La contaminación de los metales pesados

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Contaminación de los ríos con tóxicos

La utilización de fatalatos como materia prima de utensilios de cocina causan enfermedades y procesos degenerativos del cerebro

José Ramón Llanos H.

El objetivo de este artículo es llamar la atención del hombre común sobre un problema que es objeto de estudios en Europa desde el principio del presente siglo. Se trata de identificar las sustancias químicas lesivas del funcionamiento del organismo humano, tanto de adultos como de niños. En ese continente esos estudios han identificado los efectos negativos sobre el organismo humano. En Colombia son pocos los estudios similares y con una mínima divulgación en los medios de comunicación.

Lo que sucede en Europa

En información del diario Le Monde de febrero del presente año bajo el titulo Polución cotidiana lesiva para el crecimiento del cerebro de los jóvenes se informa como por primera vez se establecieron perturbaciones sobre el neurodesarrollo de los niños, con consecuencias endocrinas que fueron encontradas en los distintos sectores de la población. La situación es muy preocupante porque algunas sustancias están afectando el desarrollo cerebral. Estos contaminantes están presentes en la alimentación y el medio ambiente. Los estudios demuestran que afectan incluso los procesos cognitivos de los ciudadanos.

Efectos sobre el desarrollo del cerebro

La revista Ciencia -Science- afirma que una gran parte de la población del mundo occidental está sometida a los efectos perturbadores de los procesos endocrinos por algunas sustancias que alteran el sistema hormonal, que especialmente afectan lesivamente el desarrollo cerebral de los niños y jóvenes.

En esta investigación participaron 37 científicos de varios laboratorios europeos y norteamericanos. Su informe muestra que existen unos elementos que perturban la formación del cerebro de los infantes y que pueden retardar el desarrollo del lenguaje, incluso causar deficiencias intelectuales o problemas de autismo.

Es necesario destacar que estos datos se fundamentan en investigaciones en laboratorio y por eso proponen nuevas investigaciones que determinen los riesgos sobre la influencia de estas sustancias en la población continuamente expuesta a la acción de esos elementos.

Los científicos investigaron a 2.000 mujeres suecas embarazadas expuestas a una variedad de sustancias. Ellos han comprobado que, compuestos de fatalatos, de bisfenol A y de triclosán están asociados a un retardo en el desarrollo del lenguaje de los hijos de estas mujeres.

Se debe señalar que los fatalatos y el bisfenol A son plastificantes que se encuentran en envases de alimentos, en el medio doméstico y en algunos productos de higiene y del cuidado corporal. Los fatalatos son sustancias autoadhesivas e impermeabilizantes utilizados en los utensilios de cocina y en algunos envases de alimentos.

En otra parte del informe mencionado manifiesta que el bisfenol A y el triclosán afectaron el desarrollo del lenguaje en los descendientes de las mujeres del experimento sueco. El 10 por ciento de los nacidos de las madres sometidas al experimento a los dos años y medio presentaron retardo del lenguaje, especialmente, los nacidos de las mujeres de gran exposición a las sustancias señaladas. Las investigaciones también identificaron que estas sustancias causan perturbaciones de naturaleza autista.

Los efectos de otros contaminantes

El diario francés Le Monde ha publicado artículos sobre investigaciones realizadas desde 2016 hasta febrero de 2022 que identificaron una docena de sustancias que se encuentran en el organismo o en las heces de gran parte de la población europea, en unos países más que en otros. Entre otras sustancias arsénico, cadmio, cromo, cobre, mercurio, níquel que se encuentran en cantidades impresionantes en el organismo de la población francesa, incluidos infantes. Los resultados indican que el nivel encontrado entre los europeos es superior al que se ha encontrado en la población de los Estados Unidos.

En estudios hechos a partir de abril de 2014 incluyeron 1.104 infantes y 2.503 adultos entre los seis y los 74 años como una muestra representativa de la población francesa. Las investigaciones se hicieron en orina, sangre y cabellos. Allí se identificaron estos metales, se cuantificaron y se reconocieron las fuentes a que están expuestos los franceses. Según el organismo de Salud Pública de Francia estos metales pueden causar algunas enfermedades crónicas que afectan los huesos, los riñones, el corazón, se pueden considerar en general como neuro tóxicos.

Investigaciones en los Estados Unidos

La Facultad de Salud Pública de la Universidad de California hizo un estudio y encontró que efectivamente los fatalatos afectan a las mujeres embarazadas, a los niños y a los adolescentes, ya que les altera el sistema hormonal. Los autores de la investigación sugieren que deberían identificarse cuales son las formas más adecuadas para eliminar los fatalatos de la cadena alimenticia humana. Esta es la situación de Europa y Estados Unidos ¿Cuál es la situación de Colombia?

Estudios de esta naturaleza en Colombia

Foto Prensa Latina 16 de abril de 2021

En Colombia se han hecho algunas investigaciones sobre la presencia de los fatalatos en la sangre, orina y el cabello. Diana Marcela Herrera de la Universidad de los Andes elaboró una tesis titulada Estado del arte para la evaluación de biomarcadores para la determinación a la exposición a fatalatos. La investigación tuvo como objeto identificar el impacto de los fatalatos en la salud mediante “la exposición a las mezclas reales de estos productos químicos”.

En el texto se destaca que este químico se encuentra en el medio ambiente, además, los humanos tenemos contacto permanente con muchos instrumentos y utensilios fabricados con estas sustancias. Se encuentra en juguetes, esmaltes, pinturas, pegantes, envases, portacomidas, recipientes utilizados en la cocina, antiadherentes.

El efecto lesivo sobre el organismo se agrava por el hecho de que en la fabricación de todos estos objetos se utilizan cantidades significativas de estabilizadores como el zinc, el plomo, el estaño, el bario y el cadmio que son elementos tóxicos.

La tesis de Marcela Herrera corrobora los hallazgos que hicieron los investigadores europeos y norteamericanos en el sentido de que afecta al feto, al recién nacido y al varón en la pubertad. Por tanto, el gobierno, la academia e investigadores privados deberían contribuir a que se identifiquen prácticas y normas que contribuyan a que se disminuyan y en lo posible se eliminen los artículos portadores de estas sustancias.

En tesis y en estudios del Ministerio de Salud se ha determinado que en los ríos Marmato, Nechí, Magdalena, Guachal y Coello se ha encontrado Cadmio, cromo, plomo, mercurio. La mayor concentración de mercurio se haya en estos ríos. El Cadmio se concentra en mayor cantidad en los ríos Negro, Bogotá, Carare; los ríos Marmato, Bogotá, Cauca, la Pintada, Achí y Pinillos tienen la más alta concentración en plomo. Los peces de estos ríos tienen alta concentración de estos químicos especialmente en los huesos y en las aletas.

Debido a que los artículos fabricados con materias primas integrados por fatalatos, cadmio, y plomo implican graves riesgos para la salud humana el Ministerio de Salud y Protección Social mediante la resolución 1893 de 2019 estableció normas que deben cumplir estos artículos, sean fabricados en Colombia o importados.

De la lectura de la Resolución queda en evidencia que con esta norma no se evitará que las sustancias tantas veces mencionadas sigan causando problemas de salud a la población colombiana.