Cae por corrupto alcalde de Popayán

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Popayán necesita de un potente movimiento social en el que confluyan las comunidades indígenas, la población afrodescendiente, los campesinos y trabajadores. Un movimiento social que construya un nuevo poder popular como alternativa al poder oligárquico y corrupto

Horacio Duque Giraldo

Ha sido suspendido, en proceso de destitución, el alcalde de Popayán, Francisco Fuentes Meneses, una ficha goda del Partido Conservador del Cauca, caracterizado por sus marcadas posiciones regresivas en defensa de los terratenientes y los potentados en la región, además por sus prácticas clientelares que dan soporte a la corrupción y despojo de los patrimonios públicos en los municipios.

La decisión la ha tomado la Procuraduría General de la Nación en desarrollo de un proceso disciplinario por irregularidades en la adjudicación y firma de un contrato con una entidad cuyo gerente está inhabilitado.

En efecto, la entidad suspendió en fallo de primera instancia en el ejercicio de sus funciones al mencionado funcionario.

La determinación se tomó porque el funcionario participó en la adjudicación y celebración de “contrato con persona que estaba incursa en situación de inhabilidad”.

Fuentes Meneses mediante resolución emitida el 21 de diciembre de 2012, adjudicó licitación publica a la Organización Integral Constructora Cooperativa Coopemun, con el objeto de construir pavimentos en el marco del proyecto denominado “Mejoramiento de 5,9 Kilómetros de vías rurales en el municipio de Popayán”, por un monto cercano a los 2.500 millones de pesos, a pesar de que dicha cooperativa se encontraba incursa en la causa de inhabilidad para proponer y celebrar contratos con entidades estatales.

Según la Procuraduría, la empresa contratada por Fuentes Meneses, regulada por el derecho privado, tiene como representante legal a Vladimir Roldán Umaña, quien con anterioridad había sido declarado responsable penalmente del delito de peculado por apropiación, a propósito de un convenio con el Estado, a la pena principal de 57 meses y 28 días de prisión y multa de 1.065 millones de pesos, sanción que quedó ejecutoriada en febrero del 2012, con lo cual se configuró la inhabilidad establecida en la ley para ofrecer y contratar con entidades estatales por el termino de 10 años.

Con su conducta, Fuentes Meneses violó lo establecido en el artículo 58 de la ley 80 de 1993 y el artículo 48 del Código Disciplinario Único, infracción que es calificada disciplinariamente como falta gravísima cometida a titulo de culpa grave.

Fuentes Meneses, el alcalde, es una ficha de la casta oligarquía del Cauca, un departamento en el que la violencia contra la población, especialmente contra indígenas, afros, campesinos y trabajadores urbanos, es la práctica consuetudinaria. Es la violencia de los militares y paramilitares organizados por reconocidos miembros de la élite regional, como es el caso de Juan José Chaux y otros.

En su trayectoria burocrática el funcionario ha ocupado los siguientes cargos (http://bit.ly/1tT7ibg):

1983-1987: Jefe de Asuntos Municipales de la Secretaría de Gobierno Departamental. Alcalde encargado de los municipios de Morales, Corinto y Rosas.

1988-1989: Contralor del departamento del Cauca.

1991: Diputado a la Asamblea del Departamental del Cauca.

1993: Concejal del Municipio de Popayán.

1998: Representante a la Cámara por el departamento del Cauca.

2000: Presidente de la Junta Directiva de Fenalco (Federación Nacional de Comerciantes).

2000-2010: Presidente de la Cámara de Comercio del Cauca y miembro de su Junta Directiva.

2005: Miembro de la Junta Directiva de Asocom (Asociación de Comerciantes Mayoristas). Presidente del Consejo Gremial y Empresarial del Cauca. Gerente del Depósito Fuentes.

Toda una vida al servicio del Estado oligárquico reaccionario regional y local y de sus prominentes gamonales y caciques de la politiquería.

Hay que agregar que los resultados de su gestión como burgomaestre no son los mejores en las evaluaciones recientes presentadas por Planeación Nacional (http://bit.ly/1rAOMSy). La Administración municipal presenta un alto deterioro por la omisión de las normas básica de la administración pública, lo que ha sido terreno propicio para la corrupción generalizada, con graves daños para la población.

Llama la atención que las irregularidades e ilicitudes de estos funcionarios ocurren en condiciones en que se impide la participación independiente de la ciudadanía en la organización y funcionamiento de las Veedurías ciudadanas, los comités de control social y otros mecanismos de participación democrática comunal.

Ante este grave acontecimiento que afecta el funcionamiento transparente de las instituciones locales es necesario que la ciudadanía y el movimiento social se organice e intervenga más activamente en la administración y gestión de los recursos públicos. La Alcaldía de Popayán ha dispuesto en los últimos años de recursos equivalentes a billones de pesos que es necesario saber en qué se han invertido y cuáles los resultados obtenidos en el mejoramiento de las condiciones de vida de la población que en la actualidad es cercana a las 300 mil personas, de las cuales casi 200 mil viven en condiciones de pobreza y absoluta segregación social.

Las circunstancias creadas con la suspensión del alcalde son propicias para proyectar una gran coalición social y política que postule unos candidatos sin tacha y comprometidos con los derechos fundamentales de la ciudadanía y los postulados de la democracia comunal, para las elecciones municipales del próximo 25 de octubre. Unos candidatos comprometidos con la paz, la justicia social y las libertades políticas.

Popayán necesita de un potente movimiento social en el que confluyan las comunidades indígenas, la población afrodescendiente, los campesinos y trabajadores. Un movimiento social que construya un nuevo poder popular como alternativa al poder oligárquico y corrupto de las castas politiqueras regionales de liberales y conservadores, cuyos representantes, como el actual gobernador del Cauca, Temístocles Ortega, son los artífices directos del saqueo de los dineros públicos y de la violencia contra las comunidades en la región.

Se trata de un movimiento sociopolítico que levante las banderas de la paz y la concordia, en el que se recojan las demandas de la resistencia revolucionaria campesina, indígena, afro y popular del Cauca, con mucho arraigo y legitimidad en todo el territorio del Cauca.

La transformación radical del Cauca no la pueden realizar los personajes asociados con la corrupción de la mermelada santista y la violencia de la ultraderecha paramilitar de Uribe Velez, como ingenuamente pretenden esbozarlo algunos elementos portadores de teorías confusas y gaseosas sobre los horizontes de las sociedades posneoliberales que se vienen consolidado en diversos países de la región.