Colectivo León Zuleta

El hundimiento en el Congreso de la República del proyecto sobre matrimonio igualitario reafirma una vez más que este régimen político y ese poder público, en particular, tomado por la politiquería, el clientelismo y la mafia narcoparamilitar, no será el escenario para garantizar los derechos de todos y todas las colombianas. Igual reprobación merece la actitud del Gobierno de Juan Manuel Santos. Seguramente ahora nos llamarán tanto el meloso vicepresidente Angelino Garzón como el Ministerio del Interior, para seguirnos endulzando con convocatorias para continuar hablando sobre una política pública para la población LGBT, que no se respalda con compromisos reales con nuestros derechos.

Foto tomada del Facebook de Mauricio Albarracín
Foto tomada del Facebook de Mauricio Albarracín

Desde nuestra perspectiva, será necesario seguir insistiendo en un cambio profundo del régimen político, cuyo fundamento sea la construcción de un país realmente democrático en que quepamos todos y todas sin discriminaciones de ninguna especie.

Aplausos para los y las congresistas que sin ambages dieron la cara para respaldar esta iniciativa, así mismo a los sectores sociales y políticos, los medios de comunicación, gobiernos locales, personalidades y gentes de toda condición, que sin temor al macartismo dijeron sí al matrimonio igualitario.

Igualmente muchos aplausos a la diversidad del movimiento LGBT, al Comité de Impulso al Matrimonio Igualitario Ya, a quienes tienen presencia en espacios institucionales, organizaciones de las más variadas características, activistas que hicieron presencia en todo momento bajo sol y lluvia, como aquellos y aquellas que le robaron tiempo a sus actividades diarias, escolares y laborales para apoyar la causa, a quienes aportaron desde el celular, el computador o la tableta, desde distintos lugares del país y desde aun más lejos y que dieron todo lo que estuvo a su alcance.

En todo caso, el avance político que significa haber colocado en el primer lugar de la agenda nacional el tema de los derechos de las personas LGBT es inmenso, un salto importante en el camino que tenemos que recorrer, no solo por el reconocimiento del matrimonio igualitario, sino para derrotar todos los factores que ejercen la discriminación y la opresión por orientación sexual e identidades de géneros en el país.

Es menester aprender de estas experiencias y seguir esforzándonos en encontrar maneras de seguir caminando juntos y juntas, reconociendo las capacidades propias y ajenas, así como nuestras limitaciones. Utilicemos todos los espacios para seguir en la labor que nos hemos propuesto, el 1 de Mayo Día de los y las Trabajadoras, el 17 de Mayo el Día Mundial contra la Homofobia, la Marcha por la Ciudadanía Plena el próximo 30 de junio y por supuesto el 20 de julio, fecha perentoria que puso la Corte Constitucional al Congreso de la República para reconocer el matrimonio igualitario.