Las cifras del imperio: Crisis capitalista y euforia gubernamental

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Cifras económicas de Estados Unidos sobre empleo son contradictorias

Estamos ante una situación crítica que, si bien presenta indicadores mejores que los de la época más dura de la crisis (2008-2010), no da muestras de que se haya encontrado una vía firme para la recuperación.

Cifras económicas de Estados Unidos sobre empleo son contradictorias
Cifras económicas de Estados Unidos sobre empleo son contradictorias

Carlos Fernández*

Dos noticias contradictorias se dieron en estos días respecto a la evolución de la economía estadounidense: el decrecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) al corte de marzo y la disminución de la tasa de desempleo al corte de junio. En el primer caso, el descenso fue de 2,9%, en términos anuales, respecto al último trimestre de 2013. Adicionalmente, el Producto Nacional Bruto (que incluye la producción de estadounidenses por fuera de los Estados Unidos), decreció a una tasa anualizada de 3,6% respecto al cuarto trimestre de 2013.

En el segundo caso, la tasa de desempleo fue de 6,1%, en tanto que, en el mismo mes de junio de 2013, se registró un desempleo de 7,5%. Al finalizar marzo del presente año, la tasa de desempleo fue de 6,7%, contra el mismo 7,5% en marzo de 2013. Allá, como aquí, los funcionarios gubernamentales exultan de euforia ante las cifras de empleo.

Lo que revelan las cifras

El descenso en el producto es una muestra evidente de la permanencia de la crisis que se originó en el año 2008. Las autoridades estadounidenses y los gacetilleros de la prensa económica colombiana anuncian un comportamiento mejor de la economía gringa para el segundo trimestre del presente año, con base en las cifras de desempleo. Pero no tienen en cuenta los siguientes hechos:

El número de desempleados al finalizar junio (9’474.000 personas) es 10,5% superior al que se registró en el mes de junio de 2008.

Esos más de nueve millones de personas representan, todavía, el 64,4% del total de personas desempleadas al mes de junio de 2009, año en que la crisis generó los mayores niveles de desempleo desde su desencadenamiento.

El número de desempleados a junio de 2014 era 10,5% superior al registrado a junio de 2008, 14% superior al registrado a junio de 2004 y 35% inferior al registrado a junio de 2009.

El total de desempleados que llevaban seis meses y más sin trabajo (3’081.000 personas) representaba el 32,5% del total de desempleados registrados a junio de 2014.

El descenso en el crecimiento del PIB obedeció, esencialmente, a la caída de las exportaciones, de la inversión bruta interna del sector privado, de los gastos del gobierno y a la desaceleración de consumo de los hogares.

Estamos, pues, ante una situación crítica que, si bien presenta indicadores mejores que los de la época más dura de la crisis (2008-2010), no da muestras de que se haya encontrado una vía firme para la recuperación. La economía estadounidense sigue anclada, entonces, en una fase cuasi-recesiva del ciclo económico, con variaciones contradictorias de sus indicadores, variaciones que son la expresión de que no se encuentra aún el camino para el logro del auge económico.

El descenso en la tasa y en el número de desempleados no puede ocultar, de otra parte, el hecho de que el número de personas desempleadas sigue siendo elevado y sigue correspondiendo a ese ejército industrial de reserva que requiere el capitalismo para atentar contra las alzas salariales de los trabajadores.

¿Y en otras partes?

En lo que concierne al otro polo del sistema capitalista, la Unión Europea presentó durante el primer trimestre de 2014 un crecimiento de su PIB de 0,3% con relación al cuarto trimestre de 2013. Todavía se presentan importantes decrecimientos en algunos países de la Unión, como es el caso de Holanda, Estonia, Chipre, Portugal, Finlandia, Eslovenia, Italia y Suecia. Es indudable que los indicadores positivos de algunos países tienen que ver, en gran medida, con el descenso en la economía de los otros. Alemania, por ejemplo, que presenta un crecimiento de 0,8% en el período considerado, extrae rentas de otros países europeos mediante la retribución a sus inversiones y a sus préstamos.

Asimismo, el nivel de desempleo en la Unión Europea (28 países) permanece alto. Al finalizar mayo de 2014, la tasa de desempleo en la región se elevó al 10,3% de la fuerza laboral activa. En la zona euro de la Unión Europea (18 países), la tasa de desempleo para ese mismo mes fue de 11,6%, afectando a 18,5 millones de personas. Sobresalen en esta antipática estadística países como España y Grecia, con más de 25% de desempleo.

Definitivamente, la salida no es más capitalismo.

*Investigador del CEIS.