La confrontación abierta en un ambiente semejante sería un “escenario de daños a la infraestructura y accidentes que causarían numerosas víctimas humanas”, indicó un dirigente israelí
Alberto Acevedo
Los cada vez más frecuentes ataques de las fuerzas armadas israelíes contra posiciones de la resistencia islámica en el Líbano, y las consecuentes respuestas que este movimiento, Hezbollah, efectúa contra posiciones del país sionista, incrementan el temor entre el vecindario, de que se pueda producir una escalada de guerra en la región, más allá del conflicto que Israel libra desde hace varios meses contra la población de Gaza, en Palestina.
Estas preocupaciones llegaron hasta el despacho del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, quien a través de sus voceros hizo conocer una declaración del organismo multilateral en este sentido.
“La ONU está profundamente preocupada por el aumento de la intensidad de los intercambios de disparos a través de la Línea Azul, lo que aumenta el riesgo de una guerra a gran escala”, expresó el organismo en un comunicado publicado la semana pasada, instando a evitar una mayor escalada en las tensiones.
Por una solución política
A lo largo de la Línea Azul ─trazada por la ONU entre Israel y el Líbano en el año 2000 para marcar la retirada de las tropas israelíes después de años de ocupación─ están desplegados 10.031 efectivos de 49 países de la misión de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.
“Reiteramos que el peligro de un error de cálculo que conduzca a una conflagración repentina y más amplia es real. Una solución política y diplomática es el único camino viable”, señaló la Oficina del secretario general de la ONU.
Entre las reacciones frente al riesgo de escalamiento del conflicto Israel-Líbano, se conocen las del Movimiento de la Resistencia, Hezbollah, mucho más duras frente a la agresión sionista.
El subsecretario general del Movimiento de la Resistencia Islámica del Líbano (Hezbollah), el sheij Naim Qasem, dijo que el régimen israelí se está “hundiendo cada vez más en el pantano” de una guerra de desgaste en la Franja de Gaza. Dijo que la entidad sionista está lejos de cumplir algunos de sus objetivos, y no ha conseguido ninguna victoria en Gaza después de casi 300 días de sangrienta embestida contra el enclave palestino.
Blancos legítimos
El segundo jefe del movimiento libanés añadió que “las autoridades israelíes prometieron destruir a Hamás, pero nunca podrán hacerlo. Quisieron liberar a los cautivos mediante ofensivas militares, pero también fracasaron. Además, los sionistas dijeron que querían expulsar a los habitantes de Gaza para su propio beneficio, pero no pudieron y nunca lo lograrán”.
Hezbollah publicó hace varias semanas un video que muestra objetivos estratégicos israelíes, antes conocidos solo por la inteligencia militar sionista, que podrían ser considerados “blancos legítimos” en caso de que el Líbano sufra una agresión en mayor escala por las fuerzas de Tel Aviv.
Si se ven obligados a atacar esos objetivos, para defenderse de una agresión sionista, voceros de Hezbollah indicaron que Israel regresaría a la Edad de Piedra. En el video incluyen parte del último discurso del secretario general de Hezbollah, Sayyed Hassan Nasrallah, en el que advierte que la lucha de la resistencia contra la ocupación sería “sin controles, reglas ni límites” y aseguró que los agresores se arrepentirán si estalla el conflicto.
La idea de que una escalada militar contra Líbano significaría un desastre para Israel, es compartida también por propios analistas de ese país. El jefe del Partido de la Unidad Nacional, Benny Gantz, uno de los líderes de la oposición a Netanyahu, aseguró que, si Israel lanza una guerra contra la resistencia en el Líbano, significaría una ‘catástrofe’ para el país hebreo.
El precio de la guerra
La confrontación abierta en un ambiente semejante sería un “escenario de daños a la infraestructura y accidentes que causarían numerosas víctimas humanas. Este es el precio de la guerra que se debe evitar”, estimó Gantz.
Por su parte, el exjefe del Comité de Asuntos Exteriores y Seguridad de la Knesset (parlamento), Ofer Shelah, abordó también el dilema de Israel en el frente con el Líbano. Destacó que el Ejército, ahogado en Gaza desde hace más de ocho meses, “no puede resolver una guerra con Hezbollah en un corto periodo”.
Shelah explicó que “la mayoría del público israelí no confía en el establecimiento político, el Ejército y los medios de comunicación”. Así mismo criticó la actuación de las fuerzas de ocupación que “sabían de antemano la verdad sobre los limitados logros de la batalla en Gaza”.
Un suicidio en masa
El mayor general del Ejército de Israel, Yitzhak Brik, advirtió sobre las consecuencias de cualquier guerra futura contra la Resistencia del Líbano. Una advertencia que había hecho ya antes, cuando aseguró que la declaración de guerra de Tel Aviv a esa nación significaría un suicidio en masa para Israel, con consecuencias más peligrosas que en el pasado.
El exgeneral de división y exjefe de la División de Operaciones del Ejército, Yisrael Ziv, comentó que una guerra ampliada con el Líbano encendería todo el frente interno del ente ocupante y llegaría en el peor momento posible para Israel. Con todos los problemas que tiene, Israel no debería entrar en una guerra que ni siquiera conoce su objetivo, subrayó.
El gobierno de Irán terció en esta discusión y advirtió que las acciones aventureras del régimen sionista usurpador en el Líbano pueden afectar la estabilidad y la paz en la región, e incluso en el mundo. El portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Nasser Kanaani, dijo en rueda de prensa que Irán está comprometido a defender la seguridad y la estabilidad en el Líbano.
El vocero indicó que su país tiene una postura firme y clara en cuanto a un posible ataque de Israel contra Hezbollah y que cualquier invasión por su parte provocará tensiones en la región. Asimismo, señaló que Irán no dudará en apoyar al Líbano en el momento apropiado, por lo que Israel “debe esperar las consecuencias de su aventurerismo en la región tras cualquier ataque al Líbano”.