El teletrabajo, nuevo reto tecnológico

0
343

La modalidad del teletrabajo se está utilizando como una forma más de tercerización de actividades, o sea, informalidad.

Jovenes trabajadores

Iván Posada P.

El conjunto de adelantos en el campo de las telecomunicaciones en los últimos tiempos ha generado importantes transformaciones en el mundo laboral, a tal punto que se ha introducido un nuevo concepto, el teletrabajo. En esencia es la posibilidad de realizar una labor remunerada con sólo disponer de un portátil y una conexión a internet, sin necesidad de hacer presencia en un sitio específico de trabajo.

A nivel mundial, la cantidad de teletrabajadores se ha cuadruplicado en lo corrido del siglo XXI, alcanzando, de acuerdo con el Ministerio de las TIC, los 40 millones de personas. Estimativos recientes sugieren que la expansión podría ser incluso superior al 40% (Ozcelik, 2010).

La legislación colombiana acerca del teletrabajo, particularmente la Ley 1221 de 2008, define el teletrabajo como “una forma de organización laboral, que consiste en el desempeño de actividades remuneradas o prestación de servicios a terceros utilizando como soporte las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para el contacto entre el trabajador y la empresa, sin requerirse la presencia física del trabajador en un sitio específico de trabajo”.

En un estudio de Fedesarrollo se decía que “el mercado laboral no es ajeno a este fenómeno, viéndose impactado a través de fenómenos como el incremento en las productividades laborales o la redefinición de los parámetros de sustitución capital-trabajo. Una de las recientes transformaciones del mercado laboral por cuenta de la tecnología es la asociada a la reubicación de cierto tipo de labores, desembocando en una tercerización de funciones cuyo alcance es incluso transfronterizo”.

En el país esta modalidad se ha facilitado últimamente por la implementación de las tecnologías de cuarta generación (4G), que permiten altas velocidades de trasmisión de datos, videos, películas, etc. a través de portátiles, celulares inteligentes y tablets, entre otros.

Por sectores, el de servicios es donde más se ofrece este tipo de trabajo, 40%, seguido por el comercio con un 30% y en tercer lugar la industria, 24%. Al comparar estos resultados con las cifras del DANE sobre la distribución del total de ocupados para dichos sectores económicos en Colombia, el resultado muestra la preferencia en el sector servicios, que hace un intensivo uso de las TIC. Por tamaño, los teletrabajadores se concentran principalmente en las empresas pequeñas (75%), mientras el 20% laboran en las medianas y el 5% en las grandes empresas. No obstante, en Colombia las compañías grandes generan más empleos que las pequeñas y las medianas, respectivamente.

Consecuencias

Una de las formas de teletrabajo más extendidas en el país son los llamados call center que precisamente utilizan las empresas de telefonía, televisión e internet; las entidades de cobro coactivo del sector financiero y comercial que emplean gran cantidad de población joven en extensos turnos y en la gran mayoría sin seguridad social; el sector de la publicidad vía internet y telefónica igualmente utiliza esta modalidad laboral.

En el sector técnico, ingenieros de sistemas, programadores y tecnólogos se emplean como teletrabajadores en empresas que manejan desarrollo de software, soporte técnico, programación, con remuneraciones muy por debajo de acuerdo a su cualificación y labor desempeñada. En el sector de la educación y capacitación virtuales, los instructores se han transformado en teletrabajadores. Por ejemplo, el SENA, que emplea gran cantidad de instructores en forma virtual bajo la figura de prestación de servicios. Así la modalidad del teletrabajo se está utilizando como una forma más de tercerización de actividades, o sea, informalidad.

Para los asalariados que se ven obligados a adoptar esta forma de vínculo laboral, implica la ausencia de un colectivo de compañeros de trabajo, lo que aleja más las posibilidades de organizarse en sindicatos, cooperativas, fondos de empleados, etc. Las posibilidades de aprendizaje y capacitación igualmente se disminuyen. Por otro lado, trasladar el trabajo al hogar puede crear conflictos entre la vida familiar, laboral y el ocio, al tiempo que tiende a fomentar el sedentarismo.

Los retos a futuro

Estos son tan sólo algunos aspectos de los cambios que se avecinan en el ámbito laboral a nivel mundial, resultado de la globalización que penetra todos los campos de la sociedad. Un reto muy grande para la cambiante clase trabajadora que debe igualmente replantear su metodología de organización y lucha para enfrentar exitosamente el conflicto capital-trabajo en el marco del actual modelo capitalista.