José Ramón Llanos

Hoy las cuerdas no cantan ni lloran. Están en silencio. Su mutismo se extiende por todo el planeta, porque murió uno de sus más destacados ejecutantes. Ni el viento arranca sonido alguno al cordaje. En el mundo de la música y de los músicos, todo es dolor y lágrimas. Tal vez Paco de Lucía se cansó de la ausencia de Camarón y voló en pos de él.

Paco de Lucía en concierto.
Paco de Lucía en concierto.

Afortunadamente, la tecnología perpetuó la música y la corporeidad de su ejecutante y contaremos siempre con su legado de ritmos y con su figura corporal. Las grabaciones, los CD y documentales permitirán seguir la trayectoria de Paco de Lucía, a quien los críticos musicales y los melómanos reconocen como el artista que renovó más profundamente el flamenco gitano, a lo largo de 44 años de su periplo vital, ya que desde los 12 años con su hermano Pepe entraron al escenario mundial.

Paco de Lucía es el nombre artístico de quien fuera bautizado Francisco Sánchez Gómez. Nació en Algeciras, Cádiz (España) el 21 de diciembre de 1947. Su padre a temprana edad lo inició en el aprendizaje de la guitarra.

A los 15 años fue galardonado en el Festival Internacional de Flamenco en Jerez (España). Entonces grabó su primer disco, titulado Flamenco, con el cual inició su rica discografía.

Aporte latinoamericano

Cuando apenas contaba 26 años, introdujo los primeros cambios en el flamenco, tomando algunos elementos de la bossa nova. Estas innovaciones quedaron registradas en el disco Fuente y Caudal del año 1973. Algunos críticos ortodoxos recibieron con reparos esta propuesta, pero el tiempo la validó y la consagró.

El Perú también contribuyó a las innovaciones introducidas por Paco de Lucía a los ritmos gitanos. Al conocer el artista español el instrumento peruano de percusión llamado cajón, fue impresionado por su sonoridad y lo llevó experimentalmente a su Sexteto y fue bien aceptado y asimilado por los músicos. Este hecho lo reconoce el autor de la rumba Entre aguas, así:

“…Siempre lo llamo el cajón peruano. Lo vi por primera vez en una fiesta en la Embajada de España en Lima, donde estaba Chabuca Granda. Tocó el cajón. Allí me dije: Este es el instrumento que necesita el flamenco… Advertí que el cajón tenía el sonido grave de la planta del pie de un bailaor y también el agudo de su tacón”.

Como se ve, la cultura latinoamericana contribuyó a la sonoridad y a la innovación instrumental del flamenco, agenciada por el excelso guitarrista hispano. Paco de Lucía profesó un afecto especial por Latinoamérica. Alguna vez lo expresó así: “En Latinoamérica siento la alegría de estar vivo”. Tenía planeado vivir algún tiempo en Cuba, país al cual admiraba, pero la muerte lo sorprendió en México el 26 de febrero.

Versatilidad interpretativa y obra

En su recorrido heterodoxo por la música también abrevó en el jazz, incursionó en la música clásica. Hizo una interpretación nada convencional del Concierto de Aranjuez. Compartió interpretaciones con Chick Corea. Pero sin lugar a dudas, su aporte más singular al flamenco consistió en llenarlo de nuevas armonías, le diseñó un nuevo formato al grupo musical gitano y difundió por todo el orbe esta música. Sus 29 grabaciones, los numerosos videos y los incontables conciertos a lo largo de todos los continentes fueron el más fructífero medio para entronizar la música flamenca en el vasto escenario global.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=2oyhlad64-s[/youtube]