Dos Estados: ¿ilusión o realidad?

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Niña con bandera palestina en una manifestación contra el genocidio en Gaza, en Beirut, Líbano

Detener la guerra genocida de Israel es una prioridad absoluta para el pueblo palestino y para todos los luchadores sociales y defensores de derechos humanos en el mundo

Alberto Acevedo

El asunto relativo a la necesidad de la coexistencia pacífica entre dos Estados en suelo palestino, el israelí y el palestino, lo que equivale al reconocimiento, de la comunidad internacional de naciones, de la existencia de un Estado palestino soberano, ha sido puesto de nuevo en la mesa de discusiones en las últimas semanas.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en una reciente actividad de solidaridad, se refirió a la necesidad de avanzar de forma “decidida e irreversible” hacia una solución de dos Estados en el conflicto entre Palestina e Israel.

“Debemos estar unidos para exigir el fin de la ocupación y el bloqueo de Gaza”, aseguró el líder mundial, en momentos en que la historia del pueblo palestino vive uno de sus capítulos más oscuros. “Los palestinos en Gaza están sufriendo una catástrofe humanitaria. Casi 1.7 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, pero ningún lugar es seguro”, precisó Guterres.

Factor perturbador

El líder de las ONU envió su pésame a las miles de familias de luto por sus seres queridos, incluso a miembros de las propias Naciones Unidas asesinados en Gaza, lo que representa la mayor pérdida de personal en la historia de la organización.

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, dijo hace unas semanas que su país rechaza cualquier acuerdo ─internacional─ que no incluya la creación de un Estado palestino. El ministro expresó su convicción de que el único y principal factor que fomenta el extremismo en Oriente Próximo es la falta de solución al problema relacionado con la creación del Estado Palestino, que debería haber sido creado ha yace 75 años. El propio presidente de Rusia, Vladimir Putin, hizo una declaración pública en el mismo sentido.

El papa Francisco pidió, por su parte, la conformación de “dos Estados bien marcados” para resolver el conflicto Israel-Palestina. El sumo pontífice instó, además, a la creación de un “estatus especial” para Jerusalén. El jefe espiritual de la Iglesia católica añadió que la guerra era siempre una derrota y reveló que llama “todos los días” a los religiosos atrapados en Gaza y advirtió que una escalada de violencia “sería el fin de muchas vidas”.

Veto

A través de su cuenta en X, el presidente Gustavo Petro dijo que presentará ante las Naciones Unidas una proposición con la que busca que Palestina sea aceptada y reconocida como Estado pleno. “Los países democráticos y progresistas deben luchar por preservar el derecho internacional humanitario para impedir que la barbarie se expanda en el mundo”, aseguró el mandatario colombiano.

Petro también señaló que Colombia no comprará armas a los países que hayan votado en contra o se hayan abstenido de una proposición en la que se ordenaba un cese al fuego en la Franja de Gaza, presentada ante la ONU en las últimas semanas.

Desafiando esa polifonía de voces que de esta manera reclaman una fórmula de paz duradera en Gaza y Cisjordania, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el 18 de enero pasado que se opone a un Estado palestino en cualquier escenario de posguerra. En su arrogancia belicista señaló, además, que desconoce las recomendaciones de la Corte Internacional de Justicia de La Haya en torno a la tregua, el genocidio y el fin de las incursiones armadas sobre la región.

A la fecha, las incursiones sionistas han provocado la muerte de 26.422 palestinos, 65.087 heridos y 6.330 detenidos

No al Estado palestino

Netanyahu indicó que ha informado a su principal aliado, Estados Unidos, de esta decisión. “En cualquier acuerdo futuro, Israel necesita controlar la seguridad de todo el territorio”, declaró el mandatario de Israel en una conferencia de prensa.

Netanyahu, según recogió The Guardian, reivindicó su oposición a la creación de un Estado palestino pues, a su juicio, “choca con la idea de soberanía” de la nación sionista. “El primer ministro necesita ser capaz de decir no a nuestros amigos”, recalcó.

Entre quienes se oponen y quienes defienden la idea, hay una gama amplia de opiniones, la mayoría de ellas pesimistas, ante el deterioro de la situación. Para el analista Ignacio Gutiérrez de Terán, “un Estado para los palestinos como el que pueda haber en cualquier parte, supondría la sentencia de muerte para el ideario sionista. La solución de dos Estados pertenece al terreno del ilusionismo político”.

Una historia vendida varias veces

“El problema está en que el plan ya lo han vendido varias veces; en buena medida, nos hallamos en esta situación hoy, en el contexto de la ofensiva más brutal y despiadada contra la población palestina desde 1948, gracias al fracaso de los acuerdos de paz firmados desde el fin de la primera Intifada a principios de los noventa. Fracasaron porque partían de la prioridad de proteger los intereses del Estado israelí por encima de cualquier otra consideración y reducir al máximo las concesiones a los palestinos”, asegura Gutiérrez de Terán.

Está también la opinión de quienes de alguna manera son testigos del martirologio del pueblo palestino en las actuales condiciones de guerra y exterminio, bien sea como periodistas, como médicos, como representantes de agencias internacionales humanitarias. Para ellos, hablar de una solución de dos Estados es absurdo mientras el régimen israelí, respaldado por Estados Unidos, siga exterminando a los palestinos de Gaza.

Suena a distracción

Para muchos palestinos, hablar de una solución de dos Estados, incluso de otra solución política, es un lujo, pues en lo que están pensando es en salvar la vida de dos y medio millones de habitantes de la Franja de Gaza, que están siendo objeto de genocidio.

Detener la guerra de exterminio es una prioridad absoluta para el pueblo palestino y para todos los luchadores sociales y defensores de los derechos humanos en el mundo. Por eso, los discursos de Biden sobre los dos Estados suenan a distracción frente a las atrocidades que comete Israel, con el beneplácito y la ayuda militar y logística de Washington.

Para no pocos observadores, plantear en este momento la idea de dos Estados encubre el genocidio y la colonización israelí en Cisjordania y Jerusalén Este. Muchos palestinos ya no creen en esa solución, pues el régimen sionista ha demostrado, una y otra vez, sus intenciones genocidas y colonizadoras.