viernes, abril 4, 2025
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El barbero de la revolución

Falleció el histórico activista social y líder comunitario en la localidad de Suba, José Antonio Villalba, quien desde muy joven se vinculó en la región del Tequendama al Partido Comunista. En la cárcel aprendió de barbería y peluquería, oficio que desempeñó durante gran parte de su existencia

Redacción VOZ

En el mes de noviembre del año pasado falleció el camarada José Antonio Villalba. Nació en 1923 en el municipio de Mesitas del Colegio, Cundinamarca. Desde muy joven comprendió la necesidad de luchar por una sociedad justa, por lo cual se vinculó al Partido Comunista Colombiano.

Durante la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) fue encarcelado durante seis meses con el pretexto que le encontraron “propaganda subversiva”. Ocasionalmente se salvó se ser desaparecido y arrojado al Salto del Tequendama, pues compartía celda con otro preso que tenía un hermano sacerdote, quien intercedió por ellos. Finalmente, el camarada Álvaro Vásquez del Real, como abogado, logró ponerlo en libertad.

Durante el encarcelamiento aprendió barbería y peluquería, oficio que desempeñó luego por varios años como sustento económico para su familia. Cuando esta profesión se vino a menos se dedicó a la venta de libros y con este trabajo logró obtener su jubilación. José Antonio recordaba que el camarada Manuel Cepeda Vargas llevaba a su hijo Iván a su local para que le hiciera el corte de cabello. Su formación comunista lo convirtió en activista social y líder comunitario. Fue miembro de la Asociación de Padres de Familia del Colegio de la Universidad Libre.

Líder comunitario

Entre sus múltiples actividades comunales, se vinculó a un proyecto de vivienda en la localidad de Suba, donde junto con la comunidad organizó a los residentes para exigirle a la constructora que culminara los trabajos de terminación de las obras, pues como ocurre incluso en la actualidad, esta empresa entregó el proyecto inconcluso.

Sus últimos años militó en Suba donde se destacó por su claridad ideológica, interpretaba con mucha lucidez el momento político y de acuerdo con sus posibilidades se vinculaba a las diferentes actividades de la célula Jaime Pardo Leal. Cuando no podía participar de una u otra tarea, en reunión del organismo se disculpaba por no poder acompañar la tarea. Junto con su compañera y esposa Rosita, también militante del Partido Comunista, estaban al tanto de la problemática de la localidad y del país.

Ejemplar militante

Asumió la política del Partido Comunista con un compromiso inquebrantable, digno de ser seguido por las nuevas generaciones. En la última etapa, mostró su entusiasmo con la convergencia del Pacto Histórico y en consecuencia orientaba a la militancia para que en colectivo se asumiera el momento político favorable para la transformación del país.

El Comité Local de Suba del Partido Comunista expresa su solidaridad a su compañera Rosita y a sus hijos Edgar Antonio, Gloria Esperanza, Luz Stella, Martha Edith y José Antonio por la desaparición de este ejemplar militante comunista.

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