Falta limpiar Aguas de Bogotá

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Compactador nuevo adquirido por la empresa del Distrito Capital. Foto J.C.H.

Los abusos y la persecución laboral, los malos manejos administrativos y la corrupción, obligaron a operarios a crear Sintraseo. La organización sindical asegura que los enemigos del programa “Basura Cero” están en la administración de la empresa

Juan Carlos Hurtado Fonseca

La defensa y el fortalecimiento de lo público son banderas del actual alcalde de Bogotá, Gustavo Petro. Posiciones que le han costado persecución por parte de los sectores más retrógrados del Establecimiento, pero el respaldo de amplias mayorías populares.

Uno de sus principales programas es la recuperación de una entidad distrital para el manejo de residuos sólidos de la capital del país. El proyecto les quitó un gran negocio a empresarios; lo que generó críticas desde la “gran prensa” y acusaciones de improvisación en el desarrollo de la entidad responsable del programa Basura Cero: Aguas de Bogotá. Pero ahora, es el sindicato quien asegura que desde la administración de la empresa se intenta torpedear el programa con el objetivo que el negocio regrese a los privados.

Aguas de Bogotá, inició operación en la recolección de residuos desde el pasado mes de diciembre con 5.300 trabajadores, a quienes les dijeron que en cuatro meses los vincularían a término indefinido. Estos operarios sacaron adelante el proyecto enfrentando el saboteo de los consorcios privados, quienes dejaron de recoger antes de la culminación de los contratos y arrojaron basuras en las calles para crear caos y descontento con la administración distrital.

Dora Barrera López, presidente del sindicato de Aguas de Bogotá, asegura que también “faltó una adecuada planeación en el inicio de la recolección. Desde que se inició fue en un completo desorden, a tal punto que ha habido varios muertos por accidentes laborales”.

Manzanas podridas

Denuncian que la corrupción se ha tomado áreas administrativas de la entidad, con personal procedente de las empresas privadas que tenían el negocio. Inicialmente tomaron decisiones que golpearon la estabilidad laboral. “Luego de los cuatro meses no se cumplió con la vinculación directa porque –asegura la presidente del sindicato- hay unos interese de por medio, con gente infiltrada en la empresa. De eso es que Petro no se ha dado cuenta. Hemos encontrado irregularidades como gente fantasma que recibe sueldo y no trabaja allá, hay pruebas de eso”.

Actualmente la empresa no tiene ni tres mil trabajadores porque son despedidos injustamente, los liquidan y a algunos los remplazan con operarios provenientes de los consorcios privados.

“Hay funcionarios que vienen de los operadores privados y no les interesa que la empresa salga adelante. Están interesados en que ese negocio pase nuevamente a manos de ellos. En el manejo de nóminas también hay corrupción”, comenta Justo Quiñones, vicepresidente del sindicato, quien cuestiona que la empresa tenga alrededor de 60 volquetas y compactadores nuevos en un parqueadero de Fusagasugá, mientras hacen falta en la ciudad, donde se están sacando vehículos alquilados.

“Los operarios sufren las consecuencias del mal manejo administrativo. Salimos a realizar operaciones en varios puntos y contamos con una sola volqueta de esas alquiladas y cuando esta se llena debemos esperar que vuelva y quedamos sin hacer nada. Entonces qué pasa con esas volquetas que compraron y están guardadas”, pregunta Quiñonez.

Según Yoiner Céspedes, uno de los fundadores del sindicato, quien fue despedido sin justa causa, la entrada y el remplazo de personal operativo se da porque “ya tenían el control en la parte administrativa, entonces necesitaban el de la parte operativa para tumbar el proyecto Basura Cero. En diciembre logramos parar toda la contaminación generada por los privados en el saboteo que hicieron. Luego empezaron a meter fichas clave en la administración de Aguas de Bogotá, inclusive en la parte operativa como ingenieros, supervisores, coordinadores y directores operativos; ellos empezaron a maltratar a los trabajadores humillándolos, no dándoles la dotación necesaria para trabajar; todo para aburrir a la gente. Lograron que muchos renunciaran y echaron a otros que inmediatamente reemplazaron por gente de confianza que venían también de los consorcios privados. Han cambiado a más de dos mil operarios. Sacaron madres cabeza de hogar, mujeres embarazadas, trabajadores lisiados por accidentes laborales que no fueron reportados en Atención a Riesgos Laborales”.

La parte operativa tiene la responsabilidad de la recolección de basuras en las calles, barridos, protección del medio ambiente en parques y espacios abiertos, jornadas de sensibilización, capacitación para separar en las fuentes, y la conducción de volquetas y camiones compactadores.

Acoso sexual

Muchos trabajan sin saber con qué tipo de contratos, por cuánto tiempo, no les dan acceso a los documentos que firmaron, por eso no cuentan con atención en salud. “A algunos los despiden y los liquidan con 200, 300 o 400 mil pesos por haber laborado seis meses, a algunos otros con 600 mil por dos meses. Hay mucho desorden”, explica la presidente del sindicato.

Los abusos llegan al tope cuando los ingenieros obligan a algunas operarias a tener sexo con ellos para poder mantenerlas en el trabajo. “Les dicen ‘si no se acuesta conmigo, mañana la echo’. Hay madres cabeza de familia que deben hacerlo por necesidad. Algunas denuncian, otras no porque las amenazan”, anota Dora Barrera.

Ante tantos atropellos contra ellos y la empresa, decidieron organizarse en un sindicato. “Inicialmente nos acercamos a Sintraemsdes, pero el presidente Nelson Castro nos dejó solos, no nos apoyó. Por eso hicimos una asamblea con 85 trabajadores, fundamos Sintraseo y nos dieron personería jurídica el 26 de junio de 2013. El 27 le notificamos a la empresa y le pasamos pliego de peticiones, pero hasta ahora no tenemos respuesta. Actualmente somos 600 afiliados”, dice la presidente de Sintraseo.

Entre los principales puntos del petitorio está la estabilidad laboral, los reintegros a personal despedido injustificadamente y salarios, principalmente. “Sabemos que hay gente que llegó después que nosotros y venían de los consorcios privados, a ellos sí los tienen con contrato a término indefinido. Muchos son conductores pero la mayoría de la parte administrativa”, comenta Dora Barrera.

Manifiestan que al notificar la existencia de Sintraseo se empezó una persecución sindical, con ayuda de Nelson Castro, presidente de Sintraemsdes subdirectiva Bogotá, organización de trabajadores del acueducto.

Los trabajadores son enfáticos en señalar que defienden el proyecto del Alcalde, “el sindicato se creó para proteger el derecho al trabajo y a la empresa. Uno de los desangres es porque la nómina de la parte administrativa vale más que la de la parte operativa. Aquí están acabando con el proyecto del Alcalde y todos debemos defenderlo”, concluye Oscar Micolta, secretario general de Sintraseo.