Colombia: Sin soberanía y con poco progreso

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Nelson Fajardo

Es mucho lo que se escribe sobre las bondades de la economía colombiana, para indicar que es una economía avanzada y con una gran estabilidad; al punto de permitir un bienestar social, cuando irriga recursos que hacen de los colombianos, los ciudadanos más felices y alegres del mundo.

Las cifras son positivas

Veamos qué tan cierta es dicha apreciación:

[table caption=»cifras significativas de la economia colombiana» width=»100%» colwidth=»» colalign=»left|right|right|right|right|right»]
,2008,2009,2010,2011,2012
PIB*,315.20,355.90,369.70,384.50,407.20
Crecimiento anual (%),0.80,1.50,3.90,4.00,5.90
PGN*,100.20,127.40,131.90,127.40,131.20
% PGN en el PIB,31.88,35.86,35.77,31.37,32.24
% defensa y seguridad en el PGN,3.30,3.20,3.70,3.80,3.20
% salud en el PGN,6.20,7.30,7.20,6.90,7.60
% educacion en el PGN,3.90,4.00,3.90,4.70,4.80
[/table]

*billones de pesos constantes (base: 2000)
Fuente: Confis, DANE, Banco Mundial y cálculos propios

Al observar las cifras de la tabla, constatamos que el Producto Interno Bruto (PIB) tiene un crecimiento inicial muy precario, debido a los efectos que tuvo la crisis mundial de 2008 a 2009 sobre la economía doméstica. Pero a partir de 2010, hasta el año pasado, hay un crecimiento ascendente, que se sostiene hasta ahora. Por su parte, el Presupuesto General de la Nación (PGN) aporta entre el 31,88% y el 35,86% del PIB durante todo el periodo.

Ahora bien, del Presupuesto General de la Nación (PGN) total, el porcentaje de participación de la Defensa y la Seguridad es de 3.30%, 3.20%, 3.70%, 3,80% y 3.20% durante el período. La salud participó en la distribución del presupuesto con el 6.20%, 7.30%, 7.20%, 6.90% y 7.60% durante el período de referencia.

Es una participación mayor que la relacionada con Defensa y Seguridad, incluso, dobla su presencia en el PGN; esto debido al aseguramiento de buenos recursos por parte del Ministerio de Defensa, a través del Plan Colombia y la capacidad acumulativa alcanzada por el capital privado en el sector de la salud, con recursos públicos, situación que ha generado la actual crisis del Sistema Nacional de Salud. Con respecto a Educación, los porcentajes de participación en el PGN, durante el periodo 2008 a 2012 fueron de 3.90%, 4.00%, 3.90%, 4.70% y 4.80% para cada año.

Hechos que afectan el crecimiento

¿Cómo explicar el buen comportamiento de la economía colombiana, en medio de la crisis y la recesión que agobia a la economía mundial?

Responder a esa pregunta requiere ubicar los hechos más significativos que estimulan esa situación. En primer lugar, el movimiento económico 2008 y 2009 fue negativo; pero muestra una alta recuperación desde 2010, prolongada hasta el momento.

Es una recuperación en medio de la crisis y el estancamiento de la economía mundial. Dicha recuperación fue dada por fenómenos internos tales como la reorientación de la política exportadora hacia el sector minero-energético, cuyos precios de venta crecen e impactan positivamente la balanza comercial, y con ella la balanza de pagos. Es decir: hay rentabilidad agroexportadora. A ello se une un lavado masivo de dólares, que articuló dichos capitales al circuito económico; lavado que dio liquidez a la economía doméstica, acompañada de la baja en las tasas de interés y el estímulo al crédito.

Rentabilidad agroexportadora decreciente y lavado de dólares tuvieron su complemento en el fomento de la industria de la construcción, por ser generadora de empleo. La presencia de este sector de la economía en el crecimiento del PIB es muy importante, al ser la única actividad productiva que se destaca.

Más allá de las cifras

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La economía colombiana ha logrado este repunte a partir de conjugar la reprimarización de las exportaciones o el retorno a la exportación de materias primas minero-energéticas con la inversión en capital constante, principalmente en la industria de la construcción, como puntal para la generación de empleo, en un sector requerido, para la puesta en marcha de los TLC firmados por Colombia, ante todo, con Estados Unidos de América.

Así las cosas, tenemos un crecimiento positivo, soportado en la acumulación originaria de capitales y su proyección hacia la inversión en capital fijo. Este último, como antesala de la formación de una nueva escala de la actividad económica, que es transnacionalizada y profundamente dependiente; con producción de bienes intermedios para las demandas de las transnacionales y, unido a ello, la conversión del país en un mercado persa al servicio de la realización de los productos finales importados.

En síntesis: pérdida de la soberanía nacional, mayor acumulación por medio de la rentabilidad exportadora de materias primas e inversión de capital en la generación de productos intermedios; es decir, en contra de la expansión productiva al servicio de la economía doméstica, soportada en el tránsito de los capitales procedentes de la acumulación primaria hacia el funcionamiento “normal” del capital, en adaptación con aquellos tradicionales que ya funcionaban dentro de la lógica “normal” del capital; es decir: expansión productiva y tránsito de capitales, unidos a la integración latinoamericana.

Contra lo anterior atenta un mayor crecimiento, pero con creciente desnacionalización, al servicio del eje monroísta, que proclama, desde el señor John Quincy Adams, que “América es para los americanos”; frase que posteriormente se adjudica a James Monroe, quinto presidente y último de la generación que protagonizó la revolución por la independencia. Ambos pertenecieron a organizaciones políticas antecesoras de lo que hoy constituye el Partido Republicano, en su expresión más ultraderechista.

La afirmación de “América para los americanos” hecha por Quincy Adams y refrendada por Monroe va a ser el punto de partida de lo que conformó la Doctrina Monroe o el monroísmo, cuyos postulados y planteamientos fundacionales se siguen manifestando. Han ganado con este crecimiento acumulado el capital transnacional y la oligarquía crecientemente transnacionalizada. Para confirmar esto, pregúnteles a los cafeteros.