La batalla por el agua en el Policarpa

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Asamblea en el barrio Policarpa ante los problemas en el suministro del agua. Foto cortesía

La comunidad del histórico barrio bogotano se movilizó por el problema reiterado en el suministro de agua potable, que ha afectado a más de 310 familias

Centro Mariana Páez – JUCO

“Es el barrio Policarpa cielito, Cuna de revolución Porque siendo proletario cielito, Tiene conciencia y valor”

El 26 de octubre de 2022, el barrio Policarpa Salavarrieta volvió a dar ejemplo de lucha organizada en sus 62 años de historia combativa. Después de siete meses de procesos legales y administrativos en búsqueda de una solución para el suministro de agua potable en el barrio, luego de la suspensión del servicio en las viviendas de las calles 4 y 5 sur entre las carreras decima y decima A, y agotado el diálogo con instancias como la alcaldía local de Antonio Nariño, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, la Personería Distrital y la Alcaldía Mayor de Bogotá, la comunidad organizada decidió hacer efectivo su derecho legítimo a la protesta social.

En la asamblea del barrio, desarrollada el lunes 24 de octubre en la Casa Cultural Luis A. Morales, con una asistencia masiva por parte de los habitantes, especialmente de las familias afectadas, se determinó adoptar las vías de hecho como única salida ante la falta de voluntad política por parte de las entidades responsables.

El derecho al agua

El acueducto del barrio es producto de la autogestión, del trabajo organizado y colectivo de las familias fundadoras, que con sus propios recursos compraron tuberías de asbesto y construyeron la red de acueducto y alcantarillado. Hecho a mano, con pica y pala, al calor de la minga del trabajo comunitario, el barrio logró contar con las redes que actualmente posee, a pesar del sabotaje e intentos de desplazamiento por parte del Estado a sus habitantes.

El miércoles 26 de octubre, una vez más haciendo homenaje a su tradición de lucha organizada, la comunidad del barrio se congregó en la carrera décima desde las seis de la mañana para exigir el derecho al agua, ya que, para el momento de la acción, eran tres semanas donde más de 310 familias no contaron con una sola gota de agua para su diario vivir, mientras que a otras el suministro les llegó con la presión disminuida.

Por una solución real

Con una pancarta que condesaba su problemática “El Policarpa se muere de sed”, armados con arengas, pitos, redoblantes y volantes, llamaron exitosamente la atención de los transeúntes. Eran jóvenes, adultos mayores y niños, buscando enardecidamente la solidaridad de los bogotanos con el barrio.

Con bloqueos intermitentes en ambos sentidos de la carrera décima, se presionó a los gobiernos local y distrital a buscar una solución real a una problemática que es cada vez más evidente en todo el mundo: la disputa por el acceso al agua en contravía a la intención de monopolizar el preciado líquido.

Después de tres horas de plantón, se hicieron presentes directivos del Acueducto, la alcaldesa local y delegados del gobierno distrital, con quienes se inició una mesa de negociación. Tres horas después, tiempo en el que se expuso una vez más el origen de las problemáticas y el impacto de la medida de suspensión del servicio, se logró que el Acueducto iniciara la obra para reconectar la red del barrio con el tubo madre y reestablecer el flujo de agua y el aumento de la presión.

Al calor de la lucha organizada

Aunque esto represente una victoria para el barrio, es apenas la primera batalla de una larga lucha por la solución real. Las tuberías actuales y la red de alcantarillado del Policarpa deben ser reemplazadas por redes más modernas, que no contengan asbesto ni otras sustancias cancerígenas. Se le debe garantizar el acceso del liquido vital a toda la población durante este proceso de actualización.

El barrio Policarpa continuará el proceso de organización, a través de la Asamblea y las Comisiones, que deberán hacer seguimiento al cumplimiento de los acuerdos alcanzados y que está dispuesta a no desistir hasta lograr las soluciones de fondo.

Desde la fundación de este y otros tantos barrios de la Central Nacional Provivienda en todo el país, ha sido claro que la organización popular es el camino, que los derechos se reclaman al calor de la lucha organizada.