Posiciones distantes en negociación del mínimo

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Aspecto de una de las reuniones de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. Foto Prensa Ministerio de Trabajo.

Empresarios y Gobierno hacen propuestas para que los trabajadores y sus salarios sean los que soporten la crisis económica del país

Aspecto de una de las reuniones de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. Foto Prensa Ministerio de Trabajo.

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

A las tres primeras reuniones de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, realizadas la pasada semana en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, asistieron delegados del Gobierno como la ministra de Trabajo, Clara López; los empleadores con sus gremios económicos como la ANDI; y las centrales obreras y de pensionados. En estas se busca acordar el reajuste salarial para el próximo año.

Como primer paso, el Gobierno nacional presentó cifras de entidades como el DANE, el Banco de la República, el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional. A su vez, las centrales obreras y los gremios económicos sustentaron sus propuestas.

Para su argumentación, la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, presentó un documento construido con asesoría de un equipo de economistas de la Universidad Nacional, encabezados por el profesor César Giraldo, donde explican el porqué del 14% en el reajuste salarial.

La solicitud la hacen con base en la inflación de 6,11% que afecta mayoritariamente a los sectores de bajos ingresos; el 0,26% de pérdida por inflación en 2015, cuando el salario se decretó; el 1,4% que no se tuvo en cuenta por productividad del trabajo el pasado año y 0,6% en 2016; y por pérdida del poder adquisitivo, 4.13%. El documento también justifica los 14 puntos por el impacto de la reforma tributaria en los salarios.

Por su parte, los empleadores plantearon mantener un promedio de la inflación según el DANE, es decir 5,96%, más la inflación proyectada, 3%, y reclaman la defensa de la productividad manteniendo la flexibilización laboral. En el intercambio de opiniones los trabajadores cuestionaron que sean los grandes capitales los que menos paguen impuestos. Los empresarios salieron en defensa de la reforma tributaria porque, dicen, evitaría una baja calificación de las entidades de riesgo y plantean un reajuste del mínimo en 6,5%. Según los sindicalistas, con esta propuesta ni siquiera se reconoce el impacto de los nuevos gravámenes sobre los salarios más bajos.

De la misma manera, los empleadores se mostraron bondadosos por la extensión en un mes de la licencia de maternidad.

Otros temas

Los trabajadores, a través de las centrales obreras, expusieron que Colombia, en comparación con otros países de condiciones económicas similares en América Latina, es la que menor inversión social hace. También, que una de las causas de la desigualdad son las regresivas políticas salariales, la desprotección por parte del Estado de los ingresos de las mayorías, que a su vez decreta incrementos en servicios públicos, combustibles, impuestos, peajes, salud y educación entre otros, con lo que se estimula la inflación. A lo anterior, se suma una política tributaria con la que los grandes capitales pagan menos impuestos.

La informalidad, que para las ciudades está sobre el 65% y para el campo en 85,5%; la precarización del empleo, el número de trabajadores que no cotizan a pensión, los bajos niveles de salarios al compararlo con otros países, fueron otros de los temas expuestos, aunque no tuvieron recibo en los interlocutores.

Las centrales obreras aprovecharon el espacio para reclamar por el incumplimiento gubernamental a la promesa hecha en el año 2013, de eliminar ocho puntos de aporte en salud establecidos por la anterior reforma tributaria. También, el restablecimiento del pago de las horas extras o no mantener las horas diurnas hasta las 8 de la noche como se propone en el Congreso de la República, y el pago de festivos y dominicales.

“Los empresarios sólo argumentan que hay que mantener las actuales condiciones porque hay que pensar en la productividad, que hay que mantener la flexibilización; no tienen ningún interés de buscar mejores condiciones salariales; que está bien el reajuste salarial en 6,5% y recalcan que dieron un mes más de licencia de maternidad. Aun así, Fenalco sí dijo que la demanda interna estaba bajando, que el consumo en los supermercados había decrecido, por lo que veían la necesidad de reactivar la demanda. Los industriales también dijeron estar preocupados por los resultados de su sector”, dijo Alberto Vanegas, dirigente nacional de la CUT, y quien asiste a las negociaciones.

Vanegas también anotó: “Es que nosotros desvirtuamos todas las estadísticas del Gobierno y ellos ni argumentaron, sino que dieron una explicación muy general y propusieron el 6,5%”.

Al cierre de la presente edición de VOZ, las discusiones continuaban aunque las posiciones eran muy distantes, y al tener los empresarios y el Gobierno el sartén por el mango, lo que se avizora es que nuevamente el reajuste salarial para 2017 será decretado.