“El comunismo es la expresión concentrada del amor”: Julián Conrado

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Guillermo Torres es el verdadero nombre del alcalde de Turbaco. Foto Aura Botero

El cantante, exguerrillero y alcalde de Turbaco, Bolívar, habló con VOZ sobre la práctica del amor revolucionario, la experiencia y gestión al frente del gobierno local, sus luchas contra la corrupción y las acciones para promover la cultura, el deporte y la educación en la juventud

Anna Margoliner
@marxoliner

A sus 69 años, Julián Conrado continúa cantándole al amor. Así como el comandante samario Jaime Bateman Cayón dijo que el amor es la certeza de la vida, el cantautor relaciona la práctica del amor con el surgimiento de las destrezas revolucionarias: “Fíjate que todas las grandes transformaciones en el mundo pasan por la práctica del amor. La de Jesús, el amor al prójimo. La de Camilo Torres, el amor eficaz. La de Carlos Marx, el Che Guevara y Fidel. Lo que hizo surgir de la mente de Marx, el marxismo, fue la práctica del amor.”

Atribuye sus frutos como alcalde que viene de una guerrilla, de organizaciones comunistas al ejercicio del amor en la política como base del comunismo: “Yo creo que a veces a los comunistas no nos entienden bien, incluso alguna gente no se acerca a los partidos comunistas porque ven al militante como una persona fría, que no tiene sentimientos porque lo que no nos permiten mostrar los grandes medios de comunicación, es que nosotros somos lo que el comunismo es: la expresión concentrada del amor”.

Quehacer como alcalde

El reto de ser alcalde de su ciudad natal Turbaco lo asume desde su posición proletaria, obrera, campesina, humilde. El pueblo lo vio como un artista a través de su discurso y confió en él porque es resistente. Así, al encarar las necesidades de la población se encontró con la urgencia de resolver asuntos que sistemáticamente les han afectado, principalmente para suplir las necesidades básicas de los turbaqueños.

Los grandes monopolios que se han establecido en esta población, sean empresas o individuos, quienes han usufructuado desde la opresión y el control del territorio, se oponen a los cambios que beneficiarían a las personas que habitan el territorio. Tal es el caso con las inundaciones, a pesar de las inversiones que su gobierno ha hecho en pro de los drenajes pluviales, la empresa Argos pone trabas porque tienen canteras allí.

“Tendrían que investigarlos las instituciones correspondientes, si ellos tienen un plan que llaman plan de manejo de aguas. Hoy nos está creando obstáculos para que nosotros llevemos a buen término este plan de drenajes pluviales que acabaría con la pesadilla de las inundaciones. El Gobierno de Guillermo Torres tiene la voluntad de acabar con este problema”. Igualmente menciona que ha sido muy difícil reunirse con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres para poderle mostrar a su director la problemática que atraviesan con esta situación.

El acueducto ha sido otro reto. Es un servicio que se encuentra concesionado en un contrato por varios años que no se cumplen en su administración. Parte de las condiciones de dicho contrato radica en la extensión de redes lo cual ha exigido como alcalde: “Como yo no lo he recibido dinero a los dueños de esta empresa para ser libre, autónomo, independiente, yo sí puedo exigirle a cualquiera que cumpla. Con este punto que está en ese contrato de concesión la extensión de red. No hemos podido acabar con ese contrato de concesión, pero lo que sí hemos hecho es exigir la extensión de redes y hacia dónde he pedido yo que se hagan siendo que mi gobierno es un gobierno de los humildes, con los humildes y para los humildes”.

Inauguración del estadio de fútbol ‘Jaime Bateman Cayón’. Foto Alcaldía de Turbaco

La cultura y el deporte

Su gobierno, desde la secretaría de Cultura, le apuesta a la edificación espiritual del pueblo turbaqueño a través de una escuela de formación artística, en la cual participan 700 personas, principalmente niños y niñas, para lo cual ha hecho inversiones en compra de instrumentos, personal e instalaciones.: “Mejoramos la Casa de la Cultura que estaba en ruina. Yo quisiera que otra administración, porque a mí ya no me alcanza, llevara a cabo el proyecto para mantener la iniciativa. Nosotros tenemos incluso terrenos que antes se robaban en Turbaco, los hemos ido rescatando para que se tenga un espacio para este trabajo cultural de construcción espiritual. Una casa que sería para la región”.

Otra obra de infraestructura fue el estadio de fútbol cuya construcción se terminó como parte del proyecto de gobierno: “Le pusimos Jaime Bateman Cayón a este estadio porque el Flaco nos enseñó a luchar contra la corrupción y fue por culpa de la corrupción que este estadio quedó convertido en un podrido elefante blanco durante muchos años. Esto que era un monumento a la inmoralidad y en esta administración de alguien que viene de la guerrilla, que tiene un sentimiento revolucionario inspirado en el amor lo convirtió en un monumento de la honradez”.

Continúa: “Ahí estamos dejando un ejemplo, de como algo que quedó mandado al carajo por la corrupción, a punta de amor se ha convertido ya en una obra donde se puede ir a ver cómo juegan las niñas, los niños, los hombres, las mujeres. Fue la tercera obra de infraestructura deportiva que entregamos, antes habíamos entregado al pueblo turbaqueño un coliseo gimnasio y un coliseo de boxeo”.

Salud, mujeres y jóvenes

Al recibir la administración uno de los primeros problemas que enfrentó fue la grave situación en que se encontraba el hospital del pueblo en donde se debían los salarios de sus trabajadores. Con ellos logró establecer un acuerdo y a través de hechos no de palabras, demostró su interés por la salud de Turbaco.

Se adaptó una casa en el corregimiento de Cañaveral para que prestara los servicios médicos conforme se coordinaban los días que se podían atender allí, situación que después sería calumniada por un medio tradicional: “Llegó Caracol a un alboroto con algunos pseudolíderes, pagado por las mafias de la corrupción, que hicieron un alboroto diciendo que la causa del problema de la salud en Cañaveral era de mi administración. Mentira. Yo encontré la salud en ruina”.

Por otro lado, señala que le parece indigno que exista un decreto para que las mujeres ocupen el 30% de los cargos públicos porque tienen las mismas capacidades que los hombres y es a través de esas capacidades que logran llegar a estos escenarios.

Para el alcalde de Turbaco es por las desigualdades que esto ocurre en Colombia: “El hombre se ha impuesto siempre en algunas partes más que en otras ante la mujer. Yo no estoy de acuerdo ni con que domine la mujer, ni con que domine el hombre. Yo estoy de acuerdo en que nos tenemos que poner de acuerdo hombre y mujer para vivir como tenemos que vivir”.

Guillermo Torres, el alcalde del pueblo, se despide con un mensaje para la juventud: “Hoy tenemos una juventud más preparada. Anteriormente, tengo que decirlo así, cuando llegué a la guerrilla, la inmensa mayoría de los guerrilleros no sabían ni leer ni escribir. Hoy tenemos una cantidad de jóvenes, hombres y mujeres jóvenes, que gracias a todas estas luchas que se han dado han pasado por una universidad. Antes no teníamos esto. La principal forma de lucha que tenemos ahora es la inteligencia. Por eso, siempre valdrá la pena cantar”.