domingo, junio 23, 2024
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Unidad para la paz, la democracia y sin exclusiones

Gabriel Becerra Y.

Hace unas semanas el compañero Iván Cepeda hizo pública una carta con un llamado a la unidad de la izquierda. La respuesta en los más diversos círculos sociales y políticos de la misma ha sido positiva en términos generales. Oficialmente, Piedad Córdoba, Poder y Unidad Popular, País Común y el Partido Comunista han respondido a esta invitación con sus opiniones, dispuestos a dar los pasos que sean necesarios para su materialización. En el PDA como en Progresistas subsisten diversas valoraciones y no se ha producido hasta el momento una respuesta oficial. En Marcha Patriótica se adelanta una consulta nacional y en el marco de su plataforma programática, deberá darse un pronunciamiento próximamente.

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La unidad que a todas luces es una necesidad indiscutible, sobre todo en las circunstancias actuales cruzadas por el proceso de paz y el ascenso de importantes luchas populares, exige de mayores esfuerzos, constancia y ante todo de decisión política para superar deficiencias del pasado reciente, y construir acuerdos lo suficientemente claros que permitan articular, en medio de la diversidad y la diferencia, una alternativa a la del poder dominante. La experiencia latinoamericana de los últimos años, enseña que junto a la intervención popular la unidad es un factor decisivo para el triunfo.

Los esfuerzos deben saber articular diversos momentos y exigencias de la coyuntura –incluyendo la electoral, evitando marginarse o dispersarse– con un enfoque más profundo que cuestione las formas tradicionales de la participación y el poder establecido, reconozca y amplíe los canales de intervención decisoria del pueblo y favorezca la construcción de una nueva correlación de fuerzas en la perspectiva de un gobierno democrático y un nuevo poder.

Desde una óptica de izquierda lo que se necesita es articular procesos de resistencia, sumar fuerzas en todos los campos donde sea posible y desplegar conjuntamente iniciativas de participación social y política que construyan confianzas y abran camino a los objetivos de la paz, la democracia y la soberanía. Habría que proponerse ir más allá de un instrumento electoral para superar los obstáculos de la democracia restringida y permitir mantener vocerías populares. Un riesgo permanente es limitarse a procedimientos para definir candidaturas en una lógica pragmática que pierde de vista el quehacer en el mediano y largo plazo y solo busque sumar votos.

Un aspecto decisivo deben ser los contenidos de la unidad, los acuerdos programáticos que sirvan de punto de partida para converger y convocar el respaldo ciudadano que hoy por lo menos deben considerar tres grandes temas: el respaldo a la solución política y al proceso de paz actual y con las demás guerrillas; la construcción de un gobierno democrático de amplia participación popular como alternativa a la reelección de Juan Manuel Santos y los cambios en el modelo económico que implique reformas de fondo a favor de la recuperación de los derechos sociales arrebatados por el neoliberalismo.

Tampoco se trata de forzar procesos. Es correcto el criterio que no exige renunciar a identidades y acumulados propios y sugiere la forma de una gran Convergencia o Frente Amplio superando la idea de un partido homogéneo para el cual no existen las condiciones. Igualmente es importante en la perspectiva de una convergencia la sugerencia realizada por Piedad Córdoba en la respuesta a Iván Cepeda de abrirse a otros potenciales aliados sociales y políticos del orden territorial o sectorial que hacen parte del movimiento democrático y se oponen a las políticas oficiales. En la estrategia de alianzas hay que estimular la unidad desde los territorios y sectores en momentos como los actuales que exigen de mucha solidaridad y compromiso entre los movimientos en conflicto. Hay que cerrarle el camino a las exclusiones y al macartismo que desde el régimen se viene estimulando en contra de la protesta social y sectores de la oposición de izquierda.

Estos y otros temas son objeto de discusión y acuerdo en los encuentros o reuniones de unidad que se vienen realizando a nivel territorial y nacional, y que ojalá logren construir las coincidencias necesarias para forjar la fuerza alternativa que Colombia necesita.

@Gabocolombia76

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