El paro que no da rating a los noticieros

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Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño. Foto Celuloide / Décima Comuna.

En este paro no hay muertos ni heridos a causa de confrontaciones con la Fuerza Pública. Aquí los muertos son consecuencia de la corrupción, la misma que acaba con hospitales, colegios, universidades y cualquier sueño de mejorar las condiciones de vida de la población

Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño. Foto Celuloide / Décima Comuna.
Santa Bárbara de Iscuandé, Nariño. Foto Celuloide / Décima Comuna.

Alexánder Escobar*

Pocos titulares han merecido en la prensa nacional los 11 municipios de la Costa Pacífica que protestan contra la corrupción. Para las comunidades negras de esta región colombiana el hecho indigna, pero no asombra, pues manifiestan que el abandono del gobierno es el mismo que reciben de los grandes medios del país.

Desde el 10 de agosto ocho municipios de la Costa Pacífica de Nariño (El Charco, La Tola, Olaya Herrera, Santa Bárbara de Iscuandé, Mosquera, Barbacoas, Magüi Payán y Roberto Payán) y tres del Cauca (Guapi, Timbiquí y Lopez de Micay) iniciaron un paro regional del Pacífico contra la corrupción, un acontecimiento sin precedentes que, por el carácter pacífico de las protestas, no produjo una presencia masiva de la televisión nacional y extranjera a sus municipios.

En este paro no hay muertos ni heridos a causa de confrontaciones con la Fuerza Pública. Aquí los muertos son consecuencia de la corrupción, la misma que acaba con hospitales, colegios, universidades y cualquier sueño de mejorar las condiciones de vida de la población. Esa es la noticia para el paro regional del Pacífico: la corrupción, y no las confrontaciones con la Fuerza Pública que acostumbran a subir el rating de los noticieros. Así lo creyeron las comunidades negras de la Costa Pacífica que, con inocencia, pensaron que las cámaras se volcarían a recoger los testimonios de cientos de casos de robo continuado del presupuesto público.

Lo que sucede en este paro no es noticia. Y de todas las formas posibles han tratado que no lo sea. Santa Bárbara de Iscuandé, municipio que concentra la mesa coordinadora del paro, con delegados de los departamentos de Cauca y Nariño, durante cuatro días estuvo con la señal de internet bloqueada.

Solo los medios alternativos hacen presencia en la región tratando de informar. De Nariño se encuentran Celuloide y Décima Comuna; y por el Valle, Remap (Red de Medios Alternativos y Populares). En distintos paros anteriores la adversidad, los señalamientos y la falta de condiciones de seguridad para informar han sido lo cotidiano. Pero nada se compara con lo que vivimos en Iscuandé. Acá los problemas para informar en medio de las confrontaciones entre manifestantes y Fuerza Pública no existen. La adversidad aquí es una muy diferente: es el silencio que te mata, que te borra, pero dejándote vivo para evitar que seas noticia.

En el paro regional del Pacífico sus voceros ni siquiera pueden declarar que el gobierno está tergiversando las razones que los llevaron a manifestarse, como comúnmente sucede en las protestas de otros sectores del país, al momento de la confrontación política. El silencio del gobierno frente a la crisis no permite establecer ningún diálogo o discusión, y sumado a la poca cobertura de los medios, todo indica que el paro de las comunidades negras de la Costa Pacífica pretende ser borrado del debate nacional.

Las exigencias de los 11 municipios confluyen en los diez puntos del Mandato contra la corrupción en la Costa Pacífica que toca temas como soberanía, autonomía y el logro de la paz con justicia social para sus comunidades. Marchas, jornadas culturales y el bloqueo al transporte y los establecimientos comerciales es la dinámica general en la mayoría de municipios que ya empiezan a presentar desabastecimiento.

Solo en Guapi y Timbiquí los manifestantes optaron por medidas más drásticas que interrumpieron la normalidad del tráfico aéreo. Pero, a pesar de las protestas que se mantienen de forma indefinida, el gobierno nacional no ha emitido un pronunciamiento oficial frente a la crisis de la Costa Pacífica, y tampoco ha dado respuesta a la mesa coordinadora del paro que le convocó para dialogar en el municipio de Iscuandé.

Así trascurre la vida en la Costa Pacífica donde, con paro o sin paro, para el gobierno colombiano las comunidades negras y la corrupción parecen no existir.

* Integrante de la Red de Medios Alternativos y Populares (Remap).