El voto joven para vivir sabroso

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Así como la juventud fue la protagonista de la movilización social en 2019 y 2021, también será importante su participación en la segunda vuelta presidencial

Aunque todos los sondeos dicen que el voto juvenil está con Francia Márquez y Gustavo Petro, sigue existiendo un alto abstencionismo en este grupo poblacional. Por eso el objetivo es que las nuevas generaciones salgan a votar el próximo 19 de junio, participación que se proyecta como determinante

Yessica Arandia

El actual momento político está caracterizado por la elección a presidencia y vicepresidencia, escenario que cada cuatro años consolida un reto para el conjunto de la población. Las contiendas electorales han demostrado las contradicciones principales de un país que bajo los efectos del capitalismo afronta los conflictos sociales, rebeliones y una guerra que aún no termina. El panorama evidencia un quiebre en la perspectiva de la política tradicional que se representa en las curules ganadas por el Pacto Histórico en el Congreso de la República.

La importancia del Acuerdo de Paz, que ha permitido -en medio de las artimañas para dilatar su implementación y por “hacerlo trizas”- un avance en la práctica política de muchos sectores de la sociedad, así como las movilizaciones de trabajadores y estudiantes desde 2018, que desembocaron en el estallido social de 2021, demuestran que la inconformidad popular se ha medido en las urnas con resultados positivos.

Acción juvenil y abstencionismo

Como se ha dicho aquí muchas veces y como parte de la realidad misma, la juventud colombiana ha sido la protagonista de la movilización social, tal y como pudo verse en la protesta de 2021. Su capacidad de acción en todos los frentes de lucha permitió que discursos como el de la “resistencia” y el “antiuribista” se reprodujeran en todos los rincones del país. Estos mismos jóvenes y podría decirse que muchos más, tienen una tarea trascendental para el próximo 19 de junio de 2022.

Una de las dificultades más grandes para la democracia representativa tiene que ver con el nivel de abstencionismo, el cual hasta 2014 se mantenía en más del 50%. Precisamente en las elecciones presidenciales de 2018 el abstencionismo se redujo a 47%, y este año en la primera vuelta presidencial estuvo en 45% con lo cual bajó dos puntos considerables1.

Aunque no es posible tener datos claros y oportunos por parte de la institucionalidad sobre la participación de la juventud, es cierto que se necesitará un balance dateado del voto joven, que permita relacionar la dinámica social con la electoral. Hasta entonces, es importante reconocer que, en medio del abstencionismo, está claro que el voto joven es un factor determinante para superar los obstáculos de la democracia representativa, por ello, desde la campaña presidencial del Pacto Histórico se han realizado diversas iniciativas.

Los jóvenes que votan por Rodolfo

Aquí es fundamental una breve mención de algunas recopilaciones de comentarios y opiniones de jóvenes que defienden su voto por Rodolfo Hernández, visto por estos como el “gran empresario” que con esfuerzo ha hecho su fortuna y que, en medio de lo anterior, al empezar desde cero quiere “devolverle al país” con el favor de acabar la pobreza y la corrupción.

De todas las observaciones que puedan hacerse a este tipo de situaciones, es importante hacer énfasis en la que corresponde al imaginario del “empresario” desde la cultura del “emprendimiento”, una estrategia sumamente institucionalizada e individualista que promueve la autoexplotación para engrosar cifras en los planes de desarrollo pero que no tiene efectos reales en la economía del país.

A la juventud es necesario pedirle que revisen las cifras del fracaso de la economía naranja promovida por el presidente Iván Duque. Es preciso recordar que a 2021 este modelo no logró aportar al PIB ni el 5% y el nivel de ocupación respecto al nacional que generó a 2020 representó menos del 3%2. Las y los jóvenes que emprenden en sectores como el arte y la cultura siguen estando bajo condiciones socioeconómicas difíciles, a lo cual las propuestas de Rodolfo Hernández no responden, mientras que las de Gustavo Petro y Francia Márquez sí, como se plasma en la propuesta de “Pacto por el trabajo”.

Segundo, es necesario resaltar que el Programa de Petro y Francia, contiene una perspectiva integral de impulso del emprendimiento, contrario a lo que se piensa, como puede verse en el apoyo a emprendimientos culturales, agropecuarios, de economía popular y de turismo comunitario.

¡Jóvenes a votar!

Si bien puede entreverse que no existe una dinámica articulada de manera central como campaña o consigna nacional que recoja las reivindicaciones de las y los jóvenes, es cierto que el programa de Gustavo Petro y Francia Márquez tiene un fuerte contenido de interés para este grupo poblacional.

La propuesta para la educación gratuita y de calidad, así como la de Estatuto del Trabajo que pueda recuperar los derechos laborales que se les ha quitado a las nuevas generaciones son, por ejemplo, apuestas por recoger parte de las reivindicaciones que exigían las y los jóvenes que pararon el país desde abril hasta agosto de 2021. Hablar de un sistema de participación juvenil amplio que sea de un mero carácter consultivo es también una apuesta fundamental para comprender la importancia del voto joven en la segunda vuelta presidencial.

Muchas organizaciones, gremios y procesos juveniles de todos los territorios acogiendo el llamado de esta apuesta programática, impulsaron la consigna “Colombia, potencia juvenil de vida”, que tuvo como resultado la respuesta creativa de muchas regiones que en medio de actividades de pedagogía en barrios, plazas públicas, universidades e incluso eventos públicos como Salsa al Parque en la ciudad capital, impulsaron la necesidad de votar por la propuesta del Pacto Histórico con un fuerte componente en redes sociales.

Entonces, estas campañas lideradas por jóvenes en todas las regiones y escenarios, con la convicción y esfuerzos suficientes para “convencer indecisos” y “arrebatar votos” al candidato que además de imputado por casos de corrupción, resulta ser una figura autoritaria y machista deben reflejar su gran éxito en las urnas este 19 de junio de 2022.

Convencidas y convencidos de que las y los jóvenes de este país inmersos en los contextos cotidianos de desigualdad, madrugarán a depositar su voto y su confianza en el proceso que espera construir un cambio democrático que abra las posibilidades de las transformaciones que requiere nuestro país.

1. Informe del instituto Agustín Codazzi “Mapeando la abstención electoral de Colombia en el siglo XXI”. 2018.
2. Quinto informe del DANE sobre Economía Naranja, 2020.