Constituyentes por la paz

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Las Constituyentes y la participación ciudadana dinamizan la acción popular y apoyan los diálogos con la insurgencia

Las Constituyentes Regionales tienen su base fundamental en las organizaciones sociales y populares; son creatividad del pueblo y gérmenes de poder popular y democrático.
Las Constituyentes Regionales tienen su base fundamental en las organizaciones sociales y populares; son creatividad del pueblo y gérmenes de poder popular y democrático.

Unidad de Paz

El 20 de febrero es la instalación de las Constituyentes Regionales por la Paz, promovidas por la Marcha Patriótica, pero con criterio de amplitud en la idea de forjar un gran frente amplio social y político en defensa de la paz, por cambios políticos y sociales en el propósito de logros democráticos y sociales. Las Constituyentes son una instancia regional nacional, convertidas en plataformas para la paz y los cambios de signo progresista. En ellas caben todas las personas y organizaciones que estén por la paz, por la salida política dialogada del conflicto y rechacen la guerra que afecta al pueblo colombiano.

Son herramientas para aportar en la construcción de la democracia y la justicia social para allanar el camino a la paz y al silencio de los fusiles.

Su origen se remonta a la propuesta en el Encuentro de Paz en Barrancabermeja: “Inspirados en las conclusiones del ‘Encuentro Nacional de Comunidades Campesinas, Afrodescendientes e Indígenas por la Tierra y la Paz de Colombia. El Diálogo es la Ruta’, realizado en Barrancabermeja del 12 al 15 de agosto de 2011, proponemos la convocatoria y realización de Constituyentes regionales por la solución política y la paz con justicia social en Colombia. Concebimos esta convocatoria como parte de las aspiraciones de sectores importantes de la sociedad colombiana interesados en contribuir a darle un trámite distinto al del ejercicio de la violencia, a los conflictos sociales, ambientales, territoriales y de clase que agobian a nuestro país”, reza el llamamiento.

Las constituyentes pueden ser departamentales y locales, aunque también sectoriales. El objetivo es que respalden el proceso de paz y aporten propuestas e iniciativas en dirección a enriquecer la agenda de los seis puntos, contenida en el Acuerdo de La Habana para una paz estable y duradera.

Ejercicio autónomo y soberano

No son parte de la “estrategia electoral de Marcha Patriótica”, como lo aseguran algunos medios de comunicación de forma irresponsable y tampoco “instrumento político de las FARC”, acusación gratuita de reconocidos elementos de la derecha, cercanos al paramilitarismo y militantes del uribismo recalcitrante. El tiempo y el espacio de las Constituyentes Regionales se limitan al proceso de paz y son factor dinámico para el acuerdo final por cambios democráticos y sociales que abran el camino a la democracia, a la equidad social y a la plena vigencia de la soberanía nacional.

Dice el documento de presentación de los principios que rigen a las constituyentes, que estas “se conciben como parte de la experiencia de organización, acumulación y politización de las gentes del común y de los sectores sociales y populares, son expresivas de una construcción democrática real, directa, comunitaria, autogestionaria, de poder popular desde abajo, no tienen el propósito de conformarse en estructura pues son apenas un momento del movimiento”.

Más adelante consigna: “La propuesta de constituyentes se comprende como un ejercicio autónomo y soberano. En ese sentido, no se encuentran supeditadas a los diseños y a las reglas de trámite establecidas por el poder construido; no encuadran por tanto dentro de las reglas originadas de la Constitución formal, sino que responden a una iniciativa propia frente a la insatisfacción generada por la política de Estado y a la necesidad de avanzar en el diseño e implementación de contenidos que expresen los anhelos de paz del pueblo colombiano. Las Constituyentes pueden ser locales, regionales o sectoriales, según las condiciones y las posibilidades del caso. Las constituyentes locales y regionales priorizan las dinámicas y los intereses territoriales. Las constituyentes sectoriales son expresivas de las dinámicas y los intereses de grupos poblacionales, según sus respectivas identidades”.

La participación es definitiva

Lo anterior quiere decir que las constituyentes son independientes del Gobierno y del Estado; no son parte de la institucionalidad estatal ni creadas o reglamentadas por ninguno de los poderes públicos. Son instituciones de hecho, que actúan en la legalidad, de carácter público y de conformidad con las libertades democráticas consagradas en la Constitución Política. Son expresión del ejercicio autónomo y soberano del pueblo, gérmenes de poder popular si se quiere. El fin es altruista porque los objetivos son la paz y los cambios avanzados de beneficio para el país, en especial de los sectores populares. Están fundidas en los anhelos de cambio de la gran mayoría de los colombianos y las colombianas. Tienden a convertirse en movimiento por la paz, en vehículos del cambio político y social, esto es, de la paz con democracia y con justicia social.

En La Habana no se van a resolver los problemas del Gobierno o de la guerrilla, sino del país, porque el debate es sobre lo que afecta a los colombianos y colombianas, con mayor razón a la gente del común que tiene tantas necesidades insatisfechas, negadas por el régimen plutocrático en beneficio de la casta dominante. En este sentido, la presencia de las organizaciones sociales y populares es fundamental, casi que definitiva para que tengan la oportunidad de expresar sus opiniones y propuestas con la garantía que serán atendidas por la mesa de diálogo.

Contradicción gubernamental

Es un contrasentido, que el Gobierno Nacional mientras habla de paz en La Habana, en Bogotá adelante una ofensiva antipopular para proteger los intereses de las transnacionales y del pequeño sector oligárquico que se lucra del poder y de los beneficios políticos. No hay coherencia en el gobierno de Santos, no son gestos de paz, menos aún cuando van acompañados de decisiones tales como el fuero militar y las reformas neoliberales tributaria (ya aprobada), salud y pensiones, las dos últimas en camino. Con toda razón la ex senadora Piedad Córdoba ha exigido una tregua legislativa porque de lo contrario puede perder credibilidad la mesa de La Habana por el desafuero del poder dominante.

En esta dirección, las constituyentes también son factor de movilización. De lucha popular por los derechos del pueblo, de unidad muy amplia para que la paz signifique la desaparición de las causas que originaron el conflicto. La instalación de las Constituyentes Regionales son un adelanto de la gran marcha del 9 de abril, que será la toma de Bogotá por los promotores de la paz democrática en la fecha de la conmemoración del 65 aniversario del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán aún en la impunidad, pero esclarecido por el fallo inexorable de la historia.

Mujer con banderas de Colombia