El programa del Sinn Fein se centra en construir una sociedad más igualitaria, en la que se escuche y se respete la voz de los ciudadanos

Gerry Adams. Foto: Sinn Féin via photopin cc
Gerry Adams. Foto: Sinn Féin via photopin cc

La detención del presidente del partido republicano Sinn Fein, Gerry Adams, ocurrida en la noche del pasado 30 de abril, ha sido interpretada por los círculos democráticos de Irlanda como una provocación contra una fuerza política que se presenta como alternativa a un gobierno de orientación neoliberal que ha llenado de frustración y desesperanza a la mayoría de la población de esta isla británica.

Adams se presentó ante una comisaría de la Policía Norirlandesa a declarar en la investigación que se adelanta por la muerte en 1972 de Jean McConville, una mujer viuda, madre de diez hijos, a quien el Ejército Republicano Irlandés (IRA) acusó de ser informante de las fuerzas de seguridad del Reino Unido.

Aunque nunca se probó la participación de Adams en los hechos, y éste ha manifestado en repetidas ocasiones que es inocente, los organismos de seguridad insisten en vincularlo a la ejecución de la mujer. Sin embargo, la policía necesita de una orden judicial, que hasta ahora no ha existido, para mantener al líder político bajo arresto.

“Como líder republicano, nunca he rehuido mi responsabilidad en la construcción de la paz. Ello incluye tratar la difícil cuestión de las víctimas y sus familias. Hasta donde ha sido posible, he intentado cerrar las heridas de aquellos que me han contactado. Ello incluye a la familia de Jean McConville, incluso si ellos no están de acuerdo. Considero que la muerte de Jean McConville y su entierro secreto fueron un error y una grave injusticia para ella como para su familia”, declaró a la prensa el dirigente de Sinn Fein.

Provocación

La medida policial se produce a pocos días de las elecciones generales al parlamento europeo y una consulta electoral en Irlanda para escoger gobierno municipal. En el marco de la campaña, en la segunda semana de enero pasado Sinn Fein reunió su asamblea general, en Wexford, al sureste de Irlanda, en la cual definió postularse como alternativa a los partidos mayoritarios de la isla, con políticas democráticas en las que prime el mantenimiento de los servicios públicos y sugiere la posibilidad de un referéndum para buscar la unificación de Irlanda.

Después del anuncio, la intención del voto para el Sinn Fein creció en siete puntos, situándose como la tercera fuerza, con un 20% del electorado a su favor y la posibilidad de elegir tres representantes suyos al Parlamento Europeo.

El programa del Sinn Fein se centra en construir una sociedad más igualitaria, en la que se escuche y se respete la voz de los ciudadanos, y eso es una alternativa frente a un gobierno que los republicanos tildan de arrogante. En su momento, Adams calificó como el principio de una ‘revolución democrática’ el programa de su partido.