“Estamos rompiendo cadenas”

0
296
Xiomara Castro de Zelaya, nueva presidenta de Honduras

Uno de los primeros decretos de su Xiomara Castro como presidenta de Honduras fue ordenar la liberación inmediata de los presos políticos y de los presos comunes no condenados, y a quienes las acusaciones no establecen con claridad la tipificación del delito

Ricardo Arenales

Un combate frontal contra la corrupción, restablecimiento del respeto al ser humano, reconocimiento de la dignidad y los derechos de las mujeres, libertad para los presos políticos; lucha frontal contra el desempleo, la pobreza, el narcotráfico y la criminalidad, fueron algunos de los anuncios que el jueves de la semana pasada hizo Xiomara Castro al asumir como la primera mujer presidenta en la historia de Honduras.

Ella misma admitió que su llegada a la primera magistratura de la nación centroamericana constituye un “hecho histórico” y prometió “romper cadenas y tradiciones”. De hecho, una vez posesionada, uno de los primeros decretos de su gobernanza ordena la liberación inmediata de los presos políticos y de los presos comunes no condenados y a quienes las acusaciones formuladas no establecen con claridad de qué tipo de delito se les acusa.

La posesión de la mandataria estuvo rodeada de hechos significativos. Uno, la ceremonia de asunción se realizó en un escenario público, ante unos 30 mil compatriotas, entregando el mensaje de que la democracia en el país centroamericano comenzaba a andar por caminos de esperanza, de cambio, de transformación.

Un retoño que no se extinguió

Otro hecho, que recibió la banda presidencial ante la presencia de numerosos invitados internacionales, entre ellos los cancilleres, vicepresidentes y personalidades de numerosos países, en un fraterno gesto de solidaridad con el nuevo gobierno. Se destacan entre ellos, la vicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, el rey de España. Los expresidentes de Brasil Dilma Rousseff y Luis Inacio Lula da Silva, y el de Bolivia, Evo Morales; el presidente electo de Chile, Gabriel Boric, entre otros.

Finalmente, la banda presidencial le fue impuesta por su esposo, el exmandatario Manuel Zelaya, derrocado en 2009 mediante un golpe de estado de una coalición cívico militar de extrema derecha, que durante 12 años entronizó un régimen autoritario y dictatorial, que no logró sin embargo extinguir la semilla de libertad, independencia y dignidad del pueblo hondureño.

Dijo en su discurso Xiomara Castro: “Queridas hermanas y hermanos. Pueblo hondureño. La presidencia de la República nunca ha sido asumida por una mujer en Honduras. Han tenido que pasar 200 años desde que se proclamó nuestra Independencia. Estamos rompiendo cadenas y estamos rompiendo tradiciones. Este hecho histórico sólo pudo surgir de la opinión mayoritaria del pueblo. Gracias, pueblo hondureño, por este honor y confianza”.

Tragedia social

Se refirió enseguida a la alta tasa de pobreza del país, alrededor del 70%, la corrupción y la falta de transparencia de los gobiernos anteriores. “Honduras enfrenta una tragedia social y económica, Honduras ha sido hundida en los últimos 12 años y ahora el país lo recibo en bancarrota”.

“La catástrofe económica que recibo no tiene precedentes y ha impactado en la vida de la gente, somos el país más pobre de América Latina y sus cifras solo nos explican las caravanas compuestas por miles de migrantes que huyen a México y Estados Unidos para subsistir”.

“¡No más narcotráfico, no más sicariato, no más crimen organizado!”, proclamó Xiomara, al tiempo que anunció: “transformaremos los diferentes cuerpos del Estado de manera paulatina para que se conviertan en colaboradores de la población. Vamos a trabajar fuerte en cuatro sectores reclamados constantemente: educación, salud, seguridad y empleo”.

Socialismo democrático

Las “cifras reales y no maquilladas de la tragedia social y económica que enfrenta Honduras” hablan de un Estado hundido y en bancarrota, de un aumento del 700% de la deuda interna y del 319% de la externa que actualmente consumen más del 50% de los ingresos del presupuesto general, del 74% de población en pobreza, de miles de personas que siguen huyendo hacia el norte. Un escenario espeluznante que tiene como única solución un proceso integral de reestructuración de la deuda.

“Tenemos el deber de restaurar el sistema económico sobre la base de la transparencia, la eficiencia de la producción y la justicia social en la distribución de la riqueza. Debemos arrancar de raíz la corrupción de los doce años de dictadura. Tenemos el derecho de refundarnos y de asegurar recursos económicos para invertir en la gente”, exhortó Xiomara Castro.

“Estamos comprometidas con nuestra propuesta del socialismo democrático para sentar las bases de combate frontal a la corrupción, para que estos hechos que nos han avergonzado, jamás vuelvan a repetirse. La refundación de Honduras –continuó– comienza por el restablecimiento al respeto del ser humano. La inviolabilidad de la vida, la seguridad de ciudadanos y ciudadanas, no más escuadrones de la muerte, no más silencio ante los femicidios, no más sicariato, narcotráfico, ni crimen organizado”, puntualizó la mandataria.