Discuten relaciones laborales en Latinoamérica

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Durante tres días los asistentes discutieron en Medellín sobre la problemática laboral en toda Latinoamérica.

Se desarrolló el XI Encuentro Latinoamericano de Abogados del Trabajo y la Asamblea General de la Asociación de Abogados Laboralistas de América Latina. Avanza difusión de la carta sociolaboral

Gladys Delgado de R.

La Asociación de Abogados Laboralistas de Trabajadores, Asolaborales, fue escogida por la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, ALAL, para organizar el XI Encuentro Latinoamericano de Abogados del Trabajo, evento dentro del cual sesionó también la Asamblea General de la ALAL, con el fin de elegir su nueva junta directiva.

Ésta quedó integrada por los doctores Luis Enrique Ramírez de Argentina como Presidente; Luiz Salvador del Brasil como Vicepresidente; Lidia Guevara de Cuba como Secretaria General, Manuel Antonio Muñoz Uribe de Colombia como Vicepresidente de la Región Andina, y por definir las vicepresidencias de la Región Caribe y del Sur por parte de las respectivas organizaciones.

El encuentro contó también con la participación de los ocho magistrados que integran el Tribunal Mundial de Libertad Sindical: Luis Enrique Ramírez de la Argentina; Luiz Salvador del Brasil; Lidia Guevara y Gretel Hernández de Cuba; Antonio García de España; Oscar Alzaga y José Luis Contreras de México; y Sebastián Viscuso de Francia.

Fue notoria la participación de Brasil, con asistencia de 16 dirigentes sindicales, presidentes de sus organizaciones al igual que diez profesionales expositores. De la Argentina ocho expositores, una expositora de Estados Unidos, un expositor de Comisiones Obreras de España, un expositor del Uruguay y cuatro de México. Colombia participó con cinco.

La excelente calidad académica exhibida en el encuentro estuvo a la altura de la participación de los asistentes, quienes intervinieron en los distintos paneles efectuados como método de trabajo dada la numerosa asistencia y la actualidad de los temas tratados.

El evento se realizó en Medellín durante los días 6, 7 y 8 de noviembre, direccionado al avance y difusión de la Carta Sociolaboral en la integración de América Latina. Tomó como temas centrales la violencia laboral y su repercusión: Riesgos sicosociales y su tratamiento multidisciplinario, tercerización laboral, la salud en el trabajo, la libertad sindical y la justicia del trabajo.

La ubicación de temas como las pericias médicas en los distintos escenarios de la vida laboral fueron desarrollados con la mejor intención de llamar la atención sobre la diversificación que se presenta en la actualidad sobre los riesgos en el trabajo y las enfermedades profesionales.

El Tribunal encontró que el gobierno colombiano ni siquiera ha dado respuesta a la sentencia condenatoria proferida en su contra el pasado mes de mayo de 2011 y ordenó enviar nueva comunicación en igual sentido, dado que la OIT, entidad ante la cual también se radicaron las 81 denuncias elevadas por distintas organizaciones sindicales de distintos sectores de Colombia, tampoco le ha dado el trámite que le corresponde.

Lo anterior se suma a la agresión constante que sufren los trabajadores y sus organizaciones por la constante violación al derecho fundamental de asociación, delito que no se detiene, sumado a los constantes despidos por ejercer este legítimo derecho.

Declaración de Medellín

Se reproducen algunos apartes de la declaración final del evento. “El ajuste estructural en algunos países europeos ha sido draconiano, y el costo social tremendo, no como un efecto no querido, sino como consecuencia natural y lógica de su diseño. Quienes levantan sus voces para destacar los efectos provechosos del ajuste, ocultan arteramente los datos de una concentración del ingreso que alarma.

“Con elevados índices de desocupación, que se duplican o triplican entre los jóvenes, no debe sorprender a nadie que hoy millones de europeos se encuentren bajo el nivel de pobreza, mientras lo que queda del llamado ‘Estado de Bienestar’ es demolido con prisa y sin pausa.

(…) El costo de la crisis la pagan los trabajadores, los ancianos, los niños, los jóvenes sin futuro, los enfermos y los desocupados, víctimas inocentes de la ‘austeridad’ que reclaman los organismos financieros internacionales. Paralelamente se profundiza una estremecedora concentración del ingreso, que lejos de ser un ‘daño colateral’ del ajuste, responde con lógica a las medidas políticas y económicas adoptadas.

“La salida de la crisis económica y financiera mundial no puede venir de la mano de los sectores y grupos que históricamente se han beneficiado con las pautas y reglas de juego del sistema capitalista, y que ahora buscan una justificación “científica” para el ajuste. Para ello recurren a la manipulación intelectual de los individuos, a los que bombardean constantemente con falsos slogans, gracias al monopolio que ejercen sobre los medios de comunicación masiva. Esto ocurre mientras paralelamente se presentan como paladines de los derechos humanos que, en la práctica, le son negados a grandes sectores de la población.”

“¿Qué podemos hacer los trabajadores, las organizaciones sindicales, los estudiantes y todos los que estamos comprometidos con la defensa de los derechos e intereses de la clase obrera, para contrarrestar los efectos nefastos de la globalización? En primer lugar tomar plena conciencia de las falsedades del discurso, que plantea que esa es la única forma posible de vida para la humanidad. Rechazar de plano la idea de que el sistema capitalista es como un hecho de la naturaleza y, por lo tanto, inevitable, tal como pretenden hacernos creer.

En segundo lugar, comprender que la respuesta imprescindiblemente debe ser también global. El internacionalismo que pregonaba el movimiento sindical en sus albores, es hoy una dramática necesidad estratégica. Y, desde nuestro lugar en el mundo, Latinoamérica, la palabra es integración. Pero, como siempre hemos dicho, no una integración que se limite a eliminar algunas barreras aduaneras, sino una integración social, política y cultural, tal como lo imaginaron nuestros héroes de las luchas por la independencia.

“En esa dirección se inserta la propuesta de la ALAL de una Carta Sociolaboral Latinoamericana, que pretende producir un cambio radical en el paradigma de relaciones laborales que hoy está vigente en la inmensa mayoría de los países. Es nuestro aporte para que la clase trabajadora pueda, primero debatir, y luego proponer a los gobiernos de la región su propio modelo de relaciones laborales. Un modelo cuyo eje sea el reconocimiento de que en toda relación de trabajo siempre está en juego la dignidad del trabajador y, a partir de ahí, la aceptación de que sus derechos son derechos humanos.

“La Carta Sociolaboral Latinoamericana significa abandonar las actitudes permanentemente defensivas, de mera oposición a la constante ofensiva del neoliberalismo contra los derechos de los trabajadores, para comenzar a plantear el tipo de sociedad en el que quieren vivir. Que según la actual correlación de fuerzas no estén dadas las condiciones para la construcción de un nuevo orden social y económico, no debe ser excusa para renunciar al derecho de la clase trabajadora a vivir en una sociedad diferente. Y en ese camino, un enorme paso adelante sería poder proponer un nuevo modelo de relaciones laborales de cara al siglo XXI, que es el siglo de los derechos humanos.”

Apoyo a la paz

Para clausurar el encuentro se presentó y fue aprobada por aclamación la siguiente Mención de apoyo al Proceso de Paz. “En la certeza de que estamos expresando el sentir profundo de los pueblos latinoamericanos, en esta compleja instancia de diálogo en curso, los participantes del XI Encuentro de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas (ALAL) compartimos el deseo de un buen éxito en las negociaciones de paz, que permita el pleno desarrollo de una Colombia en libertad y democracia, con inclusión, integración y justicia social”.