“Monómeros es fundamental para erradicar el hambre”

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Foto Gabriel Ramón Pérez

Con la llegada de ocho mil toneladas de urea a Barranquilla, comienza una nueva etapa para la simbólica empresa productora de fertilizantes agrícolas en el marco del restablecimiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela. VOZ habló con Rodrigo Ramírez integrante de la nueva junta directiva

Óscar Sotelo Ortiz
@oscarsopos

¿Cómo podemos resumir lo que pasó con Monómeros en estos tres años que estuvo controlada por la oposición venezolana?

-Lo que pasó es que actores colombianos y venezolanos guiados por intereses políticos individuales afectaron la soberanía alimentaria del país. La idea de la oposición venezolana era acabar con Monómeros, entablando acciones con el fin de desestabilizarla y quebrarla. Hay que decir que dicha corrupción no solo produjo un inocultable saqueo, sino también escenarios de vulneración y desprotección con los trabajadores, además de un descuido notable con la infraestructura de la empresa.

¿Cuál fue el modus operandi del saqueo?

-Nos encontramos con un caso escandaloso de corrupción, siendo la oposición venezolana y el gobierno de Iván Duque los principales responsables. Pero hay un detalle importante, con Monómeros la oposición se dividió. Mientras inicialmente unos quisieron quebrar la empresa y entregársela a una sociedad privada por la vía del endeudamiento, proceso que la opinión pública conoció como la “toma hostil”, otro sector de la oposición tomó el control de la compañía en medio de contratos irregulares que produjeron un detrimento patrimonial corporativo.

Independientemente del sector al que se haga referencia, estamos hablando que la oposición venezolana mientras tuvo el control de Monómeros se guio por intereses económicos y políticos particulares. En todo este escándalo quien finalmente perdió fue el país, la empresa y sus trabajadores. Será la justicia quien esclarezca todo este episodio de corrupción.

El balance

La periodista María Jimena Duzán ha denunciado que posiblemente recursos de Monómeros terminaron en la cuenta de Camilo Uribe, hermano de Álvaro Uribe Vélez. ¿Qué sabemos de esto?

-Se trata de una auditoria que se le hace a la empresa. Se revisan cinco contratos que están por el monto de 2.000 millones de pesos. El hermano de Uribe recibió unos pagos por 170 mil dólares, pero estos contratos nunca se ejecutaron. Es decir, Camilo Uribe recibió giros incluso sin haberse firmado algo oficial por el gerente general de Monómeros. Nunca hubo un vínculo formal con la empresa, sin embargo, el área de finanzas que estaba en cabeza del señor William Otero, hizo los desembolsos. Es algo que se debe investigar a fondo.

¿Cuál es el balance real de Monómeros en materia productiva? ¿Cómo se encuentran los trabajadores?

-En medio de las dificultades fueron los trabajadores quienes padecieron la crisis de la empresa. Pero hoy las cosas han cambiado. Hay expectativa y esperanza en la gente, sienten que llegó un aliado estratégico que nunca debió irse, saben además que hay un respaldo por parte del gobierno de Gustavo Petro con la recuperación de la empresa.

En cuanto a la participación de la compañía en el mercado nacional, Monómeros sigue siendo la empresa número uno, a pesar del escenario de crisis y de baja productividad, ausencia de materias primas y alza mundial en los precios de los fertilizantes. Hoy la participación de nuestros productos está sobre el 40% en Colombia.

La recuperación

Monómeros volvió a ser controlada por la empresa Petroquímica de Venezuela, Pequiven. ¿Cuáles son los retos y tensiones de esta nueva dirección al frente de la empresa?

-El equipo delegado por el presidente Nicolás Maduro y por el director de Pequiven Rafael Tellechea es completamente técnico. Son los mejores de Venezuela en su área. Por encima de las discusiones y diferencias políticas, entre los delegados de los dos países hay un propósito común de recuperar la empresa desde un punto de vista corporativo. Por Colombia estamos el compañero Cristóbal Padilla y yo.

En ese mismo sentido, ¿qué objetivos tienen los delegados del gobierno de Colombia en la junta directiva de Monómeros?

-Nuestro objetivo a corto plazo es estabilizar los precios de los fertilizantes en Colombia. El segundo paso es abrir la posibilidad que los pequeños y medianos agricultores tengan compra directa con nuestros productos, es decir, sin las dificultades que a veces se presentan en el mercado. En el mediano plazo queremos que la empresa lidere investigaciones científicas de alta complejidad y así aportar al campo colombiano.

El presidente Gustavo Petro quiere erradicar el hambre en Colombia. Monómeros es fundamental para este propósito. Nuestro objetivo general es garantizar que esa apuesta de gobierno, que va de la mano de la reforma agraria, de la productividad y de la recuperación económica, sea una realidad.

Erradicar el hambre

¿Cómo puede la nueva administración aportar en la recuperación económica del país?

-Lo primero que se debe decir es que Monómeros estabiliza el precio de los fertilizantes en Colombia. Con la crisis interna en la empresa que derivó en baja productividad y la situación del alza en el precio internacional por la guerra en Ucrania, la consecuencia fue el encarecimiento de los productos en la canasta familiar. Por eso decimos que intereses políticos particulares afectaron la soberanía alimentaria del país.

Nuestro propósito es reconstruir la confianza con el campesinado colombiano. Muchos agricultores no conocen a Monómeros, pero si saben que es Nutrimon, es decir, reconocen el producto. Somos conscientes que recuperar a la empresa es garantizar la lucha contra el hambre en el país.

Se ha dicho que el gobierno colombiano quiere comprar el 51% de Monómeros. ¿Le gusta la idea?

-Es cierto que hay un interés del gobierno colombiano en comprar unas acciones y tener participación en Monómeros. Sin embargo, es importante que seamos conscientes que el éxito de la empresa depende de la participación de Venezuela. Me explico.

Monómeros es viable por su relación con Pequiven. Colombia tiene la planta, la ubicación geográfica, los trabajadores, el conocimiento productivo y el mercado. Además, tiene la apertura económica con otros países. ¿Qué tiene Venezuela? Pues lo más importante, la posibilidad de dar materias primas, como la urea, con un precio inferior en el mercado internacional. La relación con Pequiven, como casa matriz, se vuelve fundamental en ese sentido.

Soberanía alimentaria

¿Cuál es el lugar que tiene la empresa en el marco del restablecimiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela?

-Sin duda, uno de los elementos más simbólicos en todo este proceso es Monómeros. La empresa ha sido el ejemplo histórico de la hermandad de los pueblos. Son 55 años de historia, de colaboración y de intercambio comercial que se deben recuperar y potenciar en esta nueva etapa. Es en definitiva nuestro propósito.

¿Qué reflexión deja todo este capítulo de Monómeros?

-La principal enseñanza es que debemos tener más sentido de pertenencia. Es inaceptable que la empresa que producía los fertilizantes para el agro colombiano se estuviera quebrando. Si no es por el presidente Petro, que la pone en el ojo de la lupa, esto sería un capítulo más de corrupción.

El hecho que Monómeros estuviera en el comité de empalme, cuando no es un ministerio ni un departamento administrativo, sino una empresa, es un mensaje simbólico y estratégico. La puso en el debate público porque Monómeros juega un rol fundamental en la soberanía alimentaria del país.

Además, Monómeros no solamente es la lucha contra el hambre, sino también demuestra que los pueblos deben trabajar en armonía. Es decir, la mezquindad política no puede estar por encima de los intereses de la patria.