Entre desapariciones forzadas, hurtos y violaciones sexuales

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Cuando una mujer es víctima de desaparición forzada, usualmente también es víctima de violencia de género

Según el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, en Colombia entre enero y marzo de 2022 han desaparecido 826 hombres y 694 mujeres, de esta cifra 433 personas están vivas

Mónica Andrea Miranda Forero
@Emedemoni_

La situación de vulneración a los derechos humanos en el país no para, de hecho, hace más de un mes Amnistía Internacional presentó un preocupante panorama de violación a los derechos humanos en Colombia. En el informe se denuncian casos de desplazamiento, violencia sexual y homicidio, lo anterior se atribuye a las movilizaciones sociales que se llevaron a cabo el año anterior y al conflicto armado.

Según el observatorio de la Policía Nacional, los casos por desapariciones han aumentado en este año a cuatro personas por día, dando como resultado 985 personas que aún continúan desaparecidas. Según este mismo informe, las localidades con mayor reporte de personas desaparecidas son Ciudad Bolívar, Bosa, Suba, Kennedy y San Cristóbal. De enero a marzo, de acuerdo a cifras de Medicina Legal, en Bogotá 362 personas continúan desaparecidas.

“Hay zonas que, por sus dinámicas y condiciones, tienen mayores riesgos de inseguridad, pero no hay respuestas contundentes sobre la inseguridad, no hay respuestas de la administración distrital”, dice la concejala de la ciudad Heidy Sánchez al semanario VOZ. 

Seguridad en Bogotá

En el informe, se puede esclarecer que Bogotá es la ciudad con más personas desaparecidas, dejando como saldo 496 personas víctimas de este delito en enero, 439 en febrero y 478 en marzo. Las redes sociales se inundaron el fin de semana pasado por la desaparición de tres jóvenes, uno de ellos es Hernán Felipe Mejía, quien fue visto por última vez el 22 de abril a las diez de la noche en un restaurante de Chapinero, sin embargo, tras dos días fue hallado sin vida.

Conforme a la versión de la Policía Nacional, Mejía se subió un taxi, vehículo donde fue drogado para robarle sus pertenencias, sin embargo, el exceso de estas sustancias provocó que el hombre convulsionara y en cuestión de minutos perdiera la vida.

Otra de las publicaciones que se hizo viral fue por la desaparición de Juan Andrés López, estudiante de la Pontificia Universidad Javeriana, quien desapareció el 21 de abril a las 9:30 pm, no obstante, tras un par de días de búsqueda, fue encontrado luego de haber sido víctima de hurto en la localidad de Santa Fe.

El tercer caso fue el de Allison Guerrero, quien desapareció el 24 de abril y el 27 fue encontrada en el municipio de Soacha, desorientada y con rasgos de intoxicación por escopolamina, modalidad que está siendo usada nuevamente por ladrones para robar pertenencias.

Según la Cámara de Comercio de Bogotá, la percepción de inseguridad cada día aumenta más. Los resultados más recientes de la Encuesta de Percepción y Victimización de Bogotá, EPV, que corresponden a 2021, fueron que en una tasa comparativa entre 2019 y 2021, la cifra de ciudadanos que fueron víctimas de algún delito pasó del 15 al 20%. En esta misma encuesta, las líneas de atención también tuvieron una calificación negativa, donde “mala” y “muy mala” fueron los promedios pasando del 15% al 20% entre los años comparativos respectivamente.

“En Bogotá hay una situación de inseguridad bastante compleja que no únicamente responde a temas de hurto ni de la seguridad individual de las personas, sino que hay una situación de orden público compleja, por ejemplo, lo que se emitía en la Defensoría del Pueblo sobre la presencia o subcontratación de grupos criminales por parte de grupos armados, como el Cartel de Sinaloa o el Clan del Golfo, por ejemplo, para delinquir en la ciudad”, agrega la concejala.

¿Y la alcaldesa?

Claudia López no se ha pronunciado con respecto a la ola de inseguridad que hay en la capital, tampoco sobre las personas que han desaparecido, exceptuando un retuit de la cuenta de la Policía de Bogotá sobre el encuentro de Juan López. “Agradecemos a todas las personas que se solidarizaron con la desaparición del joven Juan López, una ciudadana avisó a nuestros uniformados en la localidad de #SantaFe quienes lo encontraron sano y salvo. Compartimos esta alegría, se encuentra en brazos de su familia”.

El otro pronunciamiento de la alcaldesa con respecto a la seguridad fue un guiño a la policía. “Gracias a @policiaBogota @seguridadBog por dejar capturados y judicializados a estos delincuentes. ¡Esperamos que no los dejen libres!”, en donde deja ver la poca o nula relación que tiene con la Policía. Si bien es cierto que desde Twitter no se puede hacer mucho, a la alcaldesa no se le puede olvidar que ella es la comandante de esta institución.

La concejala también se refiere a la importancia de la administración distrital en materia de seguridad: “Se deben desmantelar los grupos criminales que no pasan solamente con capturas pequeñas como los ladrones, esto tiene que llegar a la raíz del asunto y debe haber una atención social para que las personas de clases populares no se vean obligadas a delinquir para conseguir un sustento, y esto pasa por la administración distrital. Se deben tomar medidas reales”.

Mujeres desaparecidas

Para nadie es un secreto que las mujeres son personas que constantemente están siendo víctimas de violencia física, psicológica, intelectual, laboral, política, etc. Normalmente cuando desaparece una mujer, las autoridades suelen desestimar la denuncia sesgando la importancia de la desaparición con argumentos irracionales como que puede estar en casa de una amiga, en un centro comercial, con su pareja o desaparecer por voluntad propia.

El informe del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias de las Naciones Unidas expresa que “de manera desproporcionada, las mujeres víctimas de desaparición forzada son objeto de violencia sexual y están expuestas a sufrimientos y humillaciones. Su cuerpo es utilizado como parte de una estrategia de control social”.

A esto, es necesario agregarle que cuando desaparece una mujer, las principales buscadoras son otras mujeres y, como dice el informe anteriormente mencionado, no hay dudas de que estas mujeres que desaparecen son víctimas además de acceso carnal violento, humillaciones y violencia física.

El Registro Nacional de Desaparecidos, con corte al 6 de agosto de 2021 reportó 911 mujeres desaparecidas. Desde 2017 se han registrado 5.760 casos, señalando a Bogotá (26%), Antioquia (13%) y Valle del Cauca (9%) como los escenarios principales para cometer estos abusos

Perspectiva de Género

Cuando una mujer es víctima de desaparición forzada, usualmente también es víctima de violencia de género, pues “las probabilidades de que su pareja o expareja hombre esté involucrado con la desaparición son altísimas. Pero cuando un hombre desaparece, las posibilidades de que su pareja mujer esté involucrada son mínimas y quizás su búsqueda tendrá que enfocarse en otros motivos como la guerra armada o la extorsión a manos de bandas criminales”, se afirma en No es hora de callar, reportaje periodístico.

Se debe hacer la clara diferenciación social de cuando un hombre aparece con vida y de cuando una mujer aparece con vida, pues por lo que se observa, según el reportaje, la sanción social suele ser aplicada cuando las mujeres no son víctimas de desaparición forzada y aparecen vivas.

“Lo cierto es que culpabilizar a las mujeres es una práctica tan antigua como las mismas sociedades, donde resulta más práctico pedirle a la víctima una explicación que exigir justicia y esclarecimiento a las autoridades encargadas de investigar y judicializar a los agresores”.