Una generación sin derechos

0
54
Militantes de la JUCO marchan por las calles bogotanas reclamando sus derechos.

William Monsalve fue reelegido el pasado diciembre como secretario general de la JUCO. La redacción juvenil de Voz dialogó con él, esto fue lo que nos compartió.

Redacción Juvenil

Cuando se habla de paz, no podemos dejar de hablar de quienes desde sus cosmovisiones e intereses políticos consignan en sus lemas la evidencia de esta como una necesidad. La Juventud Comunista Colombiana envió a este semanario una declaración en donde expresa un gran compromiso con ese tema, tan mentado hoy día a nivel nacional.

William Monsalve es un joven que desde su adolescencia se inquietó por la lectura, principalmente la literatura, y un buen amante de la buena música. Parchar con sus amigos siempre era un placer, cuestionaban el mundo y como buenos adolescentes se sabían divertir. William Monsalve fue reelegido el pasado diciembre como secretario general de la JUCO. La redacción juvenil de Voz dialogó con él, esto fue lo que nos compartió.

–Como secretario general de una de las organizaciones juveniles de izquierda más importantes del país, ¿qué retos tiene?

–El principal reto está en conquistar y enamorar esa gran masa de jóvenes colombianos para la lucha democrática y revolucionaria del país y con ellos construir esa fuerza determinante para el logro de la paz con justicia social, la democracia y los derechos juveniles. Esta tarea, es sin duda, el resultado de un esfuerzo y compromiso con la unidad de todas las fuerzas juveniles, que sin ellas no será posible que nuestra joven generación pueda desplegar ese gran potencial de lucha que caracteriza a los jóvenes. Unidad para crecer en la organización y movilización es la clave para obtener victorias en la actual etapa.

–Ustedes hablan de derechos juveniles. ¿Cuáles son esos derechos que exigen y cómo se interpretan en la sociedad?

–Somos una generación sin derechos, hemos crecido en la devastación social y política neoliberal que ha cosificado y mercantilizado la vida, la educación, la salud, la cultura. Nuestra generación ha crecido defendiendo y luchando por el derecho a educarse, a tener salud, trabajo digno, cultura, recreación, libertad de expresión y de conciencia, a no ser obligada a morir en la guerra. Los derechos juveniles no son más que la exigencia de la gran porción de la sociedad que representamos los jóvenes, a tener garantías materiales y espirituales para vivir con dignidad que es la manera como podemos asegurar el presente y futuro de la sociedad colombiana y avanzar cultural, política y económicamente. Una generación sin derechos es una generación sin futuro.

–En estos momentos el país habla de paz. ¿Para la JUCO qué significa esa paz que también mencionan en su propaganda?

–Nuestra concepción de paz con justicia social podemos entenderla como una profunda revolución democrática en la sociedad colombiana, que parte principalmente por conquistar los derechos arrebatados por la violencia de los poderosos. Paz con justicia social es tener derecho a educación, salud, trabajo digno, a la tierra, al agua, a la vivienda, en fin, es la materialización de las aspiraciones sociales, políticas, económicas y culturales que el pueblo colombiano exige y necesita para vivir dignamente.

Es también la construcción de una nueva sociedad, basada en el respeto a la vida y garantizando a plenitud toda las condiciones necesarias para que el pueblo se dignifique. No es solo silenciamiento de fusiles, es una profunda transformación al actual estado de cosas existentes. Es el triunfo de la vida sobre la muerte, y ello solo es posible con una acción decidida del pueblo colombiano de exigir e imponer de una vez por todas, el fin de la guerra y la conquista de la paz social, política, económica y cultural a través de su fuerza organizada, unida y movilizada para estos propósitos.

–Cuál es el balance que como organización hace de los diálogos de paz que se adelanta en La Habana?

–Es sin duda un proceso trascendental para el país. Es el tema vital de la vida política, económica, social y cultural de la sociedad colombiana y su avance o retroceso es fundamental para toda la población. Creemos que el actual proceso avanza con profundidad en la posibilidad de lograr un acuerdo hacia la finalización de la confrontación armada, pero sobre todo porque ha puesto en evidencia la política de guerra del establecimiento colombiano, la voracidad de los poderosos y el sangriento ejercicio de la política de clase de la oligarquía.

El mayor avance ha sido lograr que el pueblo colombiano despierte y exija la justicia social, que va mas allá del silenciamiento de los fusiles, es la posibilidad de potenciar la lucha democrática y revolucionaria por la necesarias transformaciones políticas, económicas, sociales y culturales que requiere el país. El proceso y sus avances son también conquistas del pueblo colombiano, su retroceso dependerá de la movilización social y popular, por eso es necesario intensificar la lucha y apoyo al mismo.

–La JUCO no es la única organización juvenil de izquierda en Colombia, pero sí la de más experiencia en la lucha juvenil, por sus más de 80 años de existencia. Sabemos que en la primera semana de abril se realizará un congreso constitutivo de otra organización, Juventud Rebelde. ¿Qué valoración hay sobre esta organización naciente?

–La JUCO saluda y abraza todas las expresiones, organizaciones y procesos rebeldes de los jóvenes colombianos. Entendemos el alumbramiento de la Juventud Rebelde como un bastión importante de resistencia y movilización juvenil que es sin duda un aporte de gran relevancia para la lucha juvenil democrática y revolucionaria por la paz con justicia social. No hay competencias, ni enemigos en la izquierda, mucho menos en el amplio y complejo espectro juvenil, en el que la JUCO es una parte del movimiento juvenil pero no su totalidad.

Por ello consideramos que la mejor enseñanza es que en la lucha, la unión de esfuerzos propios y comunes con organizaciones y procesos es la clave para avanzar. No hay vanguardias únicas en las lucha juvenil, todo lo contrario: lo que existe es una pluralidad de expresiones que hacen rica y valiosa la construcción unitaria. La tarea consiste en construir esa vanguardia colectiva de la juventud colombiana, capaz de movilizarse y organizarse para derrotar el régimen, para ello necesitaremos juntar todas las rebeldías.

–William, como secretario político de la JUCO, qué mensaje le puedes enviar a la juventud de hoy en día, que siendo joven como tú; vive en el barrio, va al colegio, la universidad o siembra el campo?

–No dejemos de soñar, no dejemos de creer, no dejemos de pensar, crear, amar. En la revolución está la esencia de las cosas por las cuales luchamos, para vivir dignamente. Nos resistimos a vivir en un mundo de muerte y barbarie y luchamos para defender la vida y derrotar la guerra, para ser felices y realizar esos sueños por los cuales día a día nos enfrentamos contra los poderosos, ¡somos la generación que no renuncia ni a la revolución, ni a la alegría!