La resistencia de las defensoras

0
329
Defensoras de los Derechos Humanos. Foto ONU Mujeres

Cada 29 de noviembre se reconoce la importancia de las mujeres en la garantía y protección de los derechos humanos

Redacción DD. HH.

En Colombo, Sri Lanka, 2005, durante la Primera Consulta Internacional de Mujeres Defensoras fue aprobado el Día Internacional de las Mujeres Defensoras de los Derechos Humanos. Este se haría cada 29 de noviembre como un reconocimiento público del trabajo necesario de las mujeres en la defensa de los derechos humanos, entendiendo que, en su labor fundamental para la sociedad, enfrentan obstáculos por el género. Por tal razón, desde la Organización de las Naciones Unidas, ONU, se reitera el apoyo a su ejercicio de defensa y la importancia de acciones para la protección de ellas en la sociedad.

Ahora bien, en la construcción de la paz, las defensoras reiteran la importancia de la participación de las mujeres en la toma de decisiones en la vida política del país, desde una perspectiva feminista que busque acabar con las desigualdades en una sociedad capitalista.

Colombia es uno de los países con más riesgo para el ejercicio de defensa de los derechos humanos; asimismo, las defensoras tienen un riesgo añadido y es ser mujer en un país con patrones patriarcales profundamente arraigados.

Según la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sobre las tasas de homicidios a defensores de derechos humanos entre el 1 de enero al 31 de septiembre de 2023 “se conoció 173 alegaciones de homicidios de personas defensoras. De estas ha verificado 54 casos, 42 casos están en proceso de verificación y 77 casos son no concluyentes”. Sobre las 54 alegaciones verificadas, se conoce que 45 fueron hombres, una persona no binaria y ocho mujeres, donde siete pertenecían a Juntas de Acción Comunal.

La contribución a la paz

Por su parte, la Organización de las Naciones Unidas y la Defensoría del Pueblo mencionan que “se ha indicado que hubo un aumento del 203% de las violencias basadas en género contra las personas defensoras: para el primer semestre de este año hubo 3.555 casos reportados versus 1.763 casos registrados en el mismo periodo del año pasado”.

Cifras que traen a la reflexión sobre la importancia de las defensoras de los derechos humanos en Colombia, quienes contribuyen, desde la resistencia, la participación y la capacidad de acción de las mujeres y niñas para lograr una paz duradera.

Para la relatora especial, Mary Lawlor, de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, el trabajo realizado por las mujeres defensoras en situaciones de conflicto y posconflicto es clave para el desarrollo de la sociedad: “ese trabajo ayuda a las mujeres y a otras personas a identificar y desarrollar estrategias de mitigación de las diversas formas de opresión que sufren las mujeres en los conflictos”.

Las mujeres, a través de acciones para la protección de los derechos humanos, comienzan a cambiar los valores y actitudes machistas arraigados en la sociedad; no solo hacen frente a la violencia sistemática en el país y las vulneraciones que tienen por su ejercicio de búsqueda de protección, sino que también luchan por acabar con las desigualdades que se encuentran en su propio ámbito social.

Las mujeres y las organizaciones defensoras

Es curioso pensar que, en la misma labor de la defensa de los derechos humanos, las mujeres tienen una lucha constante sobre la reivindicación de sus derechos en las organizaciones defensoras de los mismos, puesto que en los patrones machistas todavía se encuentran narrativas violentas hacia las mujeres integrantes, donde no son consideradas iguales.

No obstante, gracias a las defensoras, cada vez se encuentra menos estas prácticas en las organizaciones y en la sociedad, puesto que han demostrado la importancia política de la participación de las mujeres en todos los contextos sociales, por ende, transforman los esquemas tradicionales de poder.

Por tal razón, es necesario hablar de estrategias de protección que tengan un componente de género hacia las defensoras, entendiendo que, además de sufrir todas las violaciones por su labor de la protección de los derechos humanos, también sufren vulneraciones por ser mujeres.

Reconocer económicamente la labor

Asimismo, es necesario que para el reconocimiento de la labor que desempeñan las mujeres defensoras de derechos, se debe financiar el trabajo que hacen. Según ONU Mujeres, “las defensoras muchas veces realizan su labor de manera voluntaria y en condiciones de precariedad. La comunidad de donantes debe apoyar el financiamiento a grupos, organizaciones, redes y movimientos de defensoras”. En otras palabras, el apoyo económico refuerza la importancia del papel de su labor de defensa en la sociedad.

Colombia se encuentra en la transición hacia la paz desde la firma del Acuerdo de Paz con las FARC en 2016, las conversaciones con más grupos insurgentes y los ceses al fuego desde el 2023, así que, el cambio paulatino y los aportes desde las acciones para una sociedad más justa y con igualdad, hacen que las mujeres sean clave para el desarrollo estructural del país.

Cada vez son más las mujeres defensoras de los derechos humanos, que están al frente de la lucha por la protección de la sociedad, hacen su trabajo de masas, asumen el mundo desde la resistencia y enfrentándose al capitalismo y el machismo.

Y, por tal razón, el reconocimiento mundial debe pasar desde lo social a los aportes a la lucha de género y al apoyo económico a las defensoras, evitar la precarización de la noble labor.

Una defensora, una ganadora

Elizabeth Moreno Barco, defensora de los derechos humanos de las comunidades indígenas y afrodescendientes en el Chocó, que fueron víctimas del conflicto armado, ha sido ganadora del Premio Nansen para los refugiados 2023, que honra a individuos u organizaciones que realizan una labor excepcional en la protección de los derechos humanos de las personas desprotegidas y refugiadas.

La Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, en la región de América, describe a Elizabeth o Chava, nombre que le pusieron las comunidades en el Chocó, como una mujer defensora de los derechos humanos comprometida con la construcción de la paz desde las regiones. “Como parte de su compromiso con los colectivos afrocolombianos e indígenas del Chocó, Chava ha negociado con grupos armados y mediado en acuerdos y treguas, una labor incansable que le ha valido el Premio Nansen para los Refugiados”, argumentan en el reconocimiento de la defensora.

Chava es un ejemplo de cientos de defensoras de derechos humanos que están a lo largo del país, que asumen un compromiso con sus comunidades y que reivindican el importante papel de las mujeres en la participación política.

La resistencia de las defensoras en la protección de los derechos de ellas y la sociedad, trae un nuevo aire a Colombia, uno que da esperanza para seguir en el ejercicio por la defensa con un enfoque de género. Resaltar su labor es una tarea de todas y todos.