Viruela del mono: No hay que bajar la guardia

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Las autoridades sanitarías no encuentra todavía una vacuna para la viruela del mono

El maltrato que el hombre hace del medio ambiente, el consumo de carne de animales desconocidos y la invasión al hábitat de especies silvestres, es terreno abonado para el contagio de nuevos virus y enfermedades

Alberto Acevedo

La viruela del mono, de la que se vienen ocupando cada vez con más fuerza los grandes medios de comunicación es una infección muy rara, que en contadas ocasiones se había detectado en el continente europeo, casi siempre en personas que venían de África, donde habían contraído la infección.

Lo paradójico es que se trata de la variante de una enfermedad (la viruela) que se consideraba erradicada desde hace 42 años. Fue una plaga que azotó a la humanidad durante varios milenios, diezmando a la población mundial en varias ocasiones. Tan solo en el siglo XX acabó con la vida de unos 300 millones de personas.

La viruela del mono fue detectada por primera vez en 1958 en simios utilizados para realizar pruebas de laboratorio. Y desde entonces se estableció que otros animales como conejos, zarigüeyas, armadillos, ratas, se les considera como reservorios principales del virus.

Infección endémica

Sin embargo, la infección en un humano se detectó en 1970, en la República Democrática del Congo, país donde se han registrado la mayoría de los brotes.  No es por consiguiente una enfermedad nueva, y a pesar de las alarmas que ha disparado la Organización Mundial de la Salud, no la considera como una pandemia de las proporciones del covid-19.

Es por consiguiente considerada como una infección endémica de una parte del continente africano. No obstante, a la comunidad científica internacional le empieza a preocupar su propagación. Un boletín de la Organización Mundial de la Salud, conocido al momento de elaborar esta nota, indica que, desde el 7 de mayo pasado a esta parte, se han reportado 131 casos de infección confirmados y 106 sospechosos en 19 países no endémicos, y la enfermedad parece propagarse a otras regiones.

Entre los países que reportan casos, se encuentra España, con el mayor número de infectados hasta ahora; Portugal, Italia, Canadá, Suecia, Australia, Estados Unidos, Francia, Bélgica y Alemania. A última hora, reportaron brotes en Israel, Suiza y los Emiratos Árabes Unidos. En este último caso, se trata del primer Estado del Golfo en reportar un contagio.

Transmisión sexual

“Al entrar en la temporada de verano en la región europea, con reuniones masivas, festivales y fiestas, me preocupa que la transmisión pueda acelerarse, ya que los casos que se están detectando actualmente se dan entre personas con actividad sexual, y los síntomas son desconocidos para muchos”, indicó el pasado viernes el doctor Hans Henri Kluge, director regional de la OMS para Europa.

Según Kluge, estos casos recientes son atípicos por varias razones. En primer lugar, porque todos los nuevos casos, excepto uno, no tienen antecedentes de viajes a zonas donde la viruela del mono es endémica, en África Occidental o África Central. En segundo lugar, porque la mayoría de los casos iniciales encontrados se están detectando a través de los servicios de salud sexual y «se dan entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres», destacó.

“Con varios casos confirmados en Reino Unido, España y Portugal, este es el brote de viruela del mono más grande y más extendido jamás visto en Europa”, dijo el servicio médico de las fuerzas armadas de Alemania. Según el corresponsal de la BBC especializado en temas de Salud, James Gallagher, se trata de un “brote de viruela del mono inusual y sin precedentes que tomó completamente por sorpresa a los científicos que se especializan en la enfermedad”.

Efectos del contagio por viruela del mono

Nuevas epidemias

Hace algunos meses, el magnate y fundador de Microsoft, Bill Gates, en el marco de la Conferencia Anual de Seguridad de Munich, dijo que, aunque el riesgo de infección por el covid-19 se ha “reducido drásticamente”, vendrá otra pandemia causada por un patógeno diferente al de la familia del coronavirus, y podría estar a la vuelta de la esquina.

El llamado de alerta del multimillonario y filántropo norteamericano coincide con las alertas que investigadores y grupos de científicos han dado, en el sentido de que el creciente maltrato a la naturaleza, enmarcado dentro de la crisis por el cambio climático; la tendencia a consumir carne de animales raros, diferentes a la dieta alimenticia tradicional, el deshielo de los glaciares, en fin la depredación del hábitat de muchos animales y especies silvestres, son caldo de cultivo para que los seres humanos contraigan nuevas enfermedades, varias de ellas de características pandémicas.

Advierten los científicos: “En todo el mundo, numerosas enfermedades infecciosas se transmiten entre la vida silvestre, el ganado y los seres humanos a un ritmo creciente, incluidos brotes de covid-19, ébola, dengue, VIH y otros, a medida que la amenaza de nuevas enfermedades zoonóticas emergentes aumenta cada vez más”.

“Las actividades humanas, en particular la intrusión en paisajes silvestres, la alimentación y el comercio de animales silvestres, acercan a personas y animales a proximidades antinaturales, exponiéndolos a patógenos para los cuales carecen de inmunidad”.

Puede controlarse

Los virus necesitan un organismo huésped para replicarse y luego propagarse a nuevos portadores, por lo que la supervivencia requiere que evolucionen constantemente para evadir el sistema inmunológico de una especie. Esa evolución ha permitido que los virus se muevan entre animales y humanos desde hace milenios.

Hoy en día, hasta el 75 por ciento de todas las nuevas enfermedades humanas contagiosas son zoonóticas y la mayoría se originan en los trópicos.

Hay una gran cantidad de virus desconocidos, según sostiene una de las autoridades de la OMS, posiblemente, más de 1.600 millones. De estos, entre 600.000 y 800.000 podrían infectar a los humanos. “La mayoría de los virus peligrosos que vemos provienen de mamíferos; unos pocos provienen de las aves”, precisó.

«Lo que sabemos sobre este virus y sus modos de transmisión es que este brote todavía puede controlarse y el objetivo de la OMS y de sus Estados miembros es controlarlo y detenerlo», dijo Rosamund Lewis, secretaria de la sección de Viruela, de la Organización Mundial de la Salud. Según explicó la experta, la viruela del mono no es una enfermedad nueva”, pues hace años que ha sido descrita y está «bien estudiada» en los países endémicos. Lewis aclaró que se trata de un virus muy estable con tasas de mutación mucho más bajas en comparación con otros virus.