Habría masacre laboral en el SENA

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Sede del Centro de Servicios Financieros del SENA en Bogotá. Foto J.C.H.

El incumplimiento del Gobierno Duque a los trabajadores de esta entidad y la no prórroga
para 800 instructores los dejarán sin trabajo y a tres programas clave sin quien los atienda

Redacción Laboral

El proceso de empalme entre los gobiernos saliente y el entrante ha estado acompañado de denuncias sobre las nuevas contrataciones de órdenes de prestación de servicios, EPS, y las deudas en que el Gobierno de Iván Duque deja a muchas entidades del Estado. Muchos han dicho que es un saboteo a Gustavo Petro, nuevo mandatario de los colombianos.

El Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, es una de estas entidades donde ese tipo de procedimientos perjudica a cientos de trabajadores. Sindesena denuncia que en tres programas especiales “que impactan directamente diferentes sectores productivos desde la implementación de la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico con el programa SENNOVA, el extensionismo agropecuario y el acompañamiento tecnológico en la producción y comercialización en el campo a través del programa AGROSENA, hasta la formación de trabajadores y trabajadoras en lenguas, para contribuir al desarrollo humano y la internacionalización de nuestra economía desde el programa de BILINGÜISMO”.

Estos cuentan con 800 instructores contratados de manera temporal y que tienen “altas calidades académicas y experiencia institucional y se ha hecho cada vez más evidente la necesidad de que estos programas tengan continuidad conservando el acervo y la experiencia de la Planta Temporal actual, que posee una curva de aprendizaje y un acumulado de conocimientos sobre el qué hacer y la misión de la Entidad”.

Más personal

El problema se volvió a evidenciar en el proceso de empalme y consiste en que estos temporales van hasta el 30 de septiembre de 2022, lo que produciría una masacre laboral con ellos en el Gobierno de Petro y desde el primero de octubre no habría quien esté a cargo de estos programas.

Además, que para dar continuidad a estos programas y a los instructores, no se ha emitido el decreto de ampliación de planta por parte de la dirección nacional de esta institución y el Gobierno nacional: Ministerio de Hacienda, Planeación Nacional y el Ministerio de Agricultura, para que la Comisión Nacional del Servicio Civil inicie la convocatoria al concurso.

La ampliación de personal del SENA obedece a las necesidades de la institución y está soportada en un estudio de cargas de esta entidad, donde se manifiesta la urgencia de que estos profesionales pasen a su planta general. Es decir, se requiere un concurso para la creación de 1.150 cargos y la ventaja es que no se necesitan recursos de la Nación para esta ampliación, pues el Sena ya cuenta con ellos. Es una pelea que ha dado Sindesena desde hace dos años.

Para el líder nacional de Sindesena, Juan Pablo Montero, el actual Gobierno quiere dejar esa responsabilidad al de Gustavo Petro. Para eso dilata la prórroga y el decreto de ampliación de planta: “Hace semanas Sindesena ha estado en movilización para que salga eso. El Gobierno ha dicho que por orden del Gobierno entrante se detiene la elaboración de los decretos, aunque desde inicios de este año el decreto debió haberse firmado, pero no dicen que han dejado la olla raspada en muchas instituciones”.

Juan Pablo Montero

Herencia neoliberal

La demora dilata los procesos y le deja al gobierno entrante el problema, incumpliendo además, los acuerdos con la organización sindical. Por eso, Sindesena exige que por lo menos quede la prórroga firmada. Ya que, si no lo hace, por trámites administrativos el Gobierno Petro se demorará más tiempo y los temporales quedarán sin trabajo y los programas del SENA sin quien los atienda.

La situación ya afecta a estos contratistas quienes, aun con la importancia de lo que hacen, no tienen nada asegurado para seguir laborando y muchos ya manifiestan estrés y problemas psicológicos.

Entre las dificultades en el Estado que le dejan los anteriores gobiernos al del Pacto Histórico, está las formas tercerizadas de contratación. Tan así es que el SENA cuenta con 40 mil trabajadores de los cuales solamente 10 mil son de planta.

Para empezar a solucionarlo, el dirigente sindical de Sindesena cree que lo primero que hay que hacer es que el Gobierno de Duque cumpla y antes del 7 de agosto esté la prórroga de los temporales. La idea es que luego, con políticas del Estado, se logre la formalización de la planta para no tener 30 mil contratistas.

Inmediatamente, el nuevo gobierno deberá emitir el decreto de ampliación de la planta: “Más allá de eso, la otra tarea es que nosotros debemos empezar a mirar la construcción de un Estatuto del Trabajo que ha sido esquivo durante los 32 años de neoliberalismo y el artículo 53 de la Constitución habla de eso. Un estatuto que le dé herramientas a los trabajadores, porque el nivel de tercerización es abrumador, está por encima de los 50 puntos”.

El mismo estatuto deberá normalizar el contrato de aprendizaje que tienen los practicantes del SENA a quienes los empresarios les pagan solamente el 75% del salario mínimo. “Ese contrato debe volver a su naturaleza, es decir, que sea un espacio coformador, pero también que se les pague todo lo de ley: el mínimo que se quitó con la Ley 789 de 2002 de Uribe, que amplió el horario diurno hasta las 10 de la noche, flexibilizó las formas de contratación y el contrato de aprendizaje lo pasó a un apoyo de sostenimiento del salario mínimo legal vigente”.

SENA, entidad clave

Ahora bien, acerca de las políticas del SENA, con base en el informe del empalme Sindesena ha dicho que el nuevo gobierno debe fortalecer la entidad para llegar a otros sectores y a espacios de economías campesinas, que pongan a la entidad a ayudar con un nuevo plan nacional de desarrollo.

“Por eso hemos insistido que la formación para el trabajo y la educación no formal son herramientas fundamentales del Ministerio del Trabajo, porque cuando se va a dar formación a los campesinos o en los ETCR, uno se da cuenta que hay mucha población que no tiene primaria ni bachillerato, y a ellos hay que darles cursos de piscicultura, porcicultura, agricultura orgánica, producción animal. Por eso el SENA es funcional, porque llega a esa Colombia profunda a formar para el trabajo”, explica Juan Pablo Montero para evidenciar la importancia de esta institución y de una planta de personal amplia, con garantías y estabilidad.

Finalmente, es necesario tener en cuenta que la formación del SENA es para el trabajo, con teoría y práctica, y actualmente toma mayor importancia para los programas del nuevo gobierno, que debe ver cómo la transverzaliza para las transformaciones que requieren la agroindustrialización e industrialización que ha venido planteando. Es aquí donde la entidad es estratégica para la formación de la clase trabajadora del país.