Afectar la imagen de la empresa de acueducto y el sindicato, y buscar insistentemente la renuncia del actual gerente, hacen parte de una campaña para privatizar el agua de más de un millón de santandereanos

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Desde su llegada a la Alcaldía de Bucaramanga, Rodolfo Hernández ha desarrollado una campaña que según trabajadores del Acueducto Metropolitano de esa ciudad, busca la venta de ese patrimonio.

Esta entidad estatal cuenta con alrededor de 500 trabajadores contratados a término indefinido, de los cuales hay 400 sindicalizados, y abastece a más de un millón trescientos mil habitantes.

Martha Lucía Rodríguez, directiva de Sintraemdes Bucaramanga y quien ha trabajado desde hace 12 años en el área comercial del Acueducto, comenta que el actual Alcalde ha estado promulgando en diversos medios de comunicación una mala imagen de la empresa y los trabajadores: “Ha hablado del Embalse de Bucaramanga dice que es una olla de sancocho donde no hay para comprar el plátano ni la yuca. Es decir, que es una obra que no sirve para nada. También habla de los costos de elaboración del embalse. El embalse también sirve para evitar racionamientos”.

El embalse se hizo para tener agua más o menos por unos 30 años teniendo en cuenta los fenómenos climatológicos y abastece a los habitantes de Bucaramanga, Girón, Florida y próximamente a Lebrija.

Según Martha Lucía Rodríguez, el Alcalde también ha dicho que las utilidades de la empresa se las han repartido directivos de la empresa y directivos sindicales. “Él da unos datos sobre los salarios y dice que los trabajadores tenemos unos salarios de petroleros, pero que un profesional gane dos millones 100 mil no es sueldo de petrolero, más si se tiene en cuenta todo lo que aporta a la empresa, porque 500 trabajadores para manejar todo el servicio del área metropolitana y ahora el municipio de Lebrija, son poco”, anota la dirigente sindical.

Las intenciones

Para Sintraemsdes es claro que lo que hay detrás de la campaña es la intención de vender la empresa porque el sector de la construcción sería uno de los más beneficiados. De éste proviene el burgomaestre. “Más fácil viabilizarían las matrículas para sus construcciones. Por eso los interesados en comprarla son del sector de la construcción, amigos del mandatario”, dice Martha Lucía.

Otro de los objetivos del Alcalde es la salida del actual gerente de la empresa, Ludwig Stünkel, según el sindicato, para poner a alguien de su línea política que le permita cumplir su objetivo final con la empresa.

“Él ha dicho que no le interesa la venta del Acueducto, pero sabemos que luego, cuando tenga las condiciones lo venderá, por eso no hace sino denigrar de la imagen de la entidad, y decir que el sindicato está acabando con la empresa, que el acueducto es un foco de corrupción aunque no ha presentado ninguna denuncia por eso. Si se vende, iniciarían unos altos costos en las tarifas y se cambiarían las condiciones laborales”, explica la dirigente de Sintraemsdes.

Las acciones del sindicato han sido la presentación de una denuncia contra el Alcalde, mítines, marchas, solicitudes de entrevistas con el Defensor Regional del Pueblo, porque entre otras cosas hay trabajadores enfermos por la persecución: “En la calle a algunos compañeros la comunidad los ha agredido verbalmente diciéndoles que son corruptos, ladrones, porque han creído lo que dice el Alcalde en los medios”, dice con preocupación Martha Lucía Rodríguez.