Empoderar a las víctimas, implementar los acuerdos y avanzar hacia la Paz Total serán los objetivos del FIV que se reúne en Caracas, Venezuela
Lisandro Ayola
El Foro Internacional de Víctimas, FIV, es una de las organizaciones más importante del exilio colombiano, con presencia en 23 países de las Américas, Europa y Australia. Su objetivo es la promoción y defensa de los derechos de las víctimas en el exterior y su compromiso con la construcción de la paz.
El FIV es un espacio autónomo, amplio y plural de víctimas del conflicto armado, centrado en los intereses de los migrantes colombianos que, por sus condiciones económicas o por discriminación de algún tipo, tuvieron que abandonar el país. Por consiguiente, el FIV también reconoce como víctimas a quienes se han visto obligados a desplazarse fuera del país por la aplicación violenta del modelo económico.
Empoderar a las víctimas
Desde su nacimiento en 2014, en el marco de las negociaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la extinta guerrilla de las FARC, el FIV anualmente, con recursos propios y gestionados, realiza un encuentro presencial preferentemente en los países de acogida y crea espacios de reflexión, análisis y debate sobre la situación del movimiento de víctimas en el exterior. Así mismo, construye mediante la interacción y el diálogo con las instituciones del Estado para la atención integral de las víctimas del conflicto armado en el exterior.
Para este año y bajo el lema “Empoderar a las víctimas, implementar los acuerdos y avanzar hacia la Paz Total”, del 28 al 31 de julio en la Cinemateca Nacional, la República Bolivariana de Venezuela será sede de la VIII Edición del Foro.
Nuestro encuentro, el primero que se hace en un país de frontera, contará con 50 delegados internacionales provenientes de 16 países de tres continentes, de 250 víctimas del conflicto armado colombiano residentes en varios estados de Venezuela (Zulia, Lara, Carabobo, Táchira, Barinas, Bolívar y la Gran Caracas) así como también, una muy importante y representativa delegación de la Mesa Nacional de Victimas e instituciones del Estado Colombiano
Será el VIII – FIV, un potente espacio de diálogo y escucha entre instituciones del Estado y las víctimas, para abordar las diferentes problemáticas que afrontamos los exiliados y exiliadas, que conduzcan al diseño y ejecución de políticas públicas de atención y dignificación de las víctimas en el exterior. Constituye también una manifestación de apoyo y compromiso con la Paz Total y un reclamo para la efectiva y real implementación del Acuerdo de Paz
De igual forma, será el espacio para exigir que el desplazamiento forzado transfronterizo o exilio sea considerado como una violación a los derechos humanos de quien lo padece y que el Estado reconozca su responsabilidad frente a este, por su incapacidad de proteger los derechos, la vida y las libertades de sus ciudadanos.
Dignidad y paz
El VIII FIV se realiza en momentos en donde los pueblos de Colombia y Venezuela reafirman y profundizan sus lazos de hermandad, solidaridad y complementariedad, y en el que ambos gobiernos hacen esfuerzos por regularizar totalmente sus relaciones diplomáticas y con ello las reaperturas de la embajada y consulados.
Es también un reconocimiento al pueblo y al gobierno de Venezuela por los esfuerzos que han hecho para la atención de las víctimas en su territorio y por sus aportes a los diferentes procesos de paz que ha adelantado el pueblo colombiano.
Es una respuesta al llamado que hacen las víctimas en Venezuela, que claman a las instituciones del Estado colombiano mayor presencia y atención después de muchos años de ausencia y abandono, producto de la ruptura de las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos por razones de índole políticos e ideológicos que nada tienen que ver con el derecho de los pueblos a vivir en paz y dignidad.
Es destacable la disposición y el compromiso de las instituciones del Estado colombiano de participar en el Foro, ello constituye un avance significativo para que las victimas del exilio sea reconocidas como sujetos de derechos y se comience a saldar la deuda histórica que tiene Colombia con más de un millón de personas que tuvimos que abandonar de manera violenta nuestro país y que anhelamos algún día retornar a nuestro país en condiciones de dignidad y en paz.