Siete propuestas para el mundo laboral

0
123
La ministra de Trabajo Gloria Inés Ramírez recibió el documento, en nombre del Gobierno nacional. Foto J.C.H.

Las proposiciones de las centrales obreras reivindican la necesidad de dignificar el trabajo, con garantías laborales y sindicales, por ser un derecho fundamental, fuente de la riqueza y el constructor de las sociedades

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Tasas de desempleo de cerca del 11%, informalidad del 58%, más de tres millones de órdenes de prestación de servicios en el sector público y privado, y la reducción de los salarios en el ingreso nacional, son algunos de los aspectos que caracterizan el actual mundo laboral, o el que dejan los anteriores gobiernos.

Así lo destacó Francisco Maltés, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, para justificar la necesidad de cambios de fondo en las políticas que desde el Estado ayudarán a mejorar las relaciones laborales, es decir, a dignificar el mundo laboral con respeto a los derechos laborales y sindicales.

Y es que esta central, junto con la CTC y la CGT, realizó la Conferencia Nacional del Trabajo el 8 de septiembre en Bogotá, para presentar a consideración de todos los actores del mundo del trabajo un documento con las propuestas de reforma laboral.

El escrito, que recoge iniciativas sobre cómo debe desarrollarse la política laboral, fue entregado a la ministra de Trabajo Gloria Inés Ramírez en un evento al que asistieron el presidente de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia; invitados de embajadas de la Unión Europea; representantes de la Organización Internacional del Trabajo, OIT; congresistas y sindicalistas.

Mayor sindicalización

En su intervención la ministra expresó: “Tenemos la certeza de que estas iniciativas, como las que nos presenten el resto de fuerzas vivas del país, no solamente van a ser escuchadas, sino que serán estudiadas y juntos y juntas trabajaremos para que se conviertan en políticas públicas nacionales”.

Además, advirtió que la tarea no será fácil si se tiene en cuenta el pensamiento de los opositores, a quienes invitó a cambiar el chip y a que entiendan que el país cambió. “El presidente ha manifestado que Colombia debe transitar a la industria y a la agroindustria como una manera de generar crecimiento económico, pero que este no se quede en pocas manos, sino que llegue a todos”, explicó Ramírez sobre la visión del nuevo Gobierno.

Comentó que hay que hacer la reforma laboral pensando en lo que pasará en cuatro y en 20 años, y que es urgente que se desarrolle el Artículo 53 de la Constitución Política, teniendo en cuenta los principios mínimos de la OIT.

A su turno, Francisco Maltés dijo que el mensaje de las centrales obreras es el mismo que han emitido desde hace 30 años a los empresarios, que es necesario el diálogo, la negociación y la concertación.

Asimismo, que el nuevo momento, el de un gobierno alternativo, necesita que el movimiento sindical crezca y se fortalezca, y que ahora debe haber mayores tasas de afiliación, menos sindicatos y mayor movilización.

Para el dirigente obrero, los primeros resultados de la implementación de sus propuestas pueden verse a corto plazo con la negociación por rama de actividad económica, que depende de un decreto ministerial; el fortalecimiento del movimiento sindical con propaganda institucional y que no haya persecución; y la abolición de los pactos colectivos para que las convenciones colectivas cubran a todos los trabajadores.

Las siete propuestas

El documento presentado al Gobierno consta de siete puntos:

  1. Políticas de trabajo decente y digno en el plan nacional de desarrollo. Dos de cada tres personas que trabajan no tienen garantizado un trabajo decente y digno en los términos de la OIT y de la Constitución. El movimiento sindical aspira a participar en la formulación de políticas públicas de trabajo decente y digno que contribuya a la creación de mayores oportunidades para que mujeres y hombres puedan tener empleo e ingresos dignos.
  2. Equidad laboral para la reducción de brechas de género. Se propone la formulación participativa de una política de equidad laboral y salarial para avanzar en la eliminación de los obstáculos que las mujeres tienen para insertarse en trabajos formales, erradicar todas las formas de violencia, acoso y discriminación en el trabajo, medidas efectivas con enfoque de derechos y de género para lograr la corresponsabilidad familiar con el fin de distribuir de manera justa entre hombres y mujeres, incentivos para que en el sector público y privado se adelanten programas y acciones efectivas para promover igualdad de género.En segundo lugar, una propuesta de sistema público del cuidado en el marco de las «tres r»: reconocimiento, reducción y redistribución del trabajo doméstico no remunerado en las familias: reconocimiento efectivo de su aporte a la economía nacional, reducción de la carga y mejores condiciones para el ejercicio de los trabajos del cuidado, y redistribución de ese trabajo entre la sociedad, la familia, los hombres, el mercado y el Estado.

Cumplimiento de las normas

  1. Mejora de condiciones laborales. Se presentan propuestas para una derogatoria parcial de la Ley 789 de 2002 que coincide con lo anunciado por el Gobierno, y una reforma al Código Sustantivo del Trabajo para mejorar la Estabilidad Laboral.Es importante ratificar varios convenios de la OIT e impulsar la ratificación de 12 Convenios sobre seguridad social, derechos de los trabajadores migrantes, garantías sindicales, estabilidad laboral, trabajo del cuidado y violencia y acoso en el mundo del trabajo.Le proponen al Gobierno que despliegue una activa política para fortalecer la carrera administrativa y habilitar su funcionamiento, además de formalizar el empleo, financiar las plantas autorizadas para las entidades, convertir los empleos precarios en permanentes e impulsar la realización de los concursos por entidad para viabilizar el ingreso de los empleados a la carrera administrativa.
  1. Cumplimiento de normas laborales. La ilegalidad y la informalidad en el mundo del trabajo es de proporciones insostenibles, una buena parte de ella ocurre por la falta de voluntad política del Ministerio del Trabajo para emprender estrategias que conduzcan al cumplimiento de la ley y por vacíos o defectos normativos que hacen muy débil al inspección del trabajo.Hay varias iniciativas para fortalecer la capacidad del Ministerio e intervenir en tercerización ilegal, uso abusivo e ilegal de contratos de prestación de servicios, inspección de condiciones de trabajo en zonas rurales, trabajo doméstico, teletrabajo y trabajo en casa.

Vejez y Estatuto del Trabajo

  1. Libertades sindicales y diálogo social. Se hacen para cumplir con las recomendaciones de la OIT y los exhortos de las Cortes dirigidas a introducir reformas al código sustantivo del trabajo en su parte colectiva, en especial lo relacionado con garantías sindicales, prohibición de pactos colectivos y contratos sindicales, derecho a la huelga, procedimiento judicial sumario para la protección de la libertad sindical.
    Igualmente propuestas regulen la negociación colectiva multinivel y que fortalezcan el trabajo de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales.
  2. Protección social a la vejez. La protección social a la vejez requiere de una importante reforma que convierta la pensión de vejez en un verdadero derecho a través de un sistema general de pensiones compuesto por un régimen obligatorio y con prestación definida y un régimen complementario de ahorro individual voluntario.
  3. Estatuto del Trabajo. El sindicalismo considera necesario un Estatuto del Trabajo que mejore y amplié las garantías de los derechos laborales, que desarrolle los principios y derechos fundamentales del trabajo, que recoja los avances de la jurisprudencia y la doctrina internacional.