“La voz de América Latina se escuchará”: Petro

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El presidente Gustavo Petro, tras pronunciar su discurso de posesión. Foto Nelson Cárdenas

Petro propuso al FMI cambiar deuda por acciones concretas contra el cambio climático, se pronunció resueltamente contra la idea de que una nación invada a otra y abogó por el proyecto de unidad latinoamericana que soñaron nuestros libertadores

Alberto Acevedo

Una intensa y audaz agenda de trabajo de la nueva diplomacia colombiana fue esbozada el 7 de agosto pasado por el presidente Gustavo Petro, en desarrollo de su discurso de posesión, ante una docena de mandatarios latinoamericanos, del rey de España y de una delegación de los Estados Unidos al más alto nivel.

La invitación a las naciones del mundo a que abandonen la estrategia de guerra contra las drogas, que ha fracasado estrepitosamente, la propuesta al Fondo Monetario Internacional a que cambiemos deuda externa por inversión en la protección de la naturaleza y especialmente de la selva amazónica y el anuncio de que el país se abrirá a los mercados de África y el mundo árabe, fueron algunos de los anuncios más importantes del recién posesionado mandatario.

En su mensaje a la comunidad internacional, que estuvo fraccionado en momentos diversos de su discurso, Petro esbozó un marco general de las transformaciones que sufrirá el país a partir de este momento. “Hoy empieza nuestra segunda oportunidad, nos la hemos ganado. Se la han ganado (los colombianos). Su esfuerzo valió y valdrá la pena. Nuestro futuro no está escrito. Somos dueños del esfero y del papel y podemos escribirlo juntos, en paz y en unión”, precisó el gobernante.

El país de la vida

“Hoy empieza la Colombia de lo posible. Estamos acá contra todo pronóstico, contra una historia que decía que nunca íbamos a gobernar, contra los de siempre, contra los que no querían soltar el poder, pero lo logramos. Hicimos posible lo imposible, con trabajo, recorriendo y escuchando”, agregó Petro.

“No podemos seguir en el país de la muerte. Tenemos que construir el país de la vida. Y trabajaremos de manera incansable para llevar paz y tranquilidad a cada rincón de Colombia. Este es el país de la vida, de la paz y así será recordado”.

“Claro que la paz es posible -precisó al comenzar a fijar su estrategia internacional-, si se cambia por ejemplo la política contra las drogas, vista como una guerra, llamada la guerra contra las drogas, por una política de prevención fuerte del consumo en las sociedades desarrolladas”.

“Es hora de una nueva Convención Internacional que acepte que la guerra contra las drogas ha fracasado rotundamente. Que ha dejado un millón de latinoamericanos asesinados, la mayoría colombianos, durante estos últimos 40 años. Y que deja 70 mil norteamericanos muertos por sobredosis cada año por drogas, que ninguna se produce en América Latina.

Debilitó los Estados

“Que la guerra contra las drogas fortaleció las mafias y debilitó los Estados. Que la guerra contra las drogas ha llevado a los estados a cometer crímenes. Nuestro Estado ha cometido crímenes y ha empañado el horizonte de la democracia.

“¿Vamos a esperar que otro millón de latinoamericanos caigan asesinados, y que se eleven a 200 mil los muertos anuales por sobredosis en los Estados Unidos? ¿Vamos a esperar que en los próximos 40 años otro millón de latinoamericanos caiga bajo el homicidio y dos millones 800 mil norteamericanos mueran por sobredosis?”

“O más bien cambiamos el fracaso por un éxito y permitimos que Colombia y América Latina puedan vivir en paz. Llegó el momento de cambiar la política antidrogas en el mundo para que permita la vida y para que no genere la muerte”, precisó el presidente Petro.

Hambre cero

Se detuvo luego en algunas reflexiones en torno a la seguridad alimentaria en el país y el mundo: “Llegó el momento de ser conscientes que hoy el hambre avanza, que avanza por todo el mundo. Porque se derrumbó una idea de seguridad alimentaria basada exclusivamente en la idea del comercio internacional. El comercio internacional en sí mismo no es ni positivo ni negativo. ¨Pero si no se maneja con inteligencia y se planifica, puede destruir economías y vidas”, puntualizó Petro.

“El mundo hoy aprende la importancia de la soberanía alimentaria. Esta es la garantía que toda sociedad debe tener para consumir sus nutrientes indispensables. Colombia es un país que debe y puede gozar de soberanía alimentaria para lograr que el hambre sea cero”.

Otro tema abordado por el gobernante de izquierda fue el relacionado con el cambio climático, donde abogó por que “el futuro verde sea posible”. “El cambio climático es una realidad y es urgente. No lo dicen las izquierdas ni las derechas. Lo dice la ciencia.

Hacia un modelo sostenible

“Tenemos y podemos encontrar un modelo que sea sostenible económica, social y ambientalmente. Solo habrá futuro si equilibramos nuestras vidas y la economía de todo el mundo con la naturaleza. La ciencia ha anunciado la extinción posible de la especie humana en apenas uno o dos siglos por los efectos en la salud que traería la crisis climática. Uno o dos siglos nos quedan”, dijo en tono alarmado.

“El virus del covid le mostró a toda la humanidad la alerta viva y real de esta posibilidad. La ciencia no parece equivocarse. Por eso desde esta Colombia le pedimos al mundo acción y no hipocresía. Nosotros estamos dispuestos a transitar a una economía sin carbón y sin petróleo. Pero poco ayudamos a la humanidad con ello. No somos los que emitimos los gases de efecto invernadero. Son los países ricos del mundo quienes lo hacen, acercando al ser humano a su extinción”.

“Pero nosotros -agregó Petro- sí tenemos la mayor esponja de absorción de estos gases después de los océanos: la selva amazónica. Uno de los pilares del equilibrio climático y de la vida en el planeta es la selva amazónica.

Por la unidad latinoamericana

“¿Vamos a dejar que se destruya esa selva para llegar al punto de no retorno en la extinción de la humanidad? ¿O vamos a salvarla con la humanidad misma que quiere seguir viviendo en esta tierra? ¿Dónde está el Fondo Mundial para salvar la selva amazónica?

“Si es tan difícil conseguir esos dineros, que las tasas de carbón, que los bonos verdes, que los Fondos del Clima pactados deberían otorgar algo tan esencial. Entonces le propongo a la humanidad cambiar deuda externa por gastos internos, para salvar y recuperar nuestras selvas, bosques y humedales”.

Petro propuso al FMI cambiar deuda por acciones concretas contra el cambio climático. Se pronunció resueltamente contra la idea de que una nación invada a otra. Abogó por el proyecto de unidad latinoamericana que soñaron nuestros ancestros: Bolívar, San Martín, Artigas, Sucre, O´Higgins. “Si actuamos juntos, la voz de América Latina se escuchará en el contexto de los pueblos del mundo”, precisó finalmente el presidente de los colombianos.