La dependencia económica alemana de Rusia

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Gas Ruso

José Ramón Llanos

La más comentada de todas las dependencias alemanas de las exportaciones rusas es la del petróleo y el gas, sin embargo, hay otras áreas económicas de la economía alemana altamente dependientes de las exportaciones del país eslavo, como el níquel, el paladio, el cromo.

Como es sabido el níquel es componente importante para la fabricación del acero inoxidable, en las baterías de iones de litio, sin las cuales no sería posible la fabricación de autos eléctricos. Téngase en cuenta que, en el 2020, Rusia aportó el 39 por ciento del níquel utilizado en Alemania. También le vendió 20 por ciento del paladio e igual porcentaje del cromo y el cadmio y el 11 por ciento del cobre utilizado en Alemania.

El Instituto Económico Alemán, organismo de investigación ubicado en Colonia, advirtió que hay varias materias primas importadas de Rusia que con dificultad podrían sustituirse. Es esencial, afirma este ente “establecer nuevas relaciones comerciales con países de exportación alternativos para estas materias primas”, expresó este organismo en un comunicado. Ténganse en cuenta que Rusia es el exportador preferido ya que suministra al mercado un 20 por ciento del más puro níquel conocido y considerado como níquel de clase 1.

Alta demanda

Se debe tener en cuenta que el níquel de esta altísima calidad es cada vez más escaso. Por otra parte, el incremento en la fabricación de automóviles eléctricos a nivel mundial exige níquel de alta calidad para las baterías, por tanto la demanda está disparada.

Elon Musk CEO de Telsa permanentemente está denunciando la falta de níquel de alta calidad. Por ejemplo, dijo, “el níquel es el mayor desafío para las baterías de alto volumen y largo alcance. La producción de níquel de Estados Unidos es objetivamente muy floja”.

La guerra ruso ucraniana va a causar la elevación del precio de los automóviles eléctricos. Para valorar el impacto en el mercado se debe tener en cuenta que en los años 20 y 21 el precio del níquel de alta calidad se había duplicado. Los precios se han incrementado de tal manera que la bolsa de metales de Londres suspendió su cotización durante un tiempo, una determinación de ese tipo no se tomaba hacía 37 años.

En este año los precios del níquel ya han subido un 400 por ciento, de prolongarse la guerra los precios del níquel podrán llegar a niveles nunca antes conocidos. Claro que estos precios afortunadamente solo afectarán a los compradores de alto nivel económico.

Mientras en Estados Unidos y en otros países productores de petróleo y gas hacen fiesta porque de pronto se están convirtiendo en los proveedores de estas materias primas de Europa, algunos dirigentes empresariales y economistas están altamente preocupados y no participan de la forma alegre como los dirigentes políticos alemanes se manifiestan con optimismo, casi irresponsable, por esta consecuencia del conflicto ruso ucranio.

Al respecto el director de BASF, la compañía química más grande del mundo, Martin Brudermuller comenta en el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung que el cierre repentino de compras del petróleo o el gas ruso “podría provocar la peor crisis económica en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial y que su empresa tendría que detener la producción, si el suministro de gas natural cayera a menos de la mitad del uso actual”.

Como se ve no es tan fácil como algunos creen reemplazar materias primas como las mencionadas que los rusos venden a Europa.