El 8M también es el día de las mujeres que trabajan en la ciencia. Destacamos algunas figuras colombianas como Tatiana Toro, Diana Trujillo, Diana Marcela Bolaños y Bonnie Prado, así como a Ana María Gómez, candidata a Doctora en Física Nuclear Experimental
Sara Selene Sánchez – Silvia Jiménez-Camacho
Mucho se ha debatido sobre la importancia de no conmemorar el 8 de marzo como una mera celebración de la existencia de la mujer, en la que se les regalan flores a novias, hermanas, y mamás y se dedican canciones. Ni tampoco caer en el lugar común de la simple recordación de los eventos que dieron pie a que el día fuera declarado como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Somos las nietas
Esta fecha representa una oportunidad para la reflexión y conmemoración de la incansable lucha que las mujeres han librado para lograr una participación equitativa en todas las esferas de la sociedad.
Es un llamado a visibilizar la persistente desigualdad de género y a reivindicar el derecho de la mujer a vivir de manera libre y segura. En consonancia con este propósito, compartimos el siguiente poema de la argentina Flor Dal Molin:
No, mujer, no te deseo feliz día
tampoco quiero que me lo deseen a mí
en cambio
te deseo que ya no tengas miedo de salir a la calle y no volver
que no permitas que nadie te diga cómo vestirte o qué opinar
que puedas irte ante el primer golpe
que puedas gozar de tu sexualidad como mejor te guste:
sin prejuicios e inhibiciones
te deseo libertad para decidir sobre tu cuerpo
para que ser madre sea una elección y no un mandato
te deseo sororidad y empatía para que ya no te rías o subestimes la lucha de otras mujeres -que también luchan por vos-
te deseo independencia económica para que nada te ate a quedarte al lado de un hombre que no quieras
te deseo fortaleza para que no te calles más
porque no nos callamos más
no, mujer, no te deseo feliz día
en cambio
te deseo a m o r:
el propio
el mío
y el de todas nuestras hermanas
y que ya nunca tengamos miedo
de ser mujer “Somos las nietas de todas las brujas que no pudiste quemar”

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El 8 de marzo presenta una oportunidad para hacer visible los frutos de esta lucha y reconocer las conquistas alcanzadas en terrenos que antes eran vedados, muchas veces cambiando de rumbo el destino que nos era designado por nuestro género. Las ciencias y su estudio fueron durante mucho tiempo un campo de exclusividad masculina en los cuales, aunque la mujer desarrollase investigaciones y un trabajo riguroso, estas eran tratadas de brujas y hechiceras. Como es el caso de Hipatia de Alejandría que fue desollada, descuartizada y quemada por el cristianismo en el año 475.
También existieron episodios en que los hombres eran quienes se llevaban el reconocimiento. Así ocurrió con el descubrimiento de la estructura del ADN, donde el trabajo fundamental que realizó la química británica Rosalind Franklin fue robado para más adelante permitirle a dos científicos hombres ganar el Premio Nobel a expensas de los experimentos realizados por ella.7
Científicas colombianas
Hoy queremos reconocer y nombrar a algunas mujeres colombianas que revolucionan y contribuyen a la ciencia todos los días. Tatiana Toro, quien es matemática, directora del instituto de investigaciones de Ciencias Matemáticas de Estados Unidos (MSRI, por sus siglas en inglés), egresada de la Universidad Nacional de Colombia. Trabaja en teoría geométrica de la medida, análisis armónico y ecuaciones en derivadas parciales.
Diana Trujillo quien es una ingeniera aeroespacial de origen caleño, líder de la misión Curiosity de la NASA, con la cual ha estado vinculada desde el 2008 desempeñándose en diferentes trabajos, entre los que se destacan Jefe de Actividad del Sistema de Muestreo de Superficie e Ingeniería de Sistemas de Plomo de la Herramienta de Eliminación de Polvo y Jefe del equipo de ingeniería que construyó el brazo robótico de Perseverance, el robot explorador con el que la Nasa continúa investigando el planeta Marte
Diana Marcela Bolaños, bióloga marina egresada de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que dedica su investigación al estudio y clasificación de varios tipos de platelmintos (también llamados gusanos planos) ganadora de la beca para mujeres en la ciencia “L’Oréal-UNESCO Fellowship”.
Bonnie Prado es ingeniera electrónica egresada de la Universidad Javeriana, está vinculada a investigaciones auspiciadas por la NASA, mientras cursa un doctorado en Astrodinámica y Aplicaciones Espaciales en la Universidad de Purdue, en Indiana.
Mujeres físicas
Así como ellas hay muchas mujeres dando importantes contribuciones a la ciencia y jóvenes en formación que están cumpliendo con el sueño de ser grandes científicas. Tal es el caso de Ana María Gómez, candidata a Doctora en Física Nuclear Experimental, estudió física en la Universidad de Quindío, hizo su maestría en la Universidad Nacional de Colombia.
Actualmente está terminando sus estudios doctorales en la Universidad de Uppsala-Suecia a través del proyecto “Accelerator and Research reactor Infrastructures for Education and Learning (ARIEL)”, en conjunto con el Centro Común de Investigación (JRC, Joint Research Centre) de la Comisión Europea.
En entrevista con Ana, ella nos cuenta que su trabajo se basa en la optimización de instrumentos que miden datos de fisión nuclear (división de un núcleo en núcleos más pequeños), los cuales son necesarios para el desarrollo de reactores de cuarta generación. Estos prometen usar parte de la basura producida por los reactores nucleares como combustible, haciendo de este tipo de energía una alternativa sostenible y verde.
Para ella, en la comunidad científica sigue existiendo el machismo lo cual se refleja en que las niñas se identifican como no capaces de ingresar a estudios universitarios de pregrado en ciencias e ingenierías: “La autopercepción de las niñas es que no se ven capaces para hacer ciencia”.
En el informe análisis estadístico LEE No. 67 de la Universidad Javeriana, se evidencia que la proporción de mujeres en el área STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas por sus siglas en inglés) aún es menor a la de los hombres.
Eliminar la brecha
Ana también señala que, en el ámbito académico, desde la universidad hasta en la investigación, la percepción de la ciencia, la estructura lógica de interactuar, hasta el sistema de méritos, está monopolizada por visiones masculinas, un sistema que está hecho para hombres, “incluso hay estereotipos de cómo deber ser y cómo actuar… las emociones y visiones de las mujeres están completamente negadas”.
De igual forma, enfatiza en las Violencias Basadas en Género, VBG, que existen en los ámbitos académicos, como el acoso, donde ha visto como diferentes hombres llegan a usar los eventos académicos como espacios donde terminan acosando a sus colegas.
Sin embargo, Ana resalta los esfuerzos de la universidad en la que realiza el doctorado para eliminar la brecha de género en las ciencias: “En la universidad de Uppsala se creó la Mesa de Igualdad de oportunidades el cual es un grupo de investigadores que tienen una serie de proyectos en donde se trata de llevar una parte de conocimiento a las poblaciones en las que hay un gran empobrecimiento y una férrea estructura patriarcal como en África y recogen experiencias de cómo se involucran niñas en el quehacer científico”.
Actualmente Ana se encuentra realizando experimentos en Bélgica donde cuenta con los instrumentos necesarios para avanzar con sus investigaciones, al terminar con el doctorado ella espera poder realizar dos posdoctorados y seguir aportando para que la energía nuclear sea una alternativa sostenible para que el mundo deje de depender de los combustibles fósiles.