Con 816 mil votos e informado el 99% de las mesas del preconteo, la lista cerrada de la coalición de centroizquierda saca 15 puntos porcentuales por encima de la Alianza Verde, el segundo partido más votado. ¿Cómo logró la campaña distrital semejante resultado con respecto a sus competidores?
Simón Palacio
@Simonhablando
Ni los más optimistas al interior del Pacto Histórico preveían una votación en Bogotá como la que finalmente se dio. Con 816 mil votos, la lista de la colectividad sorprendió a todo el mundo, pues alcanzó el número de siete curules ganadas para la Cámara de Representantes.
Si se considera la ventaja en más de 400 mil votos con referencia a la segunda lista, que fue la de la Alianza Verde que obtuvo 396 mil votos seguida por la del Centro Democrático con 293 mil votos, lo hecho por la lista del Pacto Histórico es sin duda el batacazo más relevante en las elecciones del pasado 13 de marzo.
La pregunta lógica es, ¿Cómo logró la lista distrital semejante resultado con respecto a sus competidores? Al respecto, algunas variables deben ser consideradas a la hora de hacer un balance.
Situación favorable
Bogotá fue una de las ciudades donde más se hizo evidente la crisis económica del país. La pandemia que llevó a la quiebra a la pequeña y mediana empresa, que agudizó la desigualdad social y aumentó el hambre, ha tenido un efecto de indignación en la ciudadanía bogotana.
La cita electoral del 13 de marzo estaba antecedida por dos estallidos sociales (21 de noviembre de 2019 y 28 de abril de 2021) y una movilización espontánea en contra de la Policía que terminó en masacre (9 y 10 de septiembre de 2020). Es decir, la población que acudiría a las urnas tenía en la retina esos episodios de protesta social que fueron muy sensibles para la ciudad.
También es importante resaltar el malestar general con la gestión adelantada por la alcaldesa Claudia López. Como dicen en la calle, nadie la quiere. Iniciando la campaña, existían dudas que la gente asociara la propuesta del cambio del Pacto Histórico con la administración Verde, pero tal cosa no pasó.
Al parecer la población bogotana no olvidó la brutal represión en contra de la juventud movilizada, ni las salidas mediáticas de la burgomaestre en contra de la Colombia Humana culpando a este movimiento político como responsable de la indignación popular.
Una campaña fraterna
Dadas las condiciones favorables, la campaña del Pacto Histórico en Bogotá acertó en tomar decisiones importantes de manera ágil. La polémica a la hora de confeccionar la lista y que abrió varias heridas, principalmente al interior del Polo Democrático Alternativo, fue rápidamente extinguida con una planificación juiciosa en materia económica, política y comunicativa de lo que serían los tres meses de proselitismo en las calles citadinas.
Iniciativas como el periódico de bienvenida del año, la pasarela ‘La lucha está de moda’, las estampatones, las brigadas diarias de entrega del periódico de campaña, las caminatas ambientales y un largo etcétera de nuevas formas de interacción con la ciudadanía, construyeron una campaña creativa por fuera del formato convencional a la hora de hacer política. Todo esto se pudo lograr porque la lista cerrada permitió un ambiente fraterno entre las personas que hacían parte de ella.
Importante resaltar los buenos perfiles de la lista cerrada, el apoyo de las concejalas y ediles de la Colombia Humana-UP en Bogotá, la gerencia unificada de la campaña, el trabajo del equipo de comunicaciones que apagó con mucha calidad el incendio y el apoyo de los partidos políticos y las organizaciones sociales, donde el Partido Comunista jugó un destacado papel con la participación de su abnegada militancia. Todos los elementos de esta ecuación permitieron una campaña fuerte desde el punto de vista que se le mire.
Vota Petro, vota Pacto
Pero más allá de todas las apreciaciones que se puedan formular, no se puede negar el efecto positivo que tuvo la marca Petro en Bogotá. Para ello es fundamental considerar que es la primera vez, después de su alcaldía, que el candidato presidencial llega a unas elecciones parlamentarias con una coalición fuerte y unida.
Petro no hizo campaña en la capital salvo el cierre de campaña en el Parque de los Periodistas, pero la potencia de sus redes sociales y el equipo del Pacto Histórico en Bogotá permitió que las candidaturas tuviesen un diálogo permanente con la población simpatizante del proyecto.
Deben existir más variables de análisis para entender cómo una campaña, que incluso al interior de nuestra estructura era evaluada por varias personas como débil, terminó propinando la paliza más contundente en la historia reciente de las elecciones en Bogotá.