Lucho: el voceador de VOZ en Medellín

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Luis Antonio Mejía. A Lucho es normal encontrarlo en todas las marchas y actos políticos, con su camiseta de VOZ, su morral a la espalda, voceando el periódico de los trabajadores.

Tiene 66 años, pero la energía de un muchacho de 20 para posesionar el semanario VOZ en los diferentes puestos de revistas. No es fácil, no todos se arriesgan a poner VOZ en sus quioscos.

Luis Antonio Mejía. A Lucho es normal encontrarlo en todas las marchas y actos políticos, con su camiseta de VOZ, su morral a la espalda, voceando el periódico de los trabajadores.

Pancho

Es normal verlo todos los jueves, con un morral a las espaldas, recorriendo las calles de Medellín, llevando el periódico VOZ a los diferentes puestos de venta de revistas y periódicos del centro de la ciudad.

Se llama Luis Antonio Mejía Mira, pero aquí todos los conocen como Lucho. Tiene 66 años, pero la energía de un muchacho de 20 para posesionar el semanario VOZ en los diferentes puestos de revistas. No es fácil, no todos se arriesgan a poner VOZ en sus quioscos.

Desde que nació, estaba condenado a ser un militante de izquierda. Vino al mundo un 10 de mayo de 1950, en el barrio Moscú de Medellín, un barrio de invasión fundado por obreros y campesinos en la Comuna Nororiental de la ciudad, en el sector que hoy se conoce como barrio Santa Cruz. Su padre, Pedro Antonio Mejía, fue un dirigente obrero, trabajador de Coltejer, en la factoría que la empresa tenía en el sector de La Toma, cerca al centro de la ciudad. Su padre, siendo dirigente del Sindicato de Coltejer, siempre inculcó en su pequeño hijo las ideas del sindicalismo y del socialismo.

Pero también, desde pequeño, estuvo relacionado con la venta y distribución de periódicos. Cuando tenía 12 años, vivía en Envigado y allí se ganaba la vida vendiendo y voceando los periódicos de la época.

Ya de adulto, se vinculó a Cajanal y se convirtió en el presidente del Sindicato Regional de Cajanal, que era afiliado a Fenaltrase; allí tuvo contacto directo con la acción sindical y conoció a Jaime Pardo Leal y a Mariano José Guerra, a través de los cuales conoció al Partido Comunista y a la Unión Patriótica, vinculándose a la lucha política y comenzando a distribuir VOZ entre los afiliados a Cajanal.

Después de que se jubiló, se puso a la tarea de posicionar a VOZ en los puestos de distribución de periódicos de Medellín. Hoy es posible conseguir VOZ en más de 15 quioscos del centro de la ciudad. Igualmente en los puestos de venta de Sabaneta, Envigado, Itagüí, Bello y ahora, con la nueva coyuntura del proceso de paz, comienza a distribuirlo en diferentes municipios del departamento.