Finlandia y Suecia a la OTAN

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Foto tomada de internet.

Lo que han hecho los mandatarios de estos dos países es convertirse en aliados de la política guerrerista de los Estados Unidos

Alberto Acevedo

Finlandia echó por la borda 70 años de neutralidad, de una exitosa carrera diplomática en el arbitraje de importantes conflictos internacionales, y optó por alinearse con los intereses de las grandes empresas transnacionales productoras de armas y generadoras de conflictos, al anunciar la semana pasada su intención de ingresar a la Organización del Tratado Atlántico Norte, OTAN, la más agresiva alianza militar del mundo contemporáneo.

El paso en esta dirección fue dado de la mano de Suecia, y los gobernantes de las dos naciones oficializaron la solicitud ante el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. El funcionario de la alianza atlántica dijo que procederían con la mayor premura a oficializar su ingreso, un paso que anteriormente demoraba entre ocho meses y un año.

“Ustedes son nuestros socios más cercanos y su adhesión a la OTAN aumentará nuestra seguridad compartida”, declaró Stoltenberg. “Las solicitudes que han hecho hoy son un paso histórico, los aliados considerarán ahora los siguientes pasos en su camino hacia la OTAN”, precisó.

Fiesta anticipada

De inmediato en la Casa Blanca estallaron los aplausos y chocaron las copas, indicando que, con el ingreso de los dos socios, se fortalecía la seguridad global.

Todavía sonaban los pitos y la música de la fiesta, y ya antes de que los dos gobernantes regresaran a sus despachos, se conocieron las reacciones de Rusia, que expresó sus reservas frente a la seguridad del Este europeo, y de Turquía y Croacia, quienes anunciaron que se opondrán con fuerza al ingreso de Suecia y Finlandia a la organización militar. Otros países miembros expresaron sus reservas sobre la conveniencia del ingreso de los dos nuevos aspirantes.

En cuanto a las reacciones del Kremlin, Putin dijo que Rusia “no tiene problemas” con Finlandia y Suecia en la OTAN, pero “una expansión de la infraestructura militar en esos territorios, sin duda provocaría una respuesta” de Moscú.

Más preciso fue sin embargo el portavoz de la presidencia rusa Dmitri Peskov, quien aseguró que el Kremlin percibe como una amenaza el ingreso de Finlandia en la OTAN. En el futuro, los pasos que dé Rusia van a depender del grado de acercamiento de la infraestructura militar (de Occidente) a las fronteras de Rusia, dio a entender el vocero.

Medidas recíprocas

“Existe un encargo vigente del presidente y comandante en jefe para desarrollar una lista de medidas, con el fin de reforzar nuestros flancos occidentales, en relación con el reforzamiento del flanco oriental de la OTAN. Es decir, la OTAN se está moviendo hacia nosotros”, precisó Peskov.

“Así que, por supuesto, todo ello serán elementos para un análisis especial y el desarrollo de las medidas necesarias para equilibrar la situación y garantizar nuestra seguridad”, añadió el vocero presidencial.

El funcionario reiteró que “la expansión de la OTAN y el acercamiento de la infraestructura militar de la alianza” hacia las fronteras rusas no hace al mundo, y, sobre todo, al continente euroasiático “más estable y seguro”.

Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Rusia afirmó que la adhesión de Finlandia a la Alianza Atlántica “perjudicará gravemente” las relaciones bilaterales entre Moscú y Helsinki, así como “la estabilidad y seguridad” del norte de Europa. “Rusia se verá obligada a tomar medidas recíprocas, tanto de carácter militar y técnico como de otro tipo, para hacer frente a las amenazas para su seguridad nacional que surgen en relación con ello”, escribió el ministerio en un comunicado.

Paisaje urbano de Helsinki, capital de Finlandia

Focos terroristas

De otra parte, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, declaró que su país no apoyará la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN. El anuncio es trascendente, porque de acuerdo al reglamento interno de la alianza atlántica, cada nuevo ingreso debe ser acordado por absoluta unanimidad de los socios.

“Ellos (Finlandia y Suecia) albergan focos terroristas en sus países. Diremos no a que Finlandia y Suecia se unan a la OTAN. Suecia es un verdadero nido de terroristas”, dijo Erdogan durante un encuentro en la Biblioteca Nacional Presidencial. El mandatario hizo referencia al hecho de que estos países han brindado asilo a líderes de las milicias kurdas de las Unidades de Protección Popular y a los miembros del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, a quienes la administración turca califica de terroristas.

Esgrimiendo intereses de minorías étnicas, también el presidente de Croacia, Zoran Milanovic, dijo que una negativa de su gobierno a aceptar a los dos países escandinavos en la OTAN hará que la comunidad internacional preste la debida atención a los intereses de la etnia croata en la vecina Bosnia y Herzegovina donde, dijo, están siendo exterminados como entidad política.

80 años de buenas relaciones 

Para el presidente de EKAI Center, Adrián Zelaia, “Rusia se siente más amenazada que antes” y nos encontramos en un contexto en el que “el riesgo de un enfrentamiento directo entre la OTAN y Rusia se incrementa, algo que supone también un incremento, lógicamente, de los riesgos estratégicos de Suecia y Finlandia”, si finalmente se formaliza el ingreso a la alianza.

Lo que los analistas más serios lamentan con este anuncio, particularmente, es que se arrojen a la basura décadas de neutralidad de ambas naciones. Bajo el argumento falaz de que Rusia es una amenaza para su seguridad.

¿Una amenaza después de décadas de buenas relaciones bilaterales, de firma de tratados de mutua cooperación, que Rusia siempre ha respetado? En casi 80 años de relaciones, Moscú no ha insinuado siquiera amenazas para Finlandia o Suecia, y lo que sucede ahora en Ucrania es una situación completamente diferente.

Lo que han hecho los mandatarios de Finlandia y Suecia es convertirse en objetivos de eventuales conflictos, a la luz de las estrategias de guerra de la OTAN, pues, sin duda, más temprano que tarde vendrán las medidas recíprocas de Moscú. Hay aliados de la OTAN a quienes preocupa el curso de los acontecimientos, el escalamiento de la guerra y ven un peligro en el cerco a las fronteras rusas, que puede producir un conflicto directo entre la OTAN y Rusia. Es una tentación peligrosa.

Es bueno precisar que Finlandia venía alineándose con la OTAN. A este respecto, el analista español Juan Antonio Aguilar, asegura que lo real es que la intervención rusa en Ucrania es un pretexto. Occidente ya venía avanzando en su cerco a Rusia, y Finlandia, beneficiaria de su estatus de neutralidad lo echa ahora por la borda, rompiendo un tratado de paz firmado con la URSS en 1947, que resultó hasta hoy mutuamente beneficioso. Como pueblos, Suecia y Finlandia no ganan nada con este paso. Los beneficiarios son otros, ajenos a su tradición pacifista.