miércoles, mayo 22, 2024
InicioPaísActualidadLa universidad al servicio de la vida

La universidad al servicio de la vida

Mediante mecanismos democráticos, la comunidad de la Universidad Tecnológica de Pereira elegirá a la persona que estará al frente de la rectoría para el periodo 2024-2027. Uno de los opcionados es Alexander Molina, decano de la Facultad de Ingenierías

Edgar Eduardo Pulido García

Por primera vez en su historia, el próximo 15 de noviembre la Universidad Tecnológica de Pereira, UTP, realizará el proceso de elección de rector por medio de un mecanismo democrático.

Todas las y los egresados, estudiantes, trabajadores y profesores, podrán votar en una consulta que elegirá la terna que será presentada al Consejo Superior Universitario, este órgano decidirá, con los nombres seleccionados, quién será el próximo rector de la universidad para el periodo 2024 – 2027.

Uno de los postulados es el actual decano de la Facultad de Ingenierías, Alexander Molina. A continuación, una aproximación de su figura académica desde una perspectiva más cercana, más humana.

Una breve semblanza

Alexander Molina Cabrera es un caqueteño de 42 años, de tez trigueña, mide poco más de un metro con ochenta centímetros, tiene una contextura delgada y una voz calma de tonalidad colorida. Cuando habla se le suele dibujar media sonrisa.

Nació y creció entre los ríos caudalosos del sur del país. Especialmente, recuerda el río Orteguaza, el cual cruzó a nado a los 13 años. Su padre proviene del Tolima y su madre tiene ascendencia huilense, pertenecen a esos millares de familias que, por cuenta de La Violencia, terminaron, luego de una larga diáspora, enraizándose en las regiones más apartadas del país, buscando un lugar para construir vida en paz, en su caso en el departamento de Caquetá.

Su padre trabajaba con productos de salud y solía andar por diversos territorios de la región, tenía -y de hecho aún tiene- una afición por la lectura por lo que poseían una gran biblioteca en su casa en Florencia, que terminó siendo la biblioteca comunitaria del barrio. También coleccionaba figuras y reliquias arqueológicas, por lo que su hogar era, a su vez, una especie de pequeño museo. Su madre ha sido una lideresa social y comunitaria, además de ser la columna vertebral de la familia.

Desde la infancia, Alexander ha sido muy inquieto. Es el segundo de cuatro hermanos y el primer profesional de la familia, aunque reconoce una gran influencia de su hermano mayor, a quien siempre ha considerado una persona ética y brillante. Estudió en el Instituto Técnico Industrial de Florencia y pasó sus días de juventud entre el teatro, la danza, la pintura y la formación técnica.

Tuvo exposiciones de sus obras a los 12 años y realizó presentaciones de Break Dance en coliseos a los 14, eso sin descuidar nunca su educación formal. A esa edad, y por la formación técnica, ya organizaba las instalaciones de la red eléctrica de la casa, lo que le permitió acercarse a su proyecto profesional.

Obtuvo el mejor Icfes del Caquetá en 1996. Conoció por primera vez la Casa de Nariño el día que le entregaron la beca Andrés Bello. Gracias a esta y a un proceso de autogestión, tramitó por medio de una ordenanza con la gobernación de Caquetá un apoyo para sus estudios superiores. Así pudo embarcarse en la búsqueda de su proyecto profesional.

Decidido a estudiar Ingeniería Eléctrica, se enteró del nombre de la Universidad Tecnológica de Pereira, conoció esta ciudad y se hizo un hijo adoptivo de la misma. Recién llegado, en 1997, conoció a Sonia, la que sería el amor de su vida, una mujer entrañable con las mayores calidades profesionales y humanas, hoy su esposa y madre de su hija.

Diálogo sobre la UTP

Sus estudios universitarios se cruzaron con procesos de liderazgo estudiantil, realizaba monitorías gratuitas desde el tercer semestre. “En ese momento inició mi vocación por la docencia”, dice Alexander Molina. Alcanzó, además, el mejor Ecaes en ingeniería eléctrica del país. “La segunda vez que visité el Palacio de Nariño”, dice con algo de gracia.

Continuó con la maestría en Ingeniería Eléctrica, también en la UTP, se vinculó como docente en propiedad de la misma, más tarde realizó sus estudios de doctorado y asumió la decanatura de la Facultad de Ingenierías. Son 26 años de vinculación a la universidad, de los cuales 18 lleva en su carrera como docente.

En su labor de decano ha tenido una gestión impecable, es fácil saberlo: la facultad de Ingenierías tiene los mejores indicadores de la UTP. Ante la pregunta sobre su desempeño, el ingeniero Alexander Molina expresa que “Lo que hemos hecho es centrar la gestión en el estudiante, tener presente que la universidad no solo genera egresados, sino un entramado entre ciudadano, profesional y sujeto histórico, eso ha permitido disminuir la deserción, además, la forma de gestión ha facilitado la comunicación entre la universidad, la empresa privada, egresados y la sociedad”.

Para terminar el diálogo, responde la otra pregunta ¿cuál es su idea de universidad a futuro? Son varias las ideas que el ingeniero Alexander tiene sobre esta institución: “Una universidad que sea conocida y esté vinculada con el barrio, con la vereda, con la empresa y el aparato productivo. La universidad debe estar al servicio de la vida, el territorio y el agua, cuyos ejes sean: el empleo digno, la sostenibilidad y la creación de industria, que trascienda la titulación. Y en lo interno una universidad para la gobernanza colectiva, que considere todos los actores de la comunidad y la sociedad civil». Agrega “tenemos un programa que considero que es bastante extenso, invito a leerlo en la página y nos hagan desde allí sus aportes y críticas: https://bit.ly/MolinaRector”.

RELATED ARTICLES

SOS Cauca

Inmortal Kurosawa

Most Popular

Recent Comments