VOZ reproduce la denuncia que emite la coordinadora de la Colombia Humana en San Francisco, Cundinamarca, por violencia de género y acoso judicial
Señor Presidente:
Yo, al igual que más de 11 millones de personas, celebro el inicio de un gobierno alternativo en un país en cuidados intensivos. Sé de las muchas carencias y ausencias estatales en décadas, ninguna menos importante que otra.
Por eso mi ilusión está puesta en este gobierno, seguramente no como aquel que resuelva de golpe el conjunto de problemáticas que nos aquejan, pero sí como el gobierno que permita visibilizar a quienes nunca han sido atendidos. Y en este caso en particular, al sector de la sociedad al que pertenezco, al más numeroso de Colombia, al más antiguamente discriminado, al de la mujer.
En su propuesta de gobierno «El cambio es con las mujeres» usted plantea la necesidad de realizar las transformaciones con y para nosotras, que garanticen la igualdad, la autonomía económica y el derecho a una vida libre de violencias. En una realidad tan cotidiana como es la violencia en todas las formas sobre la mujer, urge la necesidad de buscar canales más directos, menos revictimizantes, más eficientes, que garanticen que una mujer en cualquier rincón del país, una ‘nadie’, pueda encontrar el apoyo estatal y reducir así el poder que la impunidad le da a los actos misóginos y machistas que pululan en el quehacer político y que hasta ahora no dan tregua.
Yo, como tantas mujeres, soy víctima de una de las diferentes formas de violencia de género: la violencia política. Paradójicamente, con un gobierno que apoya a las mujeres, lo cual logra entusiasmarnos a más y más mujeres a participar de los escenarios políticos, paralelamente también aumenta este tipo de violencia. Históricamente la mujer ha sido temerosa de denunciar, no solo por la revictimización a lo largo del proceso sino por la invisibilidad, que en muchos casos termina siendo el común denominador.
Soy una militante de Colombia Humana en Cundinamarca, pero bien podría ser cualquier otra mujer política en cualquier colectivo político en cualquier rincón del país. Declaro enfáticamente que no sólo no se están dando las condiciones para el libre ejercicio de la actividad política y electoral, tanto al interior del colectivo como hacia los demás escenarios políticos externos, sino que se perpetúan prácticas violentas de género, que se hacen sistemáticas y consuetudinarias, estereotipos y reproducción de roles de género, dominio de la política masculinizada y tolerancia respecto a la violencia política de género.
Las mujeres esperamos ansiosas que su gobierno dé el paso para detener la naturalización de la violencia de género y la desigualdad en las relaciones de poder en términos de género, y así propiciar un ambiente que reduzca las posibilidades de que más mujeres abandonen sus carreras políticas, esto en aras de llegar al gran propósito de este gobierno: ser Potencia Mundial de la Vida.
Atentamente,
Johanna Carolina Gavilán Calderón
Soy coordinadora municipal de Colombia Humana. Denuncio caso de acoso judicial y violencia de género de parte de Nelson Rodriguez del partido verde en San Francisco C/marca. En el gobierno del cambio es con las mujeres pido garantías@ArielAnaliza @PizarroMariaJo @maryluzherran
— Gavilan Colorado (@sintibiezas) October 8, 2022