Boko Haram secuestra en nombre del Islam

0
386
Mujeres nigerianas piden el regreso de sus hijas.

En Nigeria, como en otras partes del mundo, las potencias occidentales toman como pretexto pugnas nacionales o conflictos internos para enviar tropas, en una actitud abiertamente intervencionista

Mujeres nigerianas piden el regreso de sus hijas.
Mujeres nigerianas piden el regreso de sus hijas.

Alberto Acevedo

El discurso del fanatismo religioso, la discriminación hacia la mujer y el odio hacia Occidente, esgrimidos por la organización fundamentalista Boko Haram, en Nigeria, es apenas una fachada, detrás de la cual se oculta un grupo con poderosos intereses económicos, dirigidos al contrabando, el tráfico de armas, el secuestro y la venta de esclavas sexuales.

Boko Haram es la organización fundamentalista que el pasado 14 de abril secuestró a 270 niñas en una escuela de la localidad de Chibok, al noreste de Nigeria. En la región, los colegios han estado cerrados ante una alerta islamista. Sin embargo, en Chibok, donde tiene sede un colegio estatal femenino, las estudiantes habían sido citadas a exámenes finales. Debido a que tienen que cubrir grandes distancias de regreso, esa noche pernoctaron, para descansar e iniciar a la mañana siguiente el largo camino.

Abubakar Shekau, líder de Boko Haram, dijo en un video enviado a la prensa: “Yo secuestré a vuestras hijas. Ahora son esclavas y voy a venderlas en el mercado, en nombre de Alá. La educación occidental debe cesar. Las niñas deben abandonar la escuela y casarse”.

No es la primera vez que esta organización sectaria perpetra un ataque de esta naturaleza. En los últimos cinco años, las acciones de Boko Haram, que a partir de ese momento radicalizó su estrategia, y las respuestas del ejército, han dejado cinco mil muertos y miles de desplazados. Los colegios y sus alumnos han sido objetivo de este grupo, que han quemado y bombardeado establecimientos educativos, y asesinado a un grupo considerable de estudiantes y maestros.

Control territorial

Boko Haram es un desprendimiento del movimiento salafista y se reclama representante de Al Qaeda en Nigeria. Su nombre, en árabe, significa ‘gente comprometida con las enseñanzas del profeta Alá y la yihad’. Su objetivo es imponer la ley sharia en Nigeria y otros países vecinos. En 2013, Estados Unidos calificó al grupo de “terrorista”, lo que no ha sido óbice para que reciba generosa ayuda económica y material de Arabia Saudita, uno de los principales aliados de Washington en la región.

Las principales potencias occidentales se rasgan las vestiduras y se muestran horrorizadas ante el secuestro de niñas en Chibok. Antes no lo hacían. Hoy parece que tiene otros intereses.

Nigeria es el cuatro mayor exportador mundial de gas natural licuado y el mayor productor de petróleo de África. El petróleo de este país es de alta calidad y su producción se estima en 2’500.000 barriles diarios, el 70 por ciento de los cuales son consumidos por Estados Unidos. Con el descubrimiento de gas esquisto en Norteamérica, la Casa Blanca ha disminuido en un 15 por ciento la importación de combustibles de Nigeria, que ha ofrecido ese sobrante a China. Pero Washington no está dispuesto a permitir que China, su principal rival, se le atraviese en el mercado del crudo africano.

En este momento hay tropas norteamericanas y británicas en Nigeria, con el pretexto de que van a ayudar a rescatar a las casi 300 niñas secuestradas por los islamistas. A Estados Unidos, en realidad, poco le importan las niñas secuestradas. Su verdadero objetivo es utilizar la amenaza de Boko Haram para justificar su verdadero objetivo de ocupar los campos petrolíferos y bloquear a los chinos en su pretensión de acceder al comercio con Nigeria.