagógico del 6 de abril al 30 de agosto y el ciclo literario del 30 de agosto al 3 de septiembre en Calarcá y del cual es su cofundador José Nódier Solórzano Castaño.
* Consejero Territorial de Planeación Departamental, delegado de la CUT-Quindío.