Crisis en Península Coreana: La guerra no es fatalmente inevitable

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Valla antiimperialista en Corea Popular. Foto: (stephan) via photopin cc

China, principal aliado de Corea del Norte, aboga por una salida diplomática a la actual crisis. Estados Unidos siempre ha albergado la idea de invadir a Corea del Norte

Valla antiimperialista en Corea Popular. Foto: (stephan) via photopin cc
Valla antiimperialista en Corea Popular. Foto: (stephan) via photopin cc

Los acontecimientos políticos en la Península Coreana, en la última semana, han estado particularmente tensos y a punto de un incidente militar que puede resultar fatal. Los medios de prensa occidentales aseguran que, a última hora, el gobierno de Pyongyang movilizó una batería de misiles a la zona de frontera con su vecino del sur.

China continental, por su parte, trasladó fuertes contingentes militares hacia la frontera con su vecino coreano, que incluye tanques de guerra, vuelo de cazas y armas pesadas que se concentran en la provincia de Liaoning, a pocos kilómetros de la frontera con Corea del Norte.

Estados Unidos, que mantiene maniobras militares conjuntas con Corea del Sur, ha desplegado 30 mil soldados y nuevos aviones de combate F-22. Corea del Norte ha respondido que mientras exista una amenaza nuclear contra su país, el programa atómico que desarrolla es una cuestión de supervivencia para su pueblo y no va a renunciar a él. Esta postura la reforzó con el anuncio de que pondrá en funcionamiento un reactor nuclear que había apagado desde 2007 por petición de las Naciones Unidas.

La presidenta surcoreana, Park Geun-hye, por su parte, alentada por la política agresiva de Washington, prometió una “enérgica represalia” contra su vecino del norte.

En el marco de esta tensión, en el mundo crecen las voces de gobiernos y organizaciones sociales que abogan por una salida diplomática al problema, sobre la base del respeto a los intereses de Corea del Norte y una política de no agresión. China continental, principal aliado de Corea del Norte, alienta decididamente una salida de este tenor. Al término de la semana pasada, el vicecanciller chino, Zhang Yesui, aunque admitió que las tropas de su país están en estado de máxima alerta, dijo que “no queremos ninguna guerra” en la región asiática.