“El Guaviare pide la palabra”

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José Germán Olarte Palomino, Premio Nacional Ambiental, en la lista de la Unión Patriótica

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Unión Patriótica

José Germán Olarte Palomino fue concejal de la capital del departamento San José del Guaviare, diputado, alcalde del municipio Calamar y Consejero Departamental de Paz. Su función pública se ha desarrollado a partir de dos ejes fundamentales: promoción del diálogo para la construcción de la paz, y proyectos de desarrollo humano sustentable para la erradicación de la pobreza y el colonialismo.

Durante su administración como alcalde de Calamar, impulso el “Proyecto Dendroenergético” a través del cual proponía producir energía a partir de la biomasa generada por el bosque amazónico y productos forestales tales como la leña, el carbón vegetal y sus derivados.

Igualmente fue gestor de un modelo de desarrollo económico sostenible para brindar alternativas de vida digna para sus pobladores en armonía con el medio ambiente. Para el desarrollo de este proyecto, enfocado en la protección de la reserva ambiental, Olarte obtuvo el apoyo del gobierno de Japón y participó de manera decisiva en la puesta en marcha del Proyecto Piloto de Zonas de Reserva Campesina, con recursos propios, del Gobierno Nacional y otros provenientes de un crédito del Banco Mundial.

En el año 2000 recibió de manos del ministro del Medio Ambiente, Juan Mayer Maldonado, el Premio Nacional Ambiental convocado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) como reconocimiento a su trabajo en defensa del ecosistema amazónico y la biodiversidad. En el Encuentro Internacional de Expoambiental 2000, el municipio de Calamar fue condecorado con el premio Mejor Gestión Institucional.

Como consejero departamental de Paz del Guaviare impulsó el proyecto de abonos orgánicos, entre ellos la lombricultura para optimizar el uso de los desechos orgánicos y el uso del humus, cuyas enzimas actúan como corrector de suelos.

Germán Olarte ha participado en varios eventos nacionales e internacionales, dando a conocer tanto sus propuestas en materia ambiental como su experiencia como gobernante local en medio del conflicto armado. En una conferencia en la Universidad de Georgetown, declaró:

“Nuestro propósito es vivir de los servicios ambientales con la selva en pie, conservar lagos, ríos y lagunas, producir oxígeno y germoplasma, preservar la información genética del ecosistema amazónico. Nos hemos propuesto el reto de salvar la selva, la confluencia del río Amazonas con el río Unilla y el Itilla, que al unirse conforman el gran río Vaupés, impulsar un complejo agroindustrial de autoconsumo con la parte sustraída de la reserva forestal para autoconsumo”.

“Para ello nos hemos propuesto formar a nuestros hijos bajo un modelo agroambiental, promover la armonía y el respeto en convivencia con los recursos naturales, fortalecer la exportación de la flor de heliconia e impulsar el turismo ecológico y científico”.

Nuestra meta, dice Olarte, es construir la paz en la región mediante la educación y la participación incidente de las comunidades y el cuidado responsable de nuestro ecosistema. Su posición crítica frente a la política de fumigaciones aéreas con agrotóxicos, como estrategia oficial para eliminar los cultivos de hoja de coca existentes en la región, son contundentes. Así mismo las denuncias sobre alianzas paramilitares en la región, reclutamiento de niños y saqueo a la riqueza natural le han significado amenazas de muerte, persecución política y arrestos arbitrarios.

“Es difícil hacer campaña en un departamento tan grande. No hay garantías ni para la inscripción de cédulas de nuestra militancia. Pero a pesar de todo tenemos gran presencia campesina que jamás ha votado y que está dispuesta hacerlo esta vez por la Unión Patriótica. El pueblo campesino del departamento nos apoya”.