Colombia no tiene los estándares en salud pública ni ha cumplido con la vacunación programada y renunció a tomar medidas como la restricción de aforos, por lo cual hay récord en mayor velocidad de crecimiento de la tasa de mortalidad en las últimas semanas
Juan Carlos Hurtado Fonseca
@Aurelianolatino
“El país y el mundo enfrentan una situación de la pandemia distinta a la de 2020 y 2021 y, si la pandemia cambia, se deben adaptar las estrategias al momento actual de esta”. Así lo dijo el director de Epidemiología y Demografía del Ministerio de Salud, Julián Fernández Niño, el pasado 14 de enero, al explicar los cambios en los lineamientos de acceso a pruebas y aislamientos, así como en el tiempo para la dosis de refuerzo, frente al actual pico provocado por la variante Ómicron.
Fernández destacó que la evidencia sugiere que esta variante tiene una menor severidad. Sin embargo, señaló que el hecho de que sea probabilísticamente menor el riesgo de complicarse o morir, no quiere decir que no se pueda presentar. “Esta severidad o muerte se da en personas no vacunadas o con factores de riesgo, que no se han puesto su dosis de refuerzo”, precisó e invitó a los colombianos a asistir a los puntos de vacunación.
“Todavía en muertes no se da ese incremento tan marcado. Esperamos que si se da, no será tanto como en otras olas”, agregó el director. No obstante, el incremento de decesos producto del coronavirus ha llegado a cifras alarmantes, pues desde la fecha de este pronunciamiento las cifras de contagiados y víctimas mortales del virus se han incrementado de manera acelerada.
Y de 106 fallecidos de ese día se pasó a 129 en el siguiente; 136, el 16 de enero; 190, el 20; hasta llegar a 272, el 29, fecha en la que se reportaron 134.079 fallecidos en Colombia desde el inicio de la crisis sanitaria mundial, según datos del Instituto Nacional de Salud, INS.
Lo anterior, convierte al país como el de mayor crecimiento de la tasa de mortalidad por Covid-19 durante las últimas dos semanas, y el noveno con el mayor número de muertes entre el 23 y el 29 de enero. Además, según la revista The Economist, habría un subregistro de muertes del 50% durante toda la pandemia, es decir, que serían más de 200 mil los muertos por coronavirus.
Cambio de lineamientos
Pero, ¿qué ha pasado para que los contagios y las muertes estén aumentando? Desde la comunidad médica, Carolina Corcho, vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana, FMC, manifestó que han estado muy preocupados porque el Gobierno ha dicho “sálvese quien pueda”: “Lo plantea en los últimos lineamientos del Ministerio de Salud donde cambió las reglas del juego sobre la realización de pruebas. No vemos que se hagan los esfuerzos suficientes para aplicar las dosis de refuerzo en mayores de 80 y 60 años, que son quienes están aportando casi el 90% de la mortalidad en esta ola”.
En cuanto a los cambios en los lineamientos, el funcionario de Minsalud reseñó que el país ha tenido grandes avances en vacunación: “Tenemos alta cobertura con esquemas completos en grupos de riesgo, avances en vacunación de refuerzo, tenemos vacunas que han mostrado que mantienen una buena efectividad para las formas graves y que esta crece cuando aplicamos el refuerzo”.
Para la vicepresidenta de la Federación Médica, las reglas de juego que se cambiaron fue la realización de pruebas, detección temprana del virus y cercos epidemiológicos, lo que provoca un mayor subregistro, “y en vacunación la promesa del presidente Duque era que al 31 de diciembre de 2021 habría 35 millones de vacunados completos. Cifra que no se ha alcanzado al día de hoy”.

Inoperancia del sistema
Pero más allá de llamar a los ciudadanos a que asistan a los puestos de vacunación, para la doctora Corcho el sistema de salud debería buscarlos para reforzarlos y disminuir la mortalidad. “La gran mayoría de no vacunados lo está por la inacción del sistema de salud en la búsqueda activa de paciente y la prueba. De eso es que se están muriendo pacientes adultos mayores que tienen dos dosis. Hemos pedido al Ministerio de Salud que publique el perfil de la mortalidad porque puede haber personas con dos dosis sin el refuerzo”.
Y es que los datos del Ministerio de Salud sobre la vacunación muestran que hasta el 30 de enero se habían aplicado 71.597.387 dosis; había 31.552.334 vacunados con dosis completas y 5.586.501 con dosis de refuerzo.
En palabras de Carolina Corcho, a diario hay una mortalidad muy alta: “Se envió un mensaje equivocado al decir que iba a ser una ola mucho más tranquila, que el Ómicron tenía una menor mortalidad. Por supuesto, lo que han dicho sectores de la comunidad científica global es que esta variante tiene menor mortalidad, mayor transmisibilidad, pero en vacunados donde hay porcentajes altos de vacunación”.
Otra de las preocupaciones de la doctora Carolina es que no se sabe quiénes son o qué perfiles tienen quienes están muriendo, si son vacunados, las edades o no vacunados. “Se sabe que en el mundo los vacunados tienen menor riesgo de mortalidad. Quienes tienen vacunas completas tienen mortalidad baja o casi inexistente, pero en Colombia no hay un tablero de control público que permita saber cómo se está comportando la mortalidad”.
Asegura que es necesario hacer muchas más pruebas de las que se hacen actualmente, para poder hacer un rastreo del virus en sintomáticos y asintomáticos y tener un mapa epidemiológico que permita tomar medidas de aforos y restricciones. “En Antioquia se superó el 90% de la ocupación de UCI y no se entiende cómo no hay medidas de restricción de aforos en sitios públicos que permitan disminuir transmisibilidad”.
Sin falsas esperanzas
Por otra parte, el pasado 23 de enero, Hans Kluge, director regional de la Organización Mundial de la Salud, OMS, para Europa, aseguró a un medio de comunicación: «Es posible que la región se esté acercando al fin de la pandemia». Lo que podría pasar después del actual pico de esta ola de contagios.
«En cuanto la ola de Ómicron disminuya, habrá una inmunidad general durante algunas semanas y algunos meses, ya sea por la vacuna o porque las personas serán inmunes debido a la infección, y también una disminución debido a la estacionalidad», expresó Kluge.
Ante estas palabras que dan esperanza a millones en todo el planeta, la doctora Corcho anotó: “Eso no lo sabe nadie, es solo una posibilidad. Puede ser que Ómicron sea el cierre de la pandemia para que pase a ser endemia, o que sea otro eslabón intermedio que genere otra posibilidad de mutación y nuevo linaje. No deberíamos actuar como si fuera endemia”.
Por ahora, el Gobierno debe corregir. La doctora Corcho cuestiona: “¿Dónde está la exigencia del Ministerio de Salud y la Superintendencia de Salud que tienen instrumentos legales y constitucionales para que las EPS estén buscando a los pacientes, llamarlos para aclararles dudas y ver cómo están en vacunación? Se les están pagando billones de pesos de los colombianos para el cuidado de la vida y no entendemos por qué no se toman medidas para que hagan lo que tiene que hacer.
“El país ha estado entre los 15 países de mayor mortalidad del mundo por millón de habitantes. Y la revista The Lancet acaba de sacar un estudio que dice que en Colombia hay 33 mil huérfanos y huérfanas, niños, niñas y adolescentes de la pandemia. Es una crisis muy profunda que no se puede acabar mandando, a través de los medios de comunicación, mensajes de tranquilidad que no corresponden con la realidad y volteando a mirar para otro lado”, concluyó Carolina Corcho.