Caminante de la FILBO, Ojeando libros

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José del Río

La Feria del Libro de Bogotá es un río de libros, un mar de caminantes y una pequeña quebrada de compradores y lectores. En esa abigarrada y millonaria cantidad de textos encontramos de todo: excelentes libros, novelas de autores reconocidos al lado de libros de relatos de noveles narradores con niveles de calidad narrativa desigual. Ubicamos también ensayos sobre temas diversos tratados con gran solvencia intelectual y soportados en investigaciones documentales ceñidas a rigurosas metodologías.

Del río de libros tuve oportunidad y tiempo de ojear algunos poquísimos, entre otros La oligarquía colombiana.  Una belicosa marioneta del Tío Sam, Recordar es sobrevivir. Entrelazando los hilos de nuestra memoria con los de la historia, obras del docente universitario Renán Vega Cantor; Uñas negras, escrita por Víctor Hugo Trespalacios Ferrer, publicados por Teoría & Praxis. La impunidad del poder, de Ramón Jimeno con prólogo de Ricardo Silva Romero; La inviabilidad del fracking frente a los retos del siglo XXI, el libro contiene varios ensayos sobre el tema suscritos por Andrés Gómez, Álvaro Pardo, Julio Fierro Morales, Oscar Puerto, Tatiana Roa Avendaño, con el apoyo de La Fundación Heinrich Boll, Oficina de Bogotá y Pensamiento del Libertador, de José Ramón Llanos, Clío Caribe editores.

La oligarquía colombiana es un libro de 185 páginas que contiene un prólogo, A manera de introducción, cuatro partes y un epílogo. El prólogo lo suscribe Atilio Borón. De los diversos temas analizados minuciosamente por Renán me impresionaron “La solvencia moral del Estado colombiano en materia de crímenes de lesa humanidad; Diplomacia traqueta; El amo imperial, la pandilla de Lima y la lumpendiplomacia; Pinocho en la ONU; Operación Gedeón. Régimen de Iván Duque y la agresión mercenaria a Venezuela; El ocaso del derecho internacional y el papel criminal de Estados Unidos, la Unión Europea y Colombia; Piratería financiera del imperialismo estadounidense. Como en todos sus libros en La oligarquía colombiana Renán fundamenta su argumentación y conclusiones en un gran acervo documental, escrita en una prosa elegante con una conceptualización clara y precisa.

En este deambular por la Filbo adquirí la 7ª edición de A las puertas del Ubérrimo, lógicamente lo leí. Claro que hay una gran diferencia entre el omnipotente Álvaro Uribe Vélez del año 2008 y el decadente, subjudice y ex detenido líder del Centro Democrático, vinculado a varios procesos judiciales. Además, hoy obligado a retirar al candidato Oscar Iván Zuluaga que él había señalado unos pocos días antes. Esta edición tiene un prólogo cuyo título lo dice todo, El otoño de un patriarca. Lógicamente, en este texto se destaca el momento decadente de Uribe y también el hecho de que hoy sea un político repudiado.

A las puertas de El Ubérrimo

Sin embargo, el prólogo comenta el hecho de que el expresidente “Más allá de sus largos y al parecer interminables procesos judiciales el lamento permanente que se le escucha en cuanta entrevista concede consiste en que el “daño reputacional” sobre su imagen pública es irreparable, lo que quiere decir que hoy existe clara consciencia… quién es en verdad el que aspiró a pasar a la historia como un caudillo impoluto, el “presidente eterno”, redentor de la nación”

A las puertas del Ubérrimo tiene la gran importancia de que se convirtió en un documento que develaba todo el proceso de la paramilitarización de este país y la forma como se fueron empoderando en todas las regiones. Además, determinó con claridad el rol preponderante jugado por Álvaro Uribe Vélez en todo este proceso de desinstitucionalización y de violencia que ha afectado el país hasta hoy. El prólogo de esta 7ª edición nos muestra la frustración del mayor anhelo de Álvaro Uribe, quien según Iván Cepeda y Jorge Rojas al final de la primera edición, aspiraba a seguir gobernando a Colombia por largo tiempo.

El pensamiento político del Libertador, titulo del libro de José Ramón Llanos es uno de los tantos textos escritos con ese mismo titulo en América y en Colombia. Este se diferencia de los escritos por Álvaro Oviedo y Jaime Jaramillo Uribe en que tiene un mayor numero de documentos sobre el pensamiento político de Simón Bolívar. Además, en que tiene unos decretos en los cuales identificamos su talante visionario y de naturaleza anticipativa, por ejemplo, en el Decreto de Chuquisaca sobre el sistema educativo, y en Decreto sobre la preservación de las aguas y de los bosques. Por otra parte, tiene la primera reforma agraria dirigida a recuperar las tierras que les habían sido arrebatadas a los indígenas.

Simón Bolívar se adelantó a todos los proceres y líderes de Latino América en la identificación, proclamación y defensa de la libertad de expresión y del significado para la democracia de la opinión pública, como consta en un discurso del 23 de enero de 1815 cuando expresa: “Pero la opinión pública, Excelentísimo Señor, es el objeto más sagrado que llama la alta tensión de V.E.; ella ha de menester la protección de un gobierno ilustrado, que conoce que la opinión es la fuente de los más importantes acontecimientos”.

Nos muestra también al joven Simón Bolívar audaz e iconoclasta que en el Juramento del Monte Sacro, desconoce los aportes de Europa a la cultura, al arte y a la filosofía. En efecto afirma: Este pueblo ha dado para todo, menos para la causa de la humanidad: Mesalinas corrompidas Agripina sin entrañas, grandes historiadores, naturalistas insignes… pero para la emancipación del espíritu… para el enaltecimiento del hombre y para para la perfectibilidad definitiva de su razón, bien poco, por no decir nada.”