Reflexiones filosóficas del camarada Giovanni Libreros

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Giovanni Libreros. Foto Nelosi

“Filosofía para no filósofos”: Giovanni Libreros

Giovanni Libreros. Foto Nelosi
Giovanni Libreros. Foto Nelosi

Nelson Lombana Silva

El camarada Giovanni Libreros es el secretario nacional de organización del Partido Comunista Colombiano, a la edad de 37 años disfruta con placer inusitado los oceánicos caminos de la filosofía. No lo dice, lo demuestra. Sin embargo, era algo que desconocida de cabo a rabo, he de confesarlo públicamente.

Por eso cuando se nos anunció que dictaría una conferencia en las instalaciones del sena de la ciudad musical de Colombia, Ibagué, no dudamos en señalarlo en nuestra agenda como algo prioritario, pensando que cada camarada de la capital de la república que se atreve a visitar la provincia, tiene mucha información y conocimiento actualizado del acontecer político que a todos nos sirve en la dura, utópica y emocionante lucha revolucionaria.

Cuando preguntamos qué tema o temas iba a desarrollar, el asombro fue mayúsculo. Éste aumentó al conocer el nombre del tema: “Filosofía para no filósofos”. La primera reflexión que nos hicimos, a vuelo de mariposas amarillas, para citar una expresión macondiana, es que tenía la certeza de que todos somos de alguna manera filósofos en potencia, por lo tanto, el título no era más que una simple ironía. ¡Qué carajo! ¡Qué ironía! Es una realidad real y acorde con el momento histórico.

Cuando llegué al escenario, ese lunes no aciago, lo vi abajo moviendo las manos y mirando el escenario con cierto nerviosismo. Una característica normal en el joven filósofo. “Lo único que sé de filosofía – dijo el camarada Evelio Villarreal – es que nos dibujaron un árbol con dos ramas y en una decía idealismo y en la otra materialismo”. El camarada Villarreal, a sus casi 80 años, es un comunista integral, honrado y consecuente con la naturaleza del Partido Comunista Colombiano, un sindicalista inmerso en la problemática del transporte urbano, pero que ese día sacó tiempo para oír al camarada Giovanni Libreros.

Me acomodé a su lado. Mirando antes el escenario constatando que la mayoría era joven. Caso curioso me pareció un auditorio expectante, inquieto, pendiente del tema. Se olía cierto interés por el taller.

Fue un taller pedagógico, movido, ameno, de fácil comprensión sin renunciar a la profundidad del tema. Tuvo una presentación, la proyección de unos vídeos, una lectura y las profundas reflexiones filosóficas. Tengo la certeza que nadie se durmió. Incluso, me quedó la sensación de que la mayoría no quería que se acabara el taller. Espero no exagerar.

El tema no fue de poca monta. Se trataba de relacionar dos filósofos que los separa nada más y nada menos que algo más de 2.500 años. ¡Qué herejía! A primera vista podría decirse que era un disparate quizás de esos que suele cometer el Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, según relata Miguel de Cervantes Saavedra. Relacionar dos filósofos: Aristóteles y Carlos Marx. (Por favor, que nadie suspenda la lectura aquí…)

Cuando comenzó sus primeras palabras, un cierto murmullo casi imperceptible se escuchó en el recinto. Diría una manifestación de asombro, sorpresa o quizá desconcierto, no sabría decirlo con seguridad. Como mi forma de actuar es pasmada, nunca eufórica, lo único que hice fue apretar los músculos y activar mi pequeña grabadora. ¿Qué más podía hacer?

No fue una grabación nítida. Varias razones: La incomodidad, la distancia, el cambio brusco de temas, las proyecciones, los comentarios del público, los cambios o ritmos de voz del conferencista y finalmente la carga de las pilas deficientes. De todas maneras, logramos tomar fragmentos supremamente importantes que hoy queremos compartir con usted. Pidiendo de antemano disculpas al conferencista si en alguna parte de la difícil transcripción le tergiversamos alguna idea o pensamiento.

La naturaleza de este trabajo (para citar términos aristotélicos, según el conferencista) va encaminada a desarrollar el universo mágico de la filosofía, el conocimiento filosófico que nos permita clarificar con objetividad de dónde venimos, qué hacemos hoy y para dónde vamos. Cuál es nuestra razón de existir y cuál es el fundamento de la lucha por destruir el capitalismo y construir el socialismo. Hay que saber, de lo contrario, estamos condenados a otros cien años de soledad, según Gabriel García Márquez.

Es un adefesio decir qué fue lo más importante del taller. Solamente quisiera anotar unos aspectos que realmente me impactaron, sin llegar a la conclusión que fue lo más importante, vuelvo y digo. Dice el camarada Libreros que hemos recibido una filosofía colonizada, una filosofía desde la clase dominante. Señala, igualmente, la necesidad de ir a la fuente, porque lo que ha ocurrido es que nos hemos dedicado a hablar de un filósofo solo por referencia. Es decir, porque otros nos lo cuentan y no porque hayamos hecho el esfuerzo de leerlo, estudiarlo, trabajarlo, directamente, sin intermediarios. Dice en ese sentido, que Carlos Marx es uno de los filósofos más citados, pero igual, más mal citados.

Muchas veces leemos un filósofo y creemos que lo estamos entendiendo a la perfección, pero resulta que no conocemos su entorno, su lenguaje, su época. Hace una fuerte apología a la filosofía y a la tarea de los filósofos de aquellos que no tienen empacho en decir que lo que dicen los filósofos es puro “popó” y muchos comen cuento, señala con énfasis, cuando es un arma de lucha supremamente fundamental.

Se le conoce a Marx como “el asesino de filósofos”, indica el camarada Giovanni Libreros, por aquello de su capacidad teórica y práctica para someter a cruda crítica cualquier sistema filosófico. Se pensaba que contra Aristóteles no sería la excepción. Pero no fue así. Todo lo contrario. Se dirige a él con los mejores epítetos y de paso lo cita reiterativamente en su vasta obra, incluyendo la tesis de grado a los 23 años. Eso fue lo que le llamó poderosamente la atención al camarada Libreros para proponer un taller intitulado: “Aristóteles para marxista”.

Cuenta que no fue fácil vender la iniciativa. Sonaba como a herejía. Los principales opositores eran – desde luego – los que nunca habían ido a la fuente y hablaban de Marx, por lo que otros decían y escribían. Finalmente, sus argumentos se impusieron, aunque persiste las afujías en los que no hemos tenido el valor de leer la obra original de Marx sino que nos contentamos con lo que dicen innumerables pensadores y estudiosos del tema.

Esperamos que disfrute estas reflexiones como las he disfrutado yo; esperamos las estudie críticamente como aspiramos hacerlo en nuestro organismo celular y con amigos que gustan de la filosofía. Buena suerte. Las reflexiones filosóficas del camarada Giovanni Libreros comienzan, así:

“Muchos se reclaman herederos de Carlos Marx y hacen una interpretación acerca del pensamiento de Marx. Me pregunto: ¿Qué tanto realmente se ha estudiado a Marx? ¿Qué tanto realmente se ha apropiado de la teoría de Marx?”

“La experiencia que llevo, (no son de pocos años) me doy cuenta que realmente Marx es uno de los filósofos más mal citados y muy poco estudiado realmente”.

“Una de las grandes dificultades es que el pensamiento de Marx es heredero de una tradición, de la tradición filosófica occidental. El pensamiento de Marx bebe de las fuentes del pensamiento occidental y el pensamiento occidental tiene una cuna: Grecia”.

“Entonces, estoy hablando del pensamiento occidental; no es el único pensamiento, es sencillamente el que se ha impuesto, ha conquistado el mundo, el que se ha universalizado, el que ha colonizado (Colonizado: término para tener en cuenta). Es el pensamiento que conquistó la visión del mundo, gústenos o no, nos conquistó”.

“Nos conquistó no tanto por la filosofía, sino por la religión. El cristianismo es heredero de la tradición clásica (Espero no herir susceptibilidades) del pensamiento griego. ¿Qué sería del cristianismo como doctrina si no hubiese bebido de las fuentes del pensamiento filosófico griego? Por esta vía hemos sido colonizados, hemos sido conquistados. También en el lenguaje y muchas cosas en el día a día en la forma de vivir, de sentir, de ver el mundo, tiene de alguna manera u otra que ver con el pensamiento clásico, con el pensamiento antiguo, con el pensamiento griego y romano”.

“Si de lo que se trata es de construir un proyecto de nación, tenemos que entender nuestros orígenes y nuestras raíces o perspectivas. Nosotros podemos asumir la lectura de la filosofía desde el enfoque dominante, o sea, un enfoque colonizado. La poca filosofía que aprendimos en el colegio, (si fue que aprendimos alguna vez filosofía) siempre estuvo bajo el enfoque de la colonización. Un Aristóteles colonizado; un Platón colonizado. O sea, nos llegó una versión particular del pensamiento de estos pensadores”.

“Pero, la pregunta es si esa es la única lectura que existe; si no es posible hacer por ejemplo una lectura descolonizada de Aristóteles; una lectura descolonizada de Platón, una lectura alternativa y sobre todo, una lectura que parta por leerlos. Porque la mayoría de la gente cuando habla de Aristóteles, cuando habla de Platón, habla sobre lo que otros han dicho acerca de Aristóteles y Platón y muy poco realmente se ha hecho una lectura directa de sus trabajos”.

“Lo mismo pasa con Carlos Marx. Cuando se habla de Marx, normalmente, se habla de lo que se dice sobre Marx, acerca de Marx o lo que han dicho otros sobre Marx, pero muy pocas personas realmente han iniciado una lectura sería y juiciosa del autor, de su fuente”.

“En ese sentido, siempre me preocupé un poco por abordar una lectura de pensamiento crítico, de pensamiento emancipatorio, que fuera una lectura descolonizada, una lectura a partir de nuestra propia realidad histórica; una lectura directa y, eso sí es posible hacerlo entre los obreros, entre los trabajadores, entre los sectores populares. ¿Es que acaso, son lecturas muy sofisticadas, solo para ciertos espíritus muy elevados, exquisitos, son para cierto refinamiento cultural de una clase, de una élite? ¿O realmente tiene que ver con un estudio que tenemos que hacer desde el campo alternativo, desde el campo contra hegemónico, desde el campo que propone una nueva visión del mundo?”.

“En ese sentido, siempre tuve la idea de proponer un seminario en mi Partido (Partido Comunista Colombiano), pero también con otras fuerzas de izquierda. Bueno, imagínese el título inicial del seminario: “Aristóteles para marxistas”.

“Cuando comencé a hablar con los compañeros sobre esta idea, muchos me decían: “Pero, ¿Qué tiene que ver Aristóteles con Marx? Fui cuestionado. Pero, cuando me dieron la oportunidad de hacer la discusión. Les dije: “El tema es el siguiente: El primer tomo del capital de Marx, el capítulo primero, que se llama mercancía, hay dos páginas, casi dos páginas y media, que Marx dedica a Aristóteles”.

“Claro, ¿Qué pasaba? La mayoría de las personas, las que me estaban cuestionando sobre qué relación tiene Aristóteles con Marx, pues no habían tomado el primer tomo de El Capital y mucho menos habían leído, por lo menos las primeras cinco páginas del capítulo de mercancía del tomo primero. Obvio, sino se ha hecho ese ejercicio, pues al decir uno que hay un Aristóteles para Marx, si uno se ha formado en un pensamiento canónico sobre el marxismo, si uno se ha formado sobre un esquematismo dogmático del marxismo, que nunca ha ido a la fuente directa de Marx, pues, esto que estoy diciendo se constituye en una herejía. Es una herejía y todos saben lo que les suele pasar a los herejes, donde terminan: En la hoguera”.

“Afortunadamente, me dieron la oportunidad de demostrar y decir: Aquí Marx en su obra más importante, El Capital, obra que no quedó concluida, hace referencia a Aristóteles. De hecho, Marx escribió muchas veces El Capital, lo escribió más de tres veces”.

“La obra de Marx no son los tres tomos; por lo menos, son ocho tomos. Si se suman los gruinise, los tres tomos que todos, más o menos, referenciamos y conocemos. El primero se publicó en vida de Marx, el segundo y el tercero ya Marx estaba muerto; lo que fue la teoría crítica y la plusvalía, esa obra, contiene tres tomos. Si vamos sumando, la obra de Marx es una obra muy densa, muy voluminosa”.

“La pregunta que surgió fue: Por qué Marx que se le conoce como el “asesino de filósofos”, (En sentido metafórico, por supuesto; nada de pensar que Marx mató filósofos de su época), porque fue el más duro cuestionador de la filosofía y de los filósofos; recordemos la once tesis de Marx sobre Feuerbach: “Los filósofos no han hecho otra cosa que interpretar el mundo de distintos modos, pero de lo que se trata es de transformarlo”.

“De ahí surge la tesis de que Marx joven se dedicó a la filosofía y el Marx viejo a la Economía. O sea, que Marx abandonó la filosofía porque eso de la filosofía era estar mirando para el cielo, vivir en la nebulosa y no tener en cuenta lo que pasa en el mundo real. Hay esa imagen de la filosofía: La imagen de la filosofía es del tipo que está contemplando el universo pasmosamente. Pasivo. Son esos que se les pregunta: ¿Qué día es hoy? Y no saben contestar. Viven en las nubes”.

“Aristófanes, que fue uno de los grandes poetas de la antigüedad, para que ustedes lo sepan, él hacía parodias y le gustaba burlarse de las figuras de su época, de la autoridad, de la política, de la filosofía, hizo una parodia contra la filosofía, contra los filósofos, se llama: “En las nubes”. Si algún día tú quieres divertirse y burlarse de un filósofo, no hay que hacer muchos esfuerzos; vaya a Aristófanes, los textos se consiguen en la Internet y baje el poema: “En las nubes”. Lo que cuestiona Aristófanes es eso: Que los filósofos andan mirando a todo tiempo hacia el cielo, no miran por donde caminan y por eso sufren permanentemente accidentes. Se ven ridículos. Se caen y eso solo genera risa, porque los tipos andan como despistados”.

“Pero, no es que anden despistados, es que andan pensando cosas muy importantes. Se ocupan de ciertos asuntos que la mayoría de gente no se ocupa”.

“Me pregunté por qué Marx, el “asesino de filósofos” le dedica dos páginas y media en El Capital a Aristóteles, en el capítulo en que el mismo Marx dice en una de sus cartas a Feuerbach, es el capítulo más difícil de leer, el capítulo primero. Es el más difícil de leer. Él mismo recomienda al que se vaya a iniciar por la lectura de El Capital, que no lo haga por el primer capítulo, que inicie más bien por otro tipo de capítulos, que se vaya al capítulo 24 que son capítulos históricos donde Marx habla de la acumulación originaria de El Capital, pero que no arranque por el primer capítulo, porque este capítulo es una “trampa” que le puso Marx a todos los economistas de su época”.

“Si usted le pregunta a una persona que tenga como profesión la economía, ojalá hacer una encuesta, cuántos de esos economistas profesionales, titulados, han leído si quiera el primer capítulo del primer tomo de El Capital; los invito a que hagan ese experimento con amigos y conocidos. Yo lo vengo haciendo y no he encontrado el primer economista de profesión que se haya leído realmente El Capital de Marx”.

“Habla sobre Marx cualquier economista con una autoridad impresionante, pero él no lo ha leído, habla de lo que le enseñaron en la universidad, y ¿Qué le enseñaron en la universidad? Que eso de Marx es muy interesante, pero eso es ya una pieza de museo; eso de leer El Capital es perder el tiempo, eso supuestamente no tiene ningún tipo de actualidad. Ni siquiera se da en la universidad nacional de Colombia. Allí, tengo varios amigos que estudian economía y ni siquiera dedican una materia o un semestre mínimamente a estudiar la economía de Marx. No estoy hablando de la universidad de los Andes, la universidad de las élites, estoy hablando de la universidad nacional de Colombia, no le bota un semestre al estudio de Carlos Marx. Para tener una idea que es una universidad pública, se supone que es la universidad donde el pueblo va a formarse, a adquirir un proyecto de mundo, de guía, etc”.

“Entonces, ¿Por qué Marx le dedica dos páginas a Aristóteles? Pero, además, uno diría: Bueno, esas dos páginas tienen que ser una “garrotera” durísima contra Aristóteles; imagínese: “Marx asesino de filósofos” citándolo en el primer capítulo, del primer tomo de El Capital, el más difícil, según él, el más importante, según él mismo, y le dedica dos páginas; tiene que ser para darle una “leñera” impresionante a Aristóteles. Pues, no: Marx no le da ninguna “leñera” a Aristóteles. La palabra menos elogiosas que utiliza Marx cuando se refiere a Aristóteles es como: “El gran pensador antiguo”.

“La tesis doctoral de Marx, (tenía 22 años cuando la presentó) la elaboró: “Diferencias de la naturaleza entre Demócrito y Epicúreo”, (¡22 añitos, todavía no había cumplido los 23!), arranca su tesis doctoral Marx hablando de Aristóteles, en las primeras líneas de la tesis doctoral se puede leer: “Aristóteles: El Alejandro magno de la filosofía”, para que tengamos más o menos una mirada de que Marx y podríamos citar varios textos para demostrar que Marx nunca utiliza un término negativo contra Aristóteles, primera cosa”.

“Segunda, lo cita mucho. ¿Qué es lo que ocurre? Resulta que Aristóteles, para irlos poniendo un poco en sintonía con el taller de hoy, (lunes 23 de septiembre de 2013, Sena Ibagué, Tolima), Aristóteles fue el primer pensador y ese señor pensó cinco siglos antes de que naciera “papá dios” (Bueno: soy ateo, para que quedemos claros) o sea, cinco siglos antes que naciera Jesús: 480 – 440 antes de cristo, esta gente ya estaba haciendo filosofía; y Aristóteles fue el primero, está en Política. Si hay un tiempo lo podríamos abordar, porque lo que estoy haciendo es introduciendo un ánimo para estimular el estudio. Estoy como dándoles motivos sobre por qué habría que estudiar filosofía. Ahí en política, ese librito azul que ven ahí sobre la mesa, en el libro primero Aristóteles establece por primera vez en la historia las categorías de valor de uso y de valor de cambio”.

“A los que son muy amantes de Marx y lo ven de cierta manera como si Marx solito hubiese inventado todo lo que él dijo, les tengo una mala noticia sobre por lo menos en tres aspectos: La distinción entre valor de uso y valor de cambio no lo inventó Marx, se la debe a Aristóteles. Y, cómo será el agradecimiento de Marx con Aristóteles que lo tiene que citar en el capítulo más importante de El Capital”.

“Entonces, a mí no me pueden decir les decía a unos compañeros que son un poquito radicales que me suelen decir que soy “desviado” porque planteo la relación Aristóteles – Marx. No es que seamos “desviados” es que estamos por fin empezando a leer a Carlos Marx, que es diferente. Es diferente”.

“Cómo con estos elementos, cómo no pensar un seminario de Aristóteles para marxistas; cómo es posible que a estas alturas los marxistas no tengan su propia lectura de Aristóteles y tengamos que trabajar con la lectura que durante años la burguesía ha hecho de Aristóteles. El pensamiento colonizador ha hecho de Aristóteles: Aristóteles, el aristócrata. Siempre apareció Aristóteles como el símbolo de los aristócratas, de los que se creen mejores que los demás. Desafortunadamente, el nombre de Aristóteles remite eso: El mismo nombre: Aristos. ¿Qué es Aristos? El mejor, de que tiene una rayuela que es teos que significa fin, entonces: ¿Qué traduce el nombre de Aristóteles? El de los mejores fines”.

“Aristóteles es un tipo que en su época hizo muchas herejías. Primero, no era griego. Empecemos por ahí. Es el que simboliza, es el pensador que logra llevar a su máxima plenitud el pensamiento griego y el tipo no es griego; nunca fue ciudadano ateniense. Él siempre fue un extranjero. ¿Qué pasa? En la forma de organización de la antigua Grecia, la peor desgracia que uno podía tener (menos mal que a ustedes no les tocó vivir allá en esa época) bueno, no era la peor desgracia, ahora les digo la peor desgracia, o sea, entre las peores desgracia estaba: O ser esclavo o ser extranjero. Estamos hablando de sociedades cuya base económica es esclavista, el trabajo esclavo. No piensen en el feudalismo, eso ni se asomaba por ninguna parte. Era una base principalmente de esclavos”.

“Uno se imagina los esclavos como los negros de África: El que anda con las cadenas al cuello. No, los esclavos en Grecia eran un poco diferentes. Incluso, los esclavos muchas veces eran más “cultos”, mucho más “sabios” que los mismos amos. Porque eran extranjeros, porque dominaban varias lenguas, hubo muchos intelectuales que fueron esclavos, esclavizados, y no para trabajos forzados propiamente. Claro, no era muy bueno, muy chévere ser esclavo, pero tampoco era muy cómodo ser extranjero. No era esclavo, pero tampoco era ciudadano. Es decir, tampoco era libre”.

“Pues Aristóteles nunca tuvo ciudadanía griega. Él era de Macedonia, que para los griegos eran bárbaros, porque los macedonios eran una mezcla toda “rara” entre un poquito de griego con pueblos bárbaros por allá de Europa. O sea, no eran propiamente griegos”.

“Hoy sabemos de Grecia, porque cuando colapsa el mundo griego quien apropia toda la cultura es el imperio macedónico y se va a extender por oriente con Alejandro Magno, y ¿Quién era Alejandro Magno? Era el discípulo de Aristóteles. Fue el que le enseño a leer y a escribir, educó y lo formó. Aristóteles era tan hereje que se enamoró de una esclava y enamorarse de una esclava en esa época. Es decir, tras de cotudo con paperas: Si ya tenía problemas siendo extranjero, se metió en más problemas al enamorarse de una esclava. Más de una vez estuvo a punto de ser asesinado por razones políticas; fue un perseguido político. Él cuando se dio cuenta que lo iban a enjuiciar le tocó fugarse, volarse literalmente. Dijo: Dos crímenes contra la filosofía no me voy a prestar para eso. ¿Por qué dos? Previamente estaba la condena de Sócrates”.

“Fíjese usted que aquí hemos hecho una pequeña aproximación sobre este personaje. Tengo un texto que se llama: “Aristóteles en Macondo” de Atilio Borón. Atilio Borón es un intelectual reconocido a nivel internacional, latinoamericano, de izquierda, un pensador marxista”.

“Cuando llegó ese texto a mis manos era lo que estaba buscando, porque normalmente a los que somos desconocidos nadie nos cree. Cuando se dice por ejemplo: Aristóteles es importante porque lo dijo Giovanni Libreros, la contestación casi general es: Eso no es nada, no tiene valor. Pero, si ya viene y lo dice Atilio Borón, toca pararle bolas porque lo dijo Atilio Borón porque sí es famoso, sí es conocido”.

“No está completo el texto que tiene en sus manos, lo vamos a leer, es una lectura deliciosa, sabrosa sobre todo si usted sabe abrirse a esa lectura. Es un experimento; los filósofos juegan mucho con ello, porque nuestros objetos no son cosas, no trabajamos con sustancias químicas, ni trabajamos con sustancias físicas, sino que trabajamos con otro tipo de objetos, trabajamos con ideas. Luego, los experimentos que tenemos que hacer son experimentos imaginarios”.

“Este es un experimento imaginario que hace Atilio Borón donde encuentra la manera de revivir a Aristóteles, en una sociedad que tecnológicamente encontraron algo de Aristóteles y lo trajeron. Sabemos que no es posible, pero se introduce el experimento diciendo eso, apelando un poco a la ciencia ficción y se trae a Aristóteles a la época contemporánea”.

“Una vez se trae, se le da un plazo de dos o tres meses para que él se entere sobre qué paso en 2.500 años. (Quienes conocen la biografía saben que es el tiempo necesario para enterarse qué pasó durante este tiempo). En tres meses, un hombre como Aristóteles sabe perfectamente qué pasó durante 2500 años. ¿Por qué le estoy diciendo esto? Aristóteles entra a la academia a los 17 años para ser exactos. Le cargó la maleta a Platón prácticamente hasta su muerte. El apodo que le puso Platón a Aristóteles era: “El lector”. Así se le conocía a Aristóteles en la academia”.

“Creo que para los que se aproximen a la obra de Aristóteles se van a dar cuenta de que le hacía honor a ese apodo. Así le decía todo mundo: “El Lector”. Cuando iba a la academia donde salen todos los filósofos de la antigüedad, todos esos filósofos, los que estaban vivos en ese momento, le decían al joven Aristóteles de 17 años: “El Lector”.

“Entonces, tres meses son más que suficientes para que el “viejo” Aristóteles se ponga al día sobre qué fue lo que pasó durante 2.500 años. Aristóteles se reúne con un conjunto de expertos académicos con doctorados de Estados Unidos, Europa, etc y le hacen una pregunta a Aristóteles, le preguntan sobre los cambios presentados en América Latina y le preguntan por la Democracia en América Latina. Esa es la cuestión de fondo”.

“Entonces, le van mostrando: Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Uruguay; le muestran lo que se llama gobiernos alternativos. Fíjese usted la respuesta de Aristóteles: “Muy importante, llamemos regímenes post dictatoriales, pero todavía a eso no se le puede llamar regímenes democráticos”.

“Bueno, este tipo del cual estoy hablando, las tipologías con las cuales caracterizó los regímenes políticos, todas las taxonomías con las cuales caracterizó los regímenes políticos, tal cual con algunos ajustes, diseños, cambios, etc, son las que todos hoy nosotros manejamos, cuando hablamos de oligarquía, plutocracia, aristocracia, democracia, tiranía. Todas esas tipologías fueron construidas por Aristóteles. El tipo tiene algo de autoridad para referirse al tema, porque fue el que las creó, fue el que las inventó y es con la que nosotros todos los días tratamos de decir: Acá hay dictadura, democracia, aristocracia. Todas esas simbologías fueron construidas por Aristóteles”.

“Aristóteles investigó sobre su país que era pequeño, aunque todos eran griegos, cada Estado Nación tenía su propia organización política. Cada Estado tenía su propia constitución. Investigó 158 constituciones y sobre esa investigación elaboró todas las categorías de caracterización de regímenes políticos que acabo de mencionar”.

“De esas 158 investigaciones se perdieron todas a lo largo de la historia; mucho de los trabajos de los antiguos se perdieron, sus escritos, pero sobrevivió una, la de Atenas. Se llama la constitución de los atenienses. Ahora, por qué sabemos que escribió 158, porque él mismo en su trabajo en la constitución de los atenienses dice: “En mi investigación de 158 ciudades Estados…”.

“Aristóteles cuestiona que hoy algún régimen político latinoamericano (Estoy hablando de los alternativos, los más radicales, piense en Bolivia, Venezuela), cuestiona que todavía sean democráticos. Así las cosas, lo primero que hay que entender es qué era lo que entendía Aristóteles por Democracia, qué era lo que entendía Aristóteles por un régimen democrático. En el fondo, el debate es ese. Estamos haciendo una síntesis de dos semestres de filosofía en cuatro horas, cosa que no es fácil”.

“Aristóteles se hizo la pregunta: Cuál es el mejor tipo de sociedad en la que se debe vivir. Es decir, cuál es el mejor tipo de régimen político. Es una pregunta dura, compleja. Fíjese que los filósofos no es tan cierto que andan en las nubes. Se preguntó cuál es el mejor tipo de sociedad en la que el hombre pueda aspirar a vivir”.

“Una pregunta utópica, vamos a ver por qué. Un poco utópica, pero muy en la línea del socialismo, si se quiere por un lado utópico y con unos contenidos no muy lejanos a los que planteó y formuló Marx en su proyecto de sociedad. A esa sociedad Aristóteles la llamó: La Politelia”.

“Aquí comenzamos a pisar el terreno filosófico propiamente a la filosofía política, y es preguntarnos por cuestiones tan esenciales como qué es la democracia. Bien: voy a dejar hasta aquí la introducción, vamos a ver un vídeo y hacer unos comentarios…”

Comentarios que hace el camarada Giovanni Libreros sobre el vídeo del mundo griego:

“Siento que lo que más se parece a la sociedad ateniense, es la de ellos (Estados Unidos), es la parte que disgusta del vídeo; pero hay que acudir ante el escaso material que hay para hacer una lectura completa”.

“Para poder entender a Aristóteles hay que entender qué entiende Aristóteles por naturaleza. Nosotros asociamos naturaleza con el mundo físico, las cosas, los objetos naturales, digamos. En Aristóteles, la naturaleza tiende más hacia el fin. O sea, cuando Aristóteles habla de naturaleza se está refiriendo a la finalidad. Por ejemplo: ¿Cuál es la naturaleza del niño? La naturaleza del niño es llegar a ser hombre. ¿Cuál es la naturaleza de la niña? La naturaleza de la niña es llegar a ser mujer”.

“Es decir, aquí la naturaleza ante todo es una potencia que tiende hacia una finalidad. Se está refiriendo en términos estrictamente físicos, como estamos acostumbrados nosotros. Solamente esos ejemplos para que se dé cuenta que muchas veces lo que uno está leyendo no es y uno cree que es y lo está entendiendo. El problema es que el sentido de mucho de sus términos que él utiliza, pues, son términos referidos a una época distinta donde el significado no es el mismo”.

“El otro prejuicio son las creencias de la herencia cristiana. Cuando se habla – por ejemplo de dios – no es en el sentido cristiano, es un sentido totalmente distinto. Homero utiliza los términos divos y teos, los cuales son términos distintos. Ellos diferenciaban divos que era una divinidad y teo era Zeus, cuando se lee la idea en griego, no aparecen los primeros versos nativos, teos se está refiriendo a Zeus y cuando habla de Aquiles el divino se refiere a divos, no porque Aquiles sea dios, sino porque está afectado de divinidad; el significado de divinidad es muy distinto al cristiano”.

“La divinidad en caso de los cristianos sacramentales y católicos…por ejemplo la madre Laura, es una divinidad pero los griegos un simple humano mortal podría ser divino, podría tener divinidad, siendo un simple mortal, podría estar dotado de divinidades, siendo un hombre divino; no divino en el sentido de ser bello, hermoso, no. Divino en el sentido digamos que tiene una serie de sabiduría, prudencia, unas calidades que hace que sobresalga sobre otros seres humanos”.

“De todas maneras, para hacer filosofía el único problema es que sí toca estudiar; mientras uno no se halle filósofo, es muy pretencioso decir que se es filósofo, pero por lo menos no se es por unas cuantas lecciones, implica un compromiso permanente y constante y requiere también de cierto acompañamiento y asesoría”.

“Dicho esto arrancamos con la lectura del texto, dicho texto va a arrancar la imagen de Aristóteles un poco sencilla, agradable, porque lo que le decía es un experimento imaginario que hace Atilio Borón, revive a Aristóteles y lo trae al tiempo presente y le pregunta qué gobierno progresista de América Latina es democrático. Todos emocionados a la espera de la respuesta, Aristóteles nos va a decir cosas distintas y va a repartir palo bastante fuerte”.

“Sobra decir que en el vídeo cuando dice el narrador: “La democracia como nosotros la hemos entendido. Sí, como ellos (EE.UU) la entendieron pero no es la que dice Aristóteles. Cuando uno estudia profundamente a Aristóteles se da cuenta que no hay nada más lejos de la democracia de los Estados Unidos que la democracia que pregona Aristóteles. Pero para dar el debate hay que saber de Aristóteles y si no en dos minutos le dan la vuelta a uno y lo vuelven ropa de trabajo”.

Se hace la lectura del texto de Atilio Borón intitulado: “Aristóteles en Macondo: Notas sobre el fetichismo democrático en América Latina. Una lectura amena, sencilla y relativamente fácil de comprender. Una se termina, el camarada Giovanni Libreros, sigue diciendo:

“Los griegos sí tenían claro el sostenimiento de la polis. Es decir, ellos sí tenían claro en esa época qué significaba soberanía alimentaria. Eran claros de que los alimentos no podían comprarse, era necesario producirlos y toda la función del trabajo estaba encaminada en garantizar autoabastecimiento, autosatisfacción alimentaria, es decir, soberanía alimentaria. Ningún proyecto de nación es viable si depende de la importación de alimentos de otros países. Esa es una de las dificultades que yo observo hoy en Venezuela: Mucho petróleo y poco alimento”.

“Un comentario final: Llama la atención como está hoy Grecia, el pueblo griego. Totalmente sumido en la crisis económica de la mayoría de la población en condiciones de empobrecimiento y de miseria creciente y lo peor de todo es que con la elección de la señora líder de Alemania, lo que viene para los griegos es mucho más difícil, mucho más crítico. En Europa se está aplicando las recetas neoliberales que fueron aplicadas en América Latina durante la década de los 90s”.

“Aquí estamos tratando de salir del neoliberalismo sobre todo en algunos países y en Europa están aboliendo los Estados de Bienestar para imponer el modelo que aquí bien conocemos todos nosotros tuvimos que padecer y que en Colombia por lo menos se ha acentuado muy fuerte en los últimos años”.

Se realiza una sesión de opiniones y comentarios de los asistentes.

El camarada Giovanni Libreros, sintetiza los comentarios, fijando algunos aportes importantes, como todo lo dicho durante el taller:

“Acerca de lo que decía William Zabala ahorita dónde estamos parados. Hay que partir de la base de saber que todos nos debemos y en dónde estamos situados”.

“Sobre el problema de la ciencia, la técnica y la tecnología, que nos toca de manera muy directa, (Estudiantes del Sena). Qué respondería un cuestionamiento Aristóteles, si se le parara un científico moderno, un físico y le hiciera el siguiente razonamiento, por ejemplo: “Maestro Aristóteles ya han pasado 2500 años, todo es muy avanzado en la tecnología, ya estamos descubriendo la naturaleza de las partículas subatómicas, estamos en un nivel avanzado. Qué respondería Aristóteles a un cuestionamiento de esto. Esto sería como trasladarle este cuestionamiento al propio Aristóteles. Aristóteles diría lo siguiente: “¿Cuál es la finalidad, para qué sirve entender hoy la arquitectura atómica del mundo y eso en qué redunda para la felicidad humana?”.

“Esa sería la pregunta. Toda la filosofía de Aristóteles conduce a responder una pregunta. Mire usted lo bonito de esto: Él comienza a escribir un tratado que se llama Física, después de Física construye otro tratado que se llama Metafísica, luego pasa a Política y luego llega a la Ética. Va sistematizado. No se puede entender qué propone Aristóteles en Ética sin saber cuál es la formulación sobre Física, Metafísica y Política. Es imposible. Aristóteles tiene algo especial: Es demasiado sistemático. Creo que llegaba a su casa y los calzoncillos los tenía muy bien doblados, las medias y demás. Su casa tenía que ser muy ordenada. Así como pensaba actuaba, hablaba. Fue hijo de un médico. Aprendió medicina también. Es como el médico que va diagnosticando, que va mirando, que se va haciendo las preguntas y va formulando. Así funciona la mente de Aristóteles, como la mente de un médico”.

“Esto es lo más parecido al médico de esa época, de hace 2500 años. La respuesta de Aristóteles es más o menos con una pregunta. Todos los filósofos responden con preguntas. A los que aspiran a ser filósofos cuando se les cuestiona responden con preguntas. De qué sirve dominar la ciencia, la técnica y la tecnología, si el hombre no tiene conciencia de su propio poder de autodestrucción, cuál es la finalidad. Con esa misma tecnología hoy se bombardearon civiles en Siria, Irak, con las famosas armas inteligentes. Es decir, no podemos caer en el culto de la ciencia por la ciencia y la tecnología por la tecnología porque es lo que ha llevado al hombre a su más alto grado de deshumanización”.

“La filosofía aparte de decir cómo funciona un cohete, una bala, etc, lo que pregunta es y eso para qué y eso por qué, cuál es la finalidad. La filosofía es para responder otro tipo de cuestionamientos, preguntas que tiene que ver con la existencia misma del ser humano”.

“En un mundo donde las estadísticas oficiales dicen que los seres humanos cada día tienden a ser más infelices. En sociedades opulentas, donde no se ve las necesidades como se ve en nuestros países, esas sociedades opulentas llenas de “democracias” no son felices. Las estadísticas sobre suicidio, en Noruega, uno de los países con mayor nivel de vida en el mundo y el número de suicidios juveniles es muy grande. Un joven noruego que lo tiene todo: tiene la mejor educación, tiene la mejor habitación, tiene todo, ¿Por qué se mata? ¿Por qué no le encuentra sentido a la vida? ¿Cuál es la causa aristotélicamente hablando? Eso no lo responde un físico. Lo podría responder un físico nuclear si es capaz de hacerse las preguntas que se hace una persona que hace o intenta hacer filosofía. Si se hace las preguntas de la filosofía tal vez pueda responder, pero si no se las hace no va a poder responder”.

“De qué sirve la riqueza y la base tecnológica si eso va de la mano con la miseria espiritual y humana, con la desgracia humana. Esa es la pregunta que hacemos”.

“Con esta introducción, vamos a meter el plato fuerte ahora sí. Todo lo que hemos hecho hasta las once de la mañana es preparándonos un poco para la parte que sigue. Podríamos haber iniciado por acá, pero seguramente no hubiéramos tenido el tiempo y el mismo efecto”.

El camarada Giovanni Libreros explica una fotografía cuyo autor no retuve en la cual aparece Aristóteles al lado de Platón. Aristóteles señalando el suelo y Platón apuntando hacia el cielo. El camarada Giovanni Libreros, prosigue, así: “Alguien hablaba acá de Materialismo e Idealismo, la pelea filosófica. Bueno, de ahí más o menos viene la problemática, ese debate materialismo – idealismo si se quiere entender bien”.

“El problema de la filosofía es que hay que recurrir a los ejemplos para tratar de explicar ideas que son un poco complejas. El problema es que a veces creemos que el ejemplo, representa la idea que hay y es donde tenemos dificultades. Pero si queremos entender esta discusión tendríamos que irnos desde esa época para entender esa discusión. Es una buena obra del renacimiento pero que si nos queda tiempo hoy, miraríamos un vídeo adicional cuya duración son escasos ocho minutos”.

“Aristóteles es el mismo que se pregunta por las causas, por qué ocurren las cosas de esta manera y no de otra manera. Y a partir del estudio de las causas, incursiona en campos muy importantes: En la metafísica, en la ontología, en la física, en el lenguaje. Muchos aspectos de nuestro lenguaje actual, se lo inventó Aristóteles, es creación de la filosofía antigua griega. Por supuesto política, no es la excepción”.

“Pero, bueno: Aristóteles se hace unas preguntas elementales, básicas, son preguntas fundamentales, como estas: ¿Qué sentido tiene existir? Mírese la calidad de pregunta, uno diría, pues, qué pregunta tan tonta. Quien diga eso, toca hacerle con urgencia el seminario: “Filosofía para no filósofos”, por ahí precisamente está el problema, que la sociedad actual no se hace estos cuestionamientos, estamos en una época nihilista y si queremos salir del nihilismo en el que estamos, del nihilismo al fascismo hay un paso muy pequeño. Si no me cree, pregúntele a los alemanes. El nihilismo es la antesala del totalitarismo y tuvo su expresión más cruda y cruel con el nazismo y el fascismo”.

“Pero, tenemos que irnos a esas preguntas. Para un joven noruego que lo tiene todo, por qué para él que lo tiene todo, la vida no tiene sentido. Lo primero que hay que concluir es que no es suficiente con satisfacer las necesidades materiales. Ahora, que las necesidades materiales son importantes, por supuesto que sí. Pero, pensar que sólo satisfaciendo las necesidades materiales la vida adquiere sentido no es cierto, es ahí donde comienzan los problemas”.

“La otra preguntica. Mire tan bonita esas preguntas: ¿Por qué existimos con otros humanos? Aristóteles plantearía una tesis que vive hasta en nuestros días: el ser humano es zoon político, es un animal político por naturaleza. Aparece nuevamente el término naturaleza. Este término nos toca irlo desentrañando. Entonces, qué es política para Aristóteles. Ya no nosotros tenemos idea qué es naturaleza, o sea, la finalidad; si el ser humano por naturaleza, es decir, la finalidad del ser humano es ser un ser político, entonces tendríamos que preguntarnos qué es política para Aristóteles”.

“En época de nihilismo, digamos, tiene mucha sospecha en relación con el término político. Lo digo porque yo milito en un partido político y cuando uno llega a los jóvenes a hablarles de política hay cierta resistencia para hablar de la política”.

“Entonces, para Aristóteles la política no es otra cosa que la vida en común, la vida en comunidad, la común unidad entre los seres humanos. Ojo con eso. La común unidad de los seres humanos. Y esa unidad – dice Aristóteles – no es voluntaria. Es decir, estamos obligados y ahí radica también la connotación de naturaleza, porque por naturaleza estamos obligados a vivir con otros. Ese es el problema. Por naturaleza estamos obligados a vivir con otros. ¿Por qué razón? Porque para poder existir dependemos de los demás”.

“Yo le decía que una de las grandes desgracias en la antigua Grecia era ser extranjero o esclavo. Pero hay una desgracia peor, que yo corregí en el momento durante este taller, ¿Cuál es esa desgracia? Ser desterrado de la vida comunitaria, ser desterrado de la polis, o sea, de la vida en común, porque solo se satisface las necesidades en comunidad. Ningún ser humano por sí solo puede vivir. Podemos hacer el experimento. Ningún ser humano puede vivir sin el otro. Sería escoger una zona desértica, montañosa o desértica y poner a esa persona en total aislamiento durante dos meses. Seguramente cuando vayamos a ver cómo va el experimento, seguramente nos tocará organizar un bloque de búsqueda para encontrar el cuerpo, si es que los animales no lo devoraron”.

“Es decir, las necesidades se satisfacen socialmente es lo que está diciendo Aristóteles. El carácter social de la satisfacción de las necesidades. Es decir, necesitamos del otro. Por eso somos por naturaleza políticos. Se puede dar cuenta que no tiene nada que ver con las definiciones contemporáneas de política. Pero resulta que los seres humanos tienen deseos; no solamente necesidades, tienen deseos, pero los deseos cómo se satisfacen, no las necesidades, los deseos. Es decir, uno le dice a otro cómo es mejor hacer el amor o uno mismo define cómo le gusta hacer el amor. Como es la cosa”.

“Los placeres – para ser más precisos – son placeres colectivos o cada uno construye un camino hacia la identificación con su propia idea de placer. Si a una persona le gusta tomar cerveza y el otro es abstemio, se presenta un conflicto. A uno le gusta tomar y al otro le parece una aberración. Hay un conflicto. Cómo lo resolvemos. El abstemio por la fuerza impone al que le gusta tomar cerveza para que no la tome o viceversa. Cómo lo resolvemos”.

“Si en una sociedad llámese como se llame, póngale el nombre que usted quiera, resulta que hay una fuerza exterior que le impone por la fuerza a usted cómo tiene que amar, le impone cómo tiene que ser los gustos. ¿Será esa una sociedad ideal? ¿Deseable? Difícilmente, salvo que haya personas que sienta placer siendo subyugadas por otros. Puede suceder, hay estudios psicológicos sobre eso, pero no es la tendencia generalizada. La mayoría quiere que se le respete su intimidad”.

“Pongamos otro caso para no ir tan lejos: La cuestión de la homosexualidad. Hay unos seres humanos que creen que eso es ir contra la naturaleza. Y en caso de ellos tomar el poder, el primer acto de gobierno es abolir la homosexualidad, resolviendo toda la problemática. Pero acabando con la homosexualidad por la fuerza. El que sea sorprendido ejerciendo la homosexualidad, el Estado tendrá que aplicarle lo que le hicieron a Sócrates que le hicieron beber la cicuta. Tiene que haber la cicuta porque eso es corrupción. Esa sería más o menos la idea”.

“O, más bien sería una sociedad que satisfaga todas las necesidades pero que al mismo tiempo respete la capacidad individual que tiene cada persona de autodeterminarse en función de la satisfacción de su placer, siempre y cuando no afecte el desarrollo armónico de dicha sociedad. Siempre y cuando, porque si entra en conflicto individual con lo social, pues necesariamente, en ese caso, tendrá que imponerse lo social; y si no se impone lo social sino lo individual no estamos en una sociedad aristotélica, estaríamos en un gobierno que gobierna para la minoría, en beneficio de la minoría y no en un gobierno de la mayoría en beneficio de la mayoría. Tendríamos que mirar los equivalentes en eso”.

“Estas no son cuestiones tan fáciles de responder. De las atrocidades del capitalismo sabemos mucho, pero bueno, también de los experimentos alternativos se promovieron errores históricos. ¿Qué pasó en la Unión Soviética? ¿Cómo se enfrentó por un lado el problema de la necesidad social y el otro el problema de la subjetividad del deseo? ¿Cómo fue esa confrontación? ¿Cómo se resolvió ese conflicto? En últimas, ¿Por qué se cayó la Unión Soviética?”.

“Uno diría: Todo fue culpa del imperialismo y de la CIA. Podría ser. Pero, sería muy sospechoso. Hay crítica. ¿Y la autocrítica? Miremos que fue lo que pasó entonces. Cuando se cae el campo socialista no salieron los obreros a defender el socialismo, ¿Por qué? No salieron las masas a defender el socialismo, ¿Por qué? El problema es complejo y uno no puede ponerse de radical, pero el fenómeno ocurrió. El fenómeno pasó. O sea, no estamos debatiendo en abstracto, no estamos diciendo: supongamos que la Unión Soviética se cae por estas causas o por otras. No, estamos diciendo: Se cayó la Unión Soviética y nosotros todavía no sabemos por qué se cayó. Hay que seguir debatiendo porque eso tiene que ver sobre qué tipo de sociedad existe y cuál es la alternativa. No son cosas que se puedan zanjar fácilmente”.

“¿Por qué la filosofía? De eso es un poco la charla que estamos dando. Esta pregunta que estamos tratando de responder desde las nueve de la mañana y que la mala noticia es que no voy a ser yo el que se la responda. Mi tarea no es venir a responderle esa pregunta. Esa pregunta la tiene que responder cada uno. De pronto lo que uno dice acá algo ayuda o no; puede que ayude o pueda que no. La idea es que algo sirva para responder la pregunta. La cuestión, diríamos en términos aristotélicos, es investigar cómo son las cosas, eso nos ayuda a entender cómo deberían ser”.

“El problema es que alguien decía: “Todos somos filósofos”. Eso es un poco controvertible en qué sentido. Si todos fuéramos filósofos, todos estaríamos permanentemente investigando cómo son las cosas, todos estaríamos permanentemente cuestionando de por qué las cosas son de esta manera y no son de otra manera, sino lo que ocurre es que hay una parte de la sociedad que sí lo hace, pero hay una gran parte de la sociedad que no hace eso. No investiga su realidad”.

“Y muchos dicen: ¿Para qué filosofía? No nos sirve para nada la filosofía. Claro, si yo estoy en una sociedad donde tengo el poder, créame que actuaría en un lógica, créame que lo primero que haría yo para mantenerme en el poder es abolir la filosofía de los pensum académicos. Eso es muy peligroso. Si cada ciudadano se dedica a hacer esto, sea obrero, sea tornero, sea zapatero, sea conductor de bus, cualquier persona, independientemente que vaya a la universidad, le cuento que las personas que están arriba en el poder, tendrían dificultades; serias dificultades. Pero, resulta que la filosofía es la que menos se enseña. De hecho hay un estigma contra la filosofía. Los filósofos no hacen sino hablar “popó”, “caca” (mierda), la filosofía no produce. Uno de filósofo de qué vive. Váyase a la panadería a comprar el pan diciéndole al panadero: Por favor deme tres mil pesos de pan y yo a cambio le doy una lección de Platón o de Aristóteles. O voy y me subo al bus y digo: señor, por favor, lléveme a la casa y a cambio le doy una charla de filosofía antigua”. Por eso, dice uno: ¿Para qué estudiar filosofía? Eso no produce nada. Y con ese cuento que mucha gente se ha ido comiendo, pues nos han ido suprimiendo las áreas de los pensum de los colegios, de las universidades y de los institutos que tienen que ver con eso, por formar la conciencia crítica, una conciencia autónoma del ser humano, del individuo”.

“Esto le interesa mucho a usted. Aquí hablaba del problema del conocimiento y del saber. Vamos a ver qué tanto cambió esto; esto lo promulgó también Aristóteles. Él hablaba de que había tres tipos de saberes. Vamos a ver dónde está usted. En las tipologías de Aristóteles vamos a ver dónde se ubica. Eso fue hace 2500 años antes y todavía nos meten el cuento de las competencias como lo “revolucionario”, eso nunca se había planteado, ni formulado. Falso”.

“Aristóteles habla de Episteem Poietike, una episteme Praktiké y una episteme Theoretiké. Son los términos griegos pero, pues, eso es un saber poietiko, un saber práctico y un saber theoretiko. Por Poietiko no piense mal, no piense que es poesía o esas cosas. En la episteme Poietike es el saber productivo, el saber hacer, el saber producir o fabricar. En ese nivel tenemos principalmente como ejemplo la técnica. Sería lógico pensar que lo que se enseña en el sena, aplicando las tipologías de Aristóteles, usted lo que aprende allí es una episteme Poietike. Claro, antes de estas tres epistemologías hay otras formas de saber pero no las voy a explicar por tiempo, si hacemos un curso serio de filosofía, porque esta es una introducción para saber quiénes sobreviven, ojalá todos y todas sobrevivan, podemos ahondar, porque hoy el debate es qué tipo de educación y para qué tipo de sociedad. Esa es la discusión. El debate sobre la reforma a la educación. Qué tipo de educación queremos. Qué tipo de saber queremos. Esa es la discusión. La discusión no es si nos gusta las gafas de Yidi Parody o no nos gusta, o si habla bonito o habla feo. Esa no es la discusión. La discusión es qué tipo de educación es la que aspiramos. Pero, para eso tenemos que ser críticos con la educación que hoy recibimos. Es sencillamente investigar cómo son las cosas, nos ayuda a entender cómo deberían ser. Esa es más o menos la lógica aplicando las tipologías aristotélicas. Mire usted: un tipo de hace 2500 años qué nos puede decir hoy. Al principio diría uno: Nada. Y fíjese que tiene mucho que decir”.

“El otro saber es episteme Praktiké, es el saber práctico, pero entiéndase aquí práctico no con relación al saber productivo. Nosotros entendemos por saber práctico algo que sirve para producir; en la antigua Grecia el episteme Praktiké no produce cosas, no produce objetos, no es para fabricar, no es para hacer, no es para producir; es para saber actuar y para saber actuar bien, es decir, para poder tomar decisiones, para poder elegir sabiamente frente a los dilemas de la vida. Es decir, además de saber producir uno tiene que saber tomar decisiones en su vida que lo afectan. ¿Qué tipo de decisiones? ¿Con qué criterios – por ejemplo – yo elijo por quién votar por un alcalde, un gobernador, un presidente? ¿Con qué criterios asumo yo la posición si me organizo o no me organizo en un sindicato o en un partido? ¿Con qué criterios yo asumo la decisión de vincularme a una iglesia o no hacerlo? ¿Con qué criterios yo asumo la decisión de casarme o no casarme? ¿Con qué criterios yo asumo la decisión de quitarme o no quitarme la vida?”.

“El muchacho noruego que se mató teniéndolo todo, a él le falló un saber, él no tuvo un episteme Praktiké. O sea, le falló su capacidad de actuar en el sentido de que no tuvo la capacidad de pronto de tener en cuenta otra serie de variables a la hora de tomar una decisión tan radical como es el de quitarse la vida. En esto, un ejemplo, es la política”.

“Esta la episteme Theoretiké que es el saber contemplativo. Esto sí que nos cuesta a nosotros entender qué es esto. Nos cuesta muchísimo por una razón sencilla: Nuestra relación, nuestra cultura, en la cual nos tocó nacer, no nos enseñó, no nos inculcó la capacidad de contemplar. ¿Qué es contemplar? Alguien diría cuando sale mi vecina yo quedo paralizado, quedo en suspenso, mientras pasa por el frente de la casa, todo el mundo se reduce a ese momento y eso es contemplar. Sí, en parte eso es contemplar. Pero para entender mejor la cosa, ¿Qué es lo que se contempla? Uno diría la belleza y en ese sentido todo lo que se refiera a la belleza en sus formas humanas y no humanas que hay de la belleza; la pintura de Rafael hay que contemplar y eso tiene que ver con la belleza y con la estética. La estética normalmente uno la relaciona con las manualidades. En el colegio uno tenía clases de estética, lo ponían a hacer el florero, la manualidad y eso eran las clases de estética”.

“En los griegos estética viene de un término griego que se llama Aestesis, que significa percepción. Cuando alguien le toca la espalda y tiene la mano fría y yo siento el frío de la mano que me toca, ahí se presenta un fenómeno de Aestesis, hay sensibilidad. Esta se refiere a los sentidos, a la capacidad de percibir de los sentidos. Cuando estoy con mi esposa y yo no la toco, pero con solo mirarla siento placer y siento sensación, solamente mirándola, ahí también opera el fenómeno de la Aestesis. Todo lo que tenga que ver con esto, me refiere a la percepción, pero no es solamente percibir físicamente, es contemplar. Contemplar tiene que ver con disfrutar, con gozar, con satisfacer un deseo”.

“La contemplación en últimas es una experiencia de la vida que nos remite directamente a los placeres. Pero no cualquier tipo de placer. Porque si uno remite el placer únicamente al placer animal, al placer sexual, pues los animales que también tiene capacidad de Aestesis, pues los animales tendrían episteme Theoretiké, pero resulta que no. Es decir, hay una forma de sentir y de percibir que es exclusivo de los seres humanos”.

“El problema es este: vivo en un mundo tan fetichizado, tan mercantilizado, tan instrumentalizado, que hemos perdido el goce estético. Imagínese que nuestro ideal de belleza son las presentadoras de RCN. Ese es nuestro ideal estético. Las niñas pagan operaciones para tratar que su cuerpo se amolde a ese molde mediático del estándar presentado hoy. Muchas de esas mujeres pierden sus vidas en los quirófanos haciéndose cirugías. Esas niñas que perdieron sus vidas en los quirófanos tratando de parecerse a las presentadoras de RCN, les falló la episteme Praktiké y tuvieron, digamos, dificultades para entender que hay otros placeres, que no son los placeres que nos venden”.

“El problema es que el deseo y el placer en la sociedad actual están totalmente dominados por la lógica mercantilista. Uno de los grandes triunfos del mercado es que nos hace vender la idea de que somos libres, pero nuestros cuerpos están invadidos, nuestros deseos; diría Estanislao Zuleta, el problema es que deseamos mal. Pero deseamos mal porque nos enseñaron a desear mal. ¿Y quiénes nos enseñaron a desear mal? La sociedad de consumo, la sociedad mercantilista. No sabemos contemplar nuestros propios placeres; es más: nuestros placeres no son nuestros, nuestros placeres son placeres que sin darnos cuenta, han sido implantados desde afuera por la racionalidad mercantilista, por la racionalidad instrumental. Y de estos temas es que habla Aristóteles”.

“Yo pregunto: Un tipo como Aristóteles, ¿Tiene algo que decirle hoy a usted? Creo que tiene mucho que decirnos, pero hay que darle la oportunidad, porque si no le damos la oportunidad será muy difícil llegar a saber todo lo que nos quiere decir. El saber contemplativo ni es productivo, ni es práctico, porque en estos dos niveles se juegan intereses, se juegan intereses. Yo estudio ingeniería civil no por el placer de estudiar ingeniería civil, estudio ingeniería civil porque hay mercado para los ingenieros civiles. O sea, mi saber es un saber interesado. Yo estudio tecnología, contabilidad y finanzas, porque hay mercado para los tecnólogos, los cantabilistas y los financieros. O sea, estudio porque tengo un interés. O sea, el estudio, el saber está mediatizado por el interés. Estudio tal cosa porque consigo empleo, consigo trabajo. Esto es lo que me va a dar de comer. Ese saber que se está estudiando está mediatizado no por el placer, sino por la necesidad. La pregunta es: ¿Cómo superar el velo de la necesidad? Todos los seres humanos estamos sometidos a la necesidad, pero cómo superar o liberar al ser humano del imperio, del dominio de la necesidad. Es una de las grandes preguntas que se hace Aristóteles y que trata de responder a lo largo de su obra”.

“La verdad es algo satisfactorio. El saber contemplativo está muy relacionado en Aristóteles con la búsqueda de la verdad. Saber nos hace felices, dice Aristóteles. En ese sentido, sí tiene razón quien decía que de alguna manera, todos somos filósofos. Dice Aristóteles en Ética: “Todos los seres humanos desean saber por naturaleza”. Es decir, la naturaleza del ser humano es llegar a saber. El problema cuál es. En Aristóteles está muy claro qué es una potencia y qué es un acto. Que usted tenga como finalidad saber no significa que algún día llegue a saber; tiene el potencial de serlo. Pero, otra cosa es que lo logre”.

“Los niños en Etiopía nacen potencialmente para llegar a ser hombres y mujeres; pero muchos de ellos no lo logran porque mueren por hambre. Pero su naturaleza dice que pueden llegar a ser hombres y mujeres, sí logran las condiciones mínimas para para que esa potencia se traduzca en acto. Lo mismo pasa con el saber. Todos nosotros estamos capacitados para saber. Lo que no significa que todos algún día lleguemos a saber. Eso depende de los actos, depende de las decisiones que tomemos”.

“Entonces, la verdad es algo satisfactorio y deseable por sí mismo. O sea, es desinteresado. ¿Por qué estudia filosofía? Por puro placer. Sí, la filosofía no da para comer, pero sí da placer. Y solo el que estudia filosofía por placer solo por placer, esa persona se puede aproximarse a algún nivel de entendimiento y de comprensión. Quien lo hace por ostentar honores, títulos, reconocimientos, seguramente muy poco de ellos se podrán considerar filósofos”.

“Como estamos hablando del saber y estamos tratando de relacionar esto con lo que usted aprende en la academia, Aristóteles habla de que el verdadero saber es aquel que sale de las cuatro causas: Material, Formal, Eficiente y Final. Cuando usted estudia tiene que estudiar de la lógica de los griegos, estamos hablando de la antigua Grecia de Aristóteles, que quien aspira a saber tiene que dominar las cuatro causalidades. Vamos a ver a la academia hasta dónde induce estas cuatro causas. Sobra decir que esto, salvo detractores o desarrollos posteriores, es vigente en la filosofía y en el pensamiento moderno”.

“La causa material responde a la pregunta de lo que está hecho; la causa formal es de dónde proviene, responde la pregunta de dónde proviene; la causa eficiente responde a la pregunta: Lo que permanece y la causa final para lo que es”.

“En la causa eficiente hay un componente muy filosófico pero trataremos de explicarlo de la manera más sencilla. Entonces, vamos a aplicar estas causalidades con un ejemplo para que se entienda mejor: Vamos a utilizar el ejemplo de la estatua; cuando usted va a definir una estatua en un parque, en una plaza pública, cómo sería la cosa. Entonces, si alguien dice: Bueno, la estatua está hecha de bronce. Así, está respondiendo la pregunta de qué está hecha la estatua, está respondiendo a la naturaleza como dijera ahora una persona que intervino: Para mí la naturaleza es la física, es lo que puedo tocar, lo que puedo ver. Es decir, lo que mis sentidos captan para mí eso es naturaleza. Es una visión un poco moderna, muy poco filosófica. Yo soy materialista, entonces para mí lo único que existe es lo que mis sentidos pueden percibir materialmente. A ese nivel de conocimiento se habla de que solamente se refiere a la causa material. Pero eso no responde a la pregunta por qué la estatua fue hecha en bronce y por qué no fue hecha en otro material, por qué no fue hecha en mármol, en hierro, por qué no fue hecha en otra manera, por qué lo que es no pudo ser de otra manera”.

“Quien mire solamente la causa material, no podrá resolver esta pregunta. Es decir, la razón es insuficiente y hay muchos factores azarosos, porque lo que puede ser de una forma, puede ser también de otra. La pregunta es: Por qué no fue de esa manera y por qué tuvo que ser así. Apliquen ese razonamiento para entender por qué la Unión Soviética se cayó y no se sostuvo. Hoy la realidad fue que se cayó, pero pudo ser de otra manera, pudo ser que la Unión Soviética no se hubiese caído. Y por qué no fue de otra manera entonces”.

“Quien mire solamente el fenómeno y lo describa, solamente habla de su causa material. Lo importante es que eso se cayó y lo importante es que eso demostró que después del capitalismo no hay ninguna otra sociedad alternativa que se le contraponga. Pero esa persona que razona de esa manera, solamente está aduciendo causas materiales. No nos dice más. Así, se hace necesario mirar otras causas. Siguiendo con nuestro ejemplo de la estatua, la causa formal responde a la pregunta en relación a qué está hecha, por qué la estatua es de Bolívar y qué imagen de Bolívar transmite la estatua”.

“De Bolívar se han hecho muchas imágenes. En estos días hicieron el escaneo en Venezuela de Bolívar y aparece un rostro de Bolívar totalmente diferente al rostro que tradicionalmente conocemos y que nos han pintado a lo largo de la historia. Es decir, la causa formal responde al molde, cuál es el molde. Es decir, el modelo”.

“En el caso de la Unión Soviética, ese socialismo que se cayó, qué tipo de modelo socialista era. Porque ya sabemos hoy en día, con más claridad que antes, que hay distintos modelos socialistas. En Venezuela se habla de socialismo siglo XXI, en Cuba hablan de un socialismo martiano, en Vietnam hablan de un socialismo de mercado, china es otro modelo socialista distinto, entonces, cuál era el molde, cuál era el modelo. La pregunta es: Fracasó porque era socialista o fracasó porque era un modelo y fue ese modelo el que fracasó. Es decir, no fracasó el socialismo, lo que fracasó fue un determinado modelo de socialismo”.

“La causa eficiente tiene que ver con el autor. Humano o no humano, no nos referimos a dios; se cayó la Unión Soviética porque dios quiso que se cayera. Eso no. Son otros factores, factores naturales, históricos. Es decir, en el caso de la estatua, qué fue lo que inspiró al autor para que adoptara este molde. Hay que conocer al autor. En el caso de la Unión Soviética habría que preguntar qué partido dirigió ese proceso, cómo era ese partido, cómo era la clase trabajadora, cómo era el campesinado. Se puede aplicar de muchas maneras. Es decir, la causa eficiente es en qué sentido: La Unión Soviética cae pero muchos de sus actores que estuvieron durante la Unión Soviética hoy permanecen: La clase obrera, el campesinado, claro, con otras características en una sociedad totalmente opuesta y distinta. Y esta es la causa final que refiere a la filosofía: el para qué, el por qué, por qué es así y no de otro modo”.

“Si a mí me enseñan a hacer estatuas solamente y de unas sola manera, la estatua se hace con base a ese molde, pues ya estoy ubicado en un nivel de conocimiento. Pero, si además de esto, somos capaces de adquirir un conocimiento que dé cuenta de todas estas preguntas, pues el tipo de saber resulta ser mucho más integral. La pregunta de qué tipo de saberes les enseñan en la academia, si solamente son causas materiales, causas formales, si hay alguna reflexión sobre causas eficientes y finales, pues ya será objeto de reflexiones más profundas”.

“De esto, solamente vamos a decir lo siguiente: Estamos tomando algunos elementos de la filosofía aristotélica. Aristóteles cree en el cambio, cree en el movimiento y él siempre se pregunta por los factores que hacen que las cosas cambien. Es decir, cuáles son las causas que generan el cambio, distinto a Platón; Platón reconocía el cambio pero no confiaba que el movimiento fuera confiable del conocimiento. ¿Por qué algo que era y ahora no es? ¿Por qué algo que no es, algo que es y ya no es? ¿Por qué la Unión Soviética era y ahora no es? Dependiendo del análisis que podríamos hacer, bien podríamos decir: ¿Por qué la educación del sena hoy es de esta manera y no de otra? Podríamos hacer muchas preguntas sobre esto”.

“El gran problema de toda filosofía (apenas lo enunciamos) es el problema del Ser y aquí viene el debate que mencionaba el compañero en su intervención. Son los debates sobre el materialismo y el idealismo. El Ser es algo que existe o es algo que se construye. Platón decía que era algo que existe; en Aristóteles hay una lógica constructiva del Ser. El mundo no es algo que exista porque sí, el mundo, ante todo, es un producto, es una construcción humana. Van a ver por qué a Carlos Marx le va a gustar mucho a Aristóteles en ese sentido. Aquí está el desarrollo que yo mencionaba ahorita, digamos, la física, la metafísica y la política; todo esto, digamos, llevado al problema de la existencia con relación al tiempo, al movimiento, pero fundamentalmente entender que esa construcción del mundo hay una fuerza material y esa fuerza material que construye el mundo es el ser humano y que el objetivo del ser humano es vivir en comunidad política, o sea, la finalidad última del ser humano es ser feliz, pero el ser humano solo puede ser feliz en tanto que viva en la comunidad política. Esta es la fuerza final, la fuerza material, la causa eficiente es el ser humano, pero la causa final es lograr el mejor tipo de sociedad. Ese es el planteamiento que propone Aristóteles”.

“En este sentido, Aristóteles dice: Lo que es no es material, pero tiene la potencia de llegar a serlo. El concepto de naturaleza es algo que se va definiendo en la praxis, en la acción; el ser es algo que se construye, no es algo que esté dado ahí, el mundo es algo que se está construyendo todos los días. Todo existe en sí mismo. O sea, el capitalismo no es una sustancia infinita, es finita y tendrá que llegar el momento en que otro tipo de sociedad la reemplace llámese como se llame. Nada en la visión filosófica de Aristóteles es infinito desde la perspectiva material. La materia (y metamos acá también la sociedad humana como parte de esa materia) deja de ser”.

“Y, repetimos un poquito la ética, más allá de la necesidad y del acto. Desafortunadamente, el cristianismo que se apropió del pensamiento de Platón y de Aristóteles con el respeto de los que tengan creencias cristianas, pero lo que estamos es mirando desde el ángulo no de fe, si no filosófica, uno de los problemas del cristianismo es que está la necesidad, está el obrar bien dentro de la necesidad y la felicidad y el placer es algo que solamente obtendremos cuando tengamos la gracia divina, la gracia de dios; hay que sufrir mucho en este mundo para poder algún día alcanzar el reino de los cielos. Es más fácil que un cabello pase por el ojo de una aguja que un rico salvarse o entre al reino de los cielos. Mientras tanto los ricos gozan impresionantemente en este mundo y como al final quien se arrepiente sinceramente tiene gracia divina. Así las cosas, los ricos cuando sienten cerca la “huesuda” (muerte) se arrepienten; luego, gozaron en este mundo y gozarán en el otro”.

“Podríamos hablar muchísimo de este tema teológico, pero fíjese usted que esta visión de Aristóteles sobre el placer es muy importante. O sea, si algo nos legó el cristianismo es que solamente nos dio la versión de la filosofía desde la negación del placer, o sea, del estoicismo, del sacrificio, que solamente se es virtuoso en tanto que se sufre mucho”.

“Eso nos lo recuerda el señor Álvaro Uribe Vélez ahora que es candidato al senado que una vez logre su bancada parlamentaria hacerlo senador, nos va a dar de lo mismo. O sea: “Trabajar, trabajar y trabajar”. O sea, nada de placer, solo trabajo”.

“Y la gente se acostumbró a vivir en la necesidad, se acostumbró a no ser libre, se acostumbró a negarse sus propios placeres y tenemos los casos de las mujeres por ejemplo que se atreven a defender su derecho al goce y al placer, cómo son tratadas en esta sociedad patriarcal, machista, porque el placer es solamente para el hombre, para la mujer no hay placer, para la mujer lo que hay son obligaciones, hay abnegación, hay sacrificio”.

“En cambio, para el hombre está en la esfera de lo público, la libertad, etc, etc. Aristóteles nos mostró que ese conflicto viene desde los griegos y cómo se ha mantenido hasta hoy en día. Habría que mirar si las tragedias de Sófocles, no solamente la de Tenea, sino la de Antígona, para referir un poco a este debate en la sociedad actual”.

“Pero, lo que dice Aristóteles es que más allá de la necesidad existe el placer y que es nuestra naturaleza humana la finalidad del ser humano es alcanzar el placer. No en los términos de la sociedad de consumo actual. Ojo con eso. Eso no tiene nada que ver con Aristóteles. Que por mandarse a hacer tetas grandes eso ya tiene garantizada la felicidad y el placer. Como se dice: “Sin tetas no hay paraíso”, que porque entonces accede al consumo entonces la idea es consumir más. Eso tampoco es. No, ese no es el placer, yo le hablaba ahora del goce estético, de la contemplación, de la posibilidad de que uno pueda estudiar lo que le place y que eso no le genera la angustia de saber que se va a morir de hambre porque no estudió lo que le resolvía su necesidad”.

“Es decir, nosotros tenemos que estudiar para hacer, para el producir, pero también tenemos que estudiar para el placer, para la contemplación, para el goce, para la vida, porque es donde realmente nos hace humanos”.

“El movimiento genera materia y ésta se encuentra impregnada de deseos. Qué es lo bonito del materialismo (permítame utilizar este término que en la época de Aristóteles no se usaba en materia como lo usamos hoy en día) pero lo voy a utilizar para efectos gráficos, espero que se quede solamente para efectos gráficos: Para Aristóteles la materia se mueve por el deseo. Un cambio de una sociedad, (tomando como materia una sociedad) se logra un movimiento histórico que genere un cambio, se logra porque hubo un deseo que lo originó; queremos una sociedad distinta hoy una sociedad que se aproxime a un ideal, una sociedad más deseable que ésta, tiene que haber deseos que muevan esa idea. Si esa idea no se mueve con deseos, esa idea no se hace realidad, no se materializa. Y aquí hay una ruptura muy fuerte con Platón. En Platón es la idea en la materia y nada más, en Aristóteles la materia se mueve por el deseo. En el centro del movimiento está el deseo, está la praxis, está la acción humana”.

“Hoy en día hay que mirar qué está pasando en la sociedad colombiana, con eso del paro agrario, con todo eso que ha venido ocurriendo. Hay nuevos deseos en la gente. Y esos deseos hoy se están movilizando, esos deseos hoy están tomando la calle y están tomando una forma política que hacía muchos años no se veía en Colombia”.

“Solamente tomo ese ejemplo para defender la tesis que dice que la materia se mueve por el deseo, porque viene un físico nuclear y me pega un “vaciadón” terrible. Ustedes los filósofos solo hacen metafísica. Pero, fíjese que esto es material. La revolución se hace con deseos colectivos, movilización. No se hace solo con razones. De nada sirven las razones, si esas razones no están movidas por el deseo”.

“Una vez el placer es conseguido ya no viene nada más que hacer. Por eso, el placer en cierto sentido, si bien hay la necesidad como material es finito, como toda materia, el deseo tiende al infinito. Nunca (le tengo una mala noticia) nunca nuestros deseos estarán totalmente satisfechos. Esa es parte de la condición humana y es que siempre habrán logros superiores, siempre habrán nuevas metas que alcanzar, nuevas cumbres que trepar, siempre habrá un más allá. Eso nos lo ha demostrado todo el progreso científico, todo el progreso de la humanidad en los aspectos que podamos llamar entre comillas “progreso” ha mostrado ese aspecto”.

“Deseo no es una cosa ontológica porque sería crítica, ya les acabé de decir. El deseo es ante todo una potencia; una potencia que mueve el mundo. ¿Y qué mueve al mundo? Bueno, ya terminando, recordando que este es apenas una introducción para entrar a lo más complejo y evitar así un brusco traumatismo para los que no han transitado estos caminos de la filosofía”.

“Este es el mundo de Aristóteles. Se lo presento en esta gráfica y en el centro está el deseo es donde mueve al mundo. Es decir, mueve la materia, llámese naturaleza, llámese materia al cuerpo social, llámese materia a todo lo que consideramos realidad, y esa realidad está sometida permanentemente a cambios. Ese es el mundo de los cambios”.

“Y los cambios se mueven por el deseo. Pero, hay algo que a pesar de los cambios no cambia, hay algo que en ese Ser no Ser, en ese ahora y ya no es, siempre hay algo que permanece, hay algo que se conserva y que se mantiene. A eso que se conserva Aristóteles lo llama Ser y la filosofía trata de eso, del Ser. Traducido a términos políticos, ¿Qué significa para Aristóteles la política?”

“Aristóteles quería una sociedad que superara toda forma de guerra y violencia, porque el problema de la violencia es que destruye la común unidad política de los pueblos. Y de lo que trata es de preservar y de conservar la común unidad política de los hombres, porque de esa conservación, de esa comunidad política, depende la conservación de la especie humana. Es decir, el hombre entre más se identifique en sus rasgos individualistas y se oponga a las tendencias comunitarias comunes, tiende a su propia destrucción, porque el ser humano solo puede ser en comunidad; solo podemos ser en comunidad”.

“Y lo que le preocupaba a Aristóteles era que ninguna formación política, incluyendo la democracia en versión griega antigua, garantizaba la preservación de la comunidad, a tal punto que esa civilización de esa comunidad terminó por ser destruida, no se pudo conservar”.

“Y algo podríamos decir del mundo de hoy con toda la crisis planetaria en la cual estamos: Una sociedad con individuos cada vez más radicalmente individualizados, una sociedad cada vez menos solidaria y más depredadora del hombre y de la naturaleza. No lo digo yo. Hay estudios muy amplios, serios de científicos en distintos países que ya le están poniendo fecha, no en términos religiosos, no apocalípticos desde el punto de vista bíblico, pero vivimos en un mundo finito, el planeta tierra es un mundo finito, no es un mundo infinito, y la voracidad capitalista es infinita, la sed por la acumulación de riqueza es infinita. Entonces, una sociedad que se formó para una lógica de acumulación infinita en un mundo finito”.

“Hoy la batalla no es solamente por saber qué tipo de sociedad es la mejor, la más deseable para vivir, hoy la batalla es por la preservación del mundo; en eso le dijeron al comandante Hugo Chávez Frías loco en la ONU, cuando dijo que el problema no era solamente si socialismo o barbarie, sino sí iba a haber un planeta dónde construir la nueva sociedad. Por eso, le dijeron loco en la ONU, porque el problema central es salvar el mundo”.

“Compañeros y compañeras: Espero que haya sido de su agrado esta presentación. No es fácil. Espero que haya podido llegar a sus corazones y a sus mentes también”.