Se posesionó Sánchez Cerén en El Salvador

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Salvador Sánchez Cerén, al momento de su posesión.

Una política de fortalecimiento de la integración regional, en lo internacional, y lucha contra la corrupción, en lo interno, bases de su programa de gobierno. “Prometo un gobierno honrado”

Salvador Sánchez Cerén, al momento de su posesión.
Salvador Sánchez Cerén, al momento de su posesión.

En el marco de una sesión solemne de la Asamblea Legislativa (parlamento), en presencia de más de seis mil invitados de las más diversas organizaciones sociales y populares, más de cien delegaciones internacionales y la presencia de seis jefes de Estado de América Latina y Europa, se posesionó el pasado 1 de junio el nuevo presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén.

El gobernante, caracterizado líder del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), del cual fue destacado jefe militar y combatiente guerrillero en la época de la lucha contra la dictadura militar en su país, recibió la banda presidencial en una ceremonia en la que por primera vez los sectores sociales y populares de su país fueron invitados a una transmisión de mando.

Estos sectores recibieron la invitación del nuevo gobernante a que lo acompañen en un esfuerzo por lograr “grandes acuerdos de Nación”, a profundizar y hacer irreversibles los cambios estructurales iniciados ya bajo la administración anterior de Mauricio Funes, también del FMLN, pues consideró que “solamente unidos crecemos todos”.

Sánchez Cerén prometió que su gestión se caracterizará por la honradez, la austeridad, la eficiencia y la transparencia, y contará con una ciudadanía activa, que desempeñará el papel de contraloría social. “Los recursos son sagrados y se usarán solamente para el desarrollo del país, tal como lo hizo el gobierno del presidente Funes. ¡No más corrupción!”, puntualizó el gobernante.

En otros aspectos de su discurso trazó las líneas programáticas de su gobierno, entre las que se destacan la modernización del estado, la gobernabilidad, la inclusión social, la justicia y el respeto por la democracia.

Llama la atención el anuncio de que su programa de gobierno atenderá de manera especial a la juventud, “para que ésta entienda el pasado, supere la tristeza, el dolor y el miedo, y se involucre activamente en este proceso de esperanza, paz y desarrollo, decidiendo su propio destino”.

Proceso de esperanza

En cuanto a su política internacional, adelantó que hará esfuerzos por alcanzar una mejor integración regional en Centroamérica y el continente, estimulando los nuevos organismos de cooperación regional. Sorprendió con el anuncio de que su país solicitará ingreso a Petrocaribe, mecanismo de integración diseñado por el presidente Hugo Chávez de Venezuela. La propuesta fue inmediatamente discutida por el consejo de ministros de ese organismo, que aceptó el ingreso de El Salvador como socio número 19.

Sánchez Cerén, sin embargo, no tocó el tema de la revisión de los TLC con Estados Unidos y la Unión Europea, y anunció una estrategia económica que denominó ‘Asociación para el crecimiento’, que para algunos sectores del FMLN implicaría mantener lo esencial del modelo neoliberal que impusieron gobiernos anteriores y la banca internacional.