domingo, mayo 19, 2024
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Bogotá en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026

Se estima que en el Distrito Capital se invertirán aproximadamente 119.6 billones de pesos, un poco más del 10 por ciento del monto total del Plan Nacional de Inversiones Públicas. ¿Cómo se verá beneficiada la ciudad con el plan que tiene el gobierno de Gustavo Petro?

UTL Gabriel Becerra

El presidente Gustavo Petro sancionó, desde el resguardo indígena El Remanso, en las selvas del Guainía, el ‘Plan Nacional de Desarrollo, PND: Colombia, Potencia Mundial de la Vida’. Desde ya empieza el camino para implementar este pacto que busca sentar las bases que permitirán superar la injusticia social, las violencias y nuestra relación problemática con el territorio que habitamos.

Este plan contó con la participación de más de 250 mil personas en los 51 Diálogos Regionales Vinculantes donde se recibieron más de 89 mil propuestas. De igual manera, en su paso por el Congreso, fue retroalimentado con aproximadamente 6.500 proposiciones, de las cuales varias de ellas terminaron incluidas en el articulado, en las bases y en el Plan Plurianual de Inversiones, PPI, que lo componen.

Durante los Diálogos Regionales Vinculantes, la ciudadanía bogotana presentó alrededor de 1.865 propuestas y en las audiencias públicas del Plan Plurianual de Inversiones, participaron más de 1.500 personas que discutieron y priorizaron los proyectos estratégicos que la ciudad necesita.

El presidente Petro sancionó el nuevo PND junto con altos funcionarios del Gobierno nacional. Foto Presidencia de la República

Regiotram de occidente

Se estima que en Bogotá se invertirán aproximadamente 119.6 billones de pesos, un poco más del 10% del monto total del Plan Nacional de Inversiones Públicas. Para la capital de la República quedaron establecidas 28 líneas de inversión que permiten recoger las principales temáticas sectoriales que fueron transversales a todos los espacios de participación y las cuales se materializarán en 20 proyectos estratégicos. No obstante, el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026 contempla otros 72 proyectos estratégicos de impacto regional que también beneficiarán a la ciudad. Con respecto a estos proyectos estratégicos algunas opiniones:

Resultan muy importantes las inversiones para la rehabilitación de la red férrea regional de Bogotá y Cundinamarca, en esto hay bastantes expectativas puestas. Recuperar el transporte férreo es indispensable para transitar de una movilidad fósil a una movilidad limpia y eficiente. No obstante, tenemos varias consideraciones críticas frente a los proyectos de Regiotram y las líneas 1 y 2 del Metro de Bogotá en el sentido de que estos no pueden ser sistemas de baja capacidad y alimentadores de BRT; inversiones de esta envergadura deben ser destinadas para sistemas férreos realmente masivos y estructurantes del transporte público de la ciudad.

En ese sentido, y en la medida de lo posible, se debe revisar el Regiotram de Occidente. Tal y como está concebido hoy, este tren de cercanías tan solo tendrá una capacidad de 6.000 pasajeros hora sentido. En esa misma vía, el Regiotram Norte (una obra de infraestructura importante y que se necesita) debe estructurarse y diseñarse para ser un corredor férreo realmente masivo, cuyo recorrido garantice la mejor conectividad para los habitantes de los municipios y las localidades por donde se va a desarrollar el proyecto. En otras palabras, que quede al servicio de los y las ciudadanas y no para satisfacer los intereses de los grandes renovadores urbanos y constructores.

Metro de Bogotá y tarifas de movilidad

Frente a las líneas 1 y 2 del Metro de Bogotá es indispensable replantear los diseños pues, tal y como hoy están proyectados, no satisfacen las necesidades de movilidad de la ciudad y su capacidad de carga es mínima en comparación con la potencialidad que pueden aportar estos sistemas.

La priorización de la inversión para el desarrollo de infraestructura férrea para una movilidad limpia y eficiente busca, entre otras metas, llegar a 2,14 millones de toneladas de CO2 mitigadas por el sector transporte en este cuatrienio en todo el país. Un importante porcentaje de esta meta se busca cumplir en la capital. Por lo tanto, es indispensable que el Metro de Bogotá se convierta en la columna vertebral del Sistema de Transporte Público de la Capital y que sustituya a los buses biarticulados en esta función.

Este Plan quedó en deuda con la ciudad en otros puntos relacionados con movilidad. Por ejemplo, en el PND no se logró replantear la destinación de recursos al Fondo de Estabilización Tarifaria, FET; la financiación de tarifas diferenciales quedó limitada para estudiantes registrados en el Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios de Programas Sociales, metodología SISBÉN IV, que se encuentren clasificados en los niveles de los grupos A y B. Tampoco quedó establecida la obligación de financiar la estructuración y puesta en funcionamiento de operadores públicos de transporte. Aunque desde nuestro equipo de trabajo radicamos proposiciones en este sentido, estas no fueron tenidas en cuenta.

El renacimiento del transporte férreo en Colombia es lo mejor y más deseable en relación con la movilidad, pero este debe quedar exonerado de los onerosos problemas que hoy padecen los sistemas de transporte masivo en el país. En particular, debe primar el interés público sobre el interés privado, pues aquí es donde radica la insostenibilidad financiera de los sistemas actuales.

Así pues, inversiones realmente estratégicas en sistemas férreos potentes y masivos; una operación que tenga participación pública y que la financiación de la Nación esté destinada principalmente a garantizar las tarifas diferenciales, puede evitarnos los grandes dolores de cabeza que hoy sufrimos los ciudadanos con el transporte público urbano.

Avances agridulces en el sector educación

Otro tema que queda consignado en estos proyectos estratégicos y que responde a una de las luchas históricas del movimiento estudiantil universitario en Bogotá, es el que tiene que ver con el mejoramiento y la ampliación de la infraestructura de las universidades públicas del nivel nacional que convergen en la ciudad.

La ampliación de la infraestructura de la Universidad Nacional y la Pedagógica son conquistas del movimiento estudiantil universitario que hoy quedan establecidas en el PND y que permitirán, entre otras cosas, solucionar problema de bienestar universitario y aumentar los cupos para que más jóvenes del Distrito Capital y de todo el país puedan acceder a la universidad.

En este ítem nos preocupa el carácter de los policampus universitarios en Suba y Kennedy que quedaron como proyectos estratégicos para Bogotá, consideramos que esto podría terminar incentivando una suerte de competencia perversa entre las universidades públicas por el uso de espacios físicos sin entrar a solucionar el déficit real de infraestructura que las IES públicas tienen en la ciudad.

La nueva política de drogas está orientada a no estigmatizar a la juventud y permitirles el libre desarrollo de la personalidad. Foto Andrés Alvarado,
licencia Pixabay

Cuidado de la naturaleza y salud pública

Los temas ambientales, que en este PND están en el centro y no son un agregado más, para la ciudad de Bogotá son estructurales. Dentro de los 20 proyectos estratégicos para la ciudad, dos tienen que ver directamente con lo ambiental y el resto están transversalizados por esta temática.

Aquí es clave señalar que el ordenamiento del territorio quedará atado a la priorización de la protección y conservación de la Estructura Ecológica Principal y la inversión en infraestructura para la movilidad tiene como objetivo fundamental el cambio de modos de transporte fósiles a modos de transporte impulsados por energías limpias. En particular, para el caso de Bogotá, consideramos que la protección de humedales y cuerpos hídricos son fundamentales para la adaptación de la ciudad al cambio climático. En ese sentido, el proyecto estratégico de impacto regional que establece el programa de restauración y conservación de ecosistemas de humedal es clave para recuperar la Estructura Ecológica Principal que ha sido afectada por obra de la urbanización desmedida.

Otro tema clave es el de la salud que, para el caso de Bogotá, contará con la restauración integral del Complejo Hospitalario San Juan de Dios y con la construcción de una planta para la producción de vacunas, desarrollando el objetivo de convertir a la sociedad colombiana en una sociedad del conocimiento. Así pues, Bogotá está destinada con este Plan Nacional de Desarrollo a convertirse en una ciudad para la ciencia, la investigación y el desarrollo tecnológico en materia de salud.

Seguridad y economía

También la problemática de la seguridad urbana, que preocupa mucho a los y las bogotanas, tiene en este Plan dos proyectos estratégicos. Por un lado, una política de drogas desde el territorio que permitirá centrar la lucha contra las estructuras de poder criminal del narcotráfico y no en los consumidores. En otras palabras, que el consumo y abuso de sustancias sea tratado como un asunto de salud pública y así focalizar los esfuerzos de la Fuerza Pública en combatir el multi-crimen estratégico de las grandes corporaciones criminales.

Por otra parte, se fortalecen los programas de convivencia ciudadana con el fin de ayudar a desestructurar los incentivos culturales que hacen que los ciudadanos recurran a la violencia como medio para la solución de los conflictos.

Finalmente, en temas productivos y económicos hay una priorización para Bogotá en el desarrollo y fortalecimiento de las industrias de las TIC y del desarrollo científico y tecnológico. La inversión en este caso debe destinarse para fortalecer principalmente a las empresas públicas.

Por ejemplo, en Bogotá, la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá, ETB, debe convertirse en una de las empresas de fibra óptica y 5G más poderosas de Latinoamérica. No podemos olvidar que, en este fortalecimiento de la industria de las TIC, se debe involucrar a las economías populares, comunitarias y solidarias a partir de transferencia tecnológica e inyección de recursos, esto facilitará e incentivará su entrada en el campo de la innovación y la creación, campos fundamentales en esta industria.

Dentro de los 20 proyectos estratégicos para la ciudad, dos tienen que ver directamente con lo ambiental y el resto están ransversalizados por esta temática. Foto Humedal Santa María del Lago en Bogotá, Wikimedia Commons

Programas para el cambio

Para concluir, nos gustaría resaltar los programas que quedaron dentro del PND 2022-2026 y que van a tener efectos importantes en la ciudad:

Programa Basura Cero: avanzará en la eliminación del enterramiento de residuos a partir de la implementación de parques tecnológicos y ambientales, de tratamiento y valorización de residuos. Uno de los objetivos principales que se propone tiene que ver con lograr el máximo aprovechamiento de los residuos desde la fuente de origen. Esto contribuirá a mejorar significativamente el problema de la disposición final de basuras, aliviando el impacto ambiental de los rellenos sanitarios que reciben los desperdicios de la ciudad. Otro aspecto importante de este programa es que garantiza la participación de la población recicladora y sus organizaciones en la estructuración y ejecución de este.

Programa Barrios de Paz: permitirá la financiación del mejoramiento de barrios o áreas (formales o informales) de la ciudad que sean susceptibles de ser renovadas. En este programa se contempla la participación de las organizaciones sociales y comunitarias contribuyendo de esta forma al fortalecimiento del tejido social y de las economías populares.

Programa de Gestión Comunitaria de Sistemas de Acueducto y Saneamiento Básico: con el fin de fortalecer las dinámicas organizativas alrededor del agua y el saneamiento básico se crea este programa que, entre otras cosas, permitirá el acceso al mínimo vital de agua potable de comunidades que hoy no lo tienen.

Programa Hambre Cero: articulará un conjunto de planes, programas, sistemas, acciones, entre otras, para garantizar que la política pública de lucha contra el hambre y la malnutrición sean efectivas y tengan un impacto estructural en la sociedad colombiana. Con esto se busca contrarrestar la falta de coordinación estatal y alcanzar con mayor rapidez resultados de superación de este flagelo nacional.

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