Procesos constituyentes: Nuevos imaginarios sociales

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Aspecto de la primera jornada de la Asamblea Procesos Constituyentes. Interviene David Flórez, lo acompañan Jorge Rojas y Carlos Lozano. Foto Remacpp.

“El reto del movimiento constituyente es lanzarse a ganar la batalla de ideas a partir del nuevo momento político para que los temas de transformaciones sociales como la educación, la salud, el agua, el territorio, se lo ganemos al establecimiento que pretende una paz sin contenido político”

Aspecto de la primera jornada de la Asamblea Procesos Constituyentes. Interviene David Flórez, lo acompañan Jorge Rojas y Carlos Lozano. Foto Remacpp.
Aspecto de la primera jornada de la Asamblea Procesos Constituyentes. Interviene David Flórez, lo acompañan Jorge Rojas y Carlos Lozano. Foto Remacpp.

Los pasados 20, 21 y 22 de mayo se reunieron en Bogotá, cientos de delegados de procesos constituyentes venidos de todo el país, alrededor del primer encuentro nacional de procesos constituyentes.

En los tres días de trabajo los asistentes pudieron expresar sus inquietudes frente a los temas territoriales y soluciones a los problemas sociales que padecen en su cotidianidad. La educación, la salud el territorio, la superación de la pobreza y la participación política sin exclusiones fueron las principales inquietudes que se expresaron.

La primera jornada sirvió para exponer algunos elementos políticos y catedráticos sobre el tema. En el pánel Dialoguemos por la Asamblea Nacional Constituyente, los expertos coincidieron en que la superación de las causa del conflicto es el principal objetivo del proceso constituyente que vive el país, y que va más allá de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

Carlos Lozano y David Flórez voceros de Marcha Patriótica junto a Jorge Rojas del movimiento Progresistas aterrizaron los temas de discusión de La Habana con el movimiento constituyente. Lozano expresó que si bien es cierto que la agenda para la terminación del conflicto logra involucrar temas trascendentales para el país no son suficientes para transformar radicalmente las condiciones de vida de los colombianos. “El reto del movimiento constituyente es lanzarse a ganar la batalla de ideas a partir del nuevo momento político para que los temas de transformaciones sociales como la educación, la salud, el agua, el territorio se lo ganemos al establecimiento que pretende una paz simple y sin contenido político”, expresó el dirigente.

En el mismo sentido Flórez dijo que la paz de Santos en nada tiene que ver con las conquistas de los colombianos en las calles y en cada uno de los territorios locales en donde el conflicto por la vida sobre la extracción minera seguirá. Afirma Flórez que las principales aspiraciones del movimiento social hoy no son posibles en la Constitución del 91: “Un sistema de derechos, que en su momento fue un gran avance, hoy se encuentra agotado”.

¿Por qué es importante una constituyente? Fue la pregunta que se lanzó en un segundo panel donde participaron, Carlos Benavides, vocero del Congreso de los Pueblos, Luis Sandoval vocero de la organización Redepaz, Rubiel Vargas del Partido comunista Colombiano y Aiden salgado representante de la población afro.

“El proceso constituyente es la lucha colombiana. Lo construimos en distintas formas de poder popular donde existen mandatos y planes de vida de las comunidades”, indicó Benavides, quien además reiteró el compromiso del Congreso de los Pueblos de sumarse al proceso constituyente desde distintas movilizaciones.

Por su parte Luis Sandoval, señaló que Redepaz ayudó a impulsar un movimiento constituyente llamado “primera generación”, posterior al año 1991 y que logró consolidar casi 100 constituyentes locales para tratar de solucionar problemas territoriales. “La Constituyente es necesaria como parte del proceso constituyente que debe vincular el nuevo sujeto político, el poder ciudadano y dejar jugar a las nuevas fuerzas políticos para la construcción de un nuevo país. Necesitamos la constituyente como pacto fundante entre todos con reglas de juego pactadas democráticamente para superar los conflictos permanentes. La guerra se acaba pero no el conflicto”, indicó.

Para el jurista Rubiel Vargas, el poder constituyente y el constituyente primario no han tenido cabida en los cambios constitucionales del país. “En la experiencia del 91, la elección y la composición fue mayoritariamente con presencia de los partidos Liberal y Conservador en sus distintas versiones. Este nuevo proceso constituyente debe transformar esa malsana costumbre de dejar al pueblo por fuera. Tenemos que trabajar en la correlación de fuerzas favorable para transformar de fondo las instituciones y el pacto social vigente. La constituyente tiene como principal objetivo la construcción de un nuevo imaginario social”, subrayó Vargas.

La exclusión de sectores de la población como los afros y las comunidades indígenas fue el tema que abordó Aiden Salgado, representante afro. Para Salgado no ha existido una constituyente lo suficientemente representativa de la población afro.

“El proceso constituyente no termina en la asamblea constituyente. Las constituyentes que hemos tenido son fruto de una democracia “occidental” que ha tenido la característica de dejar afuera a las fuerzas afro o indígenas. Si el 20% de la población colombiana es afro será un 20% nuestra presencia en una asamblea. Eso no ha pasado antes”, concluyó Salgado.