Guillermo Alfonso Jaramillo es una persona seria

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En el modesto negocio de don Eliseo Ramírez Arcila está el afiche del médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez. Foto Nelosi.

La única esperanza que se plantea la Unión Patriótica (que sí ha demostrado lealtad al pueblo humilde y desamparado al precio del sacrificio de más de sus 5 mil mejores cuadros), es que el pueblo colombiano asuma una posición crítica y consecuente, apoyando los candidatos comprometidos con el pueblo.

En el modesto negocio de don Eliseo Ramírez Arcila está el afiche del médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez. Foto Nelosi.
En el modesto negocio de don Eliseo Ramírez Arcila está el afiche del médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez. Foto Nelosi.

Nelson Lombana Silva

“Me gusta porque es una persona que no va detrás de ir a enriquecerse dentro de la administración y es una persona seria, porque yo lo he escuchado hablar varias veces y la parte social de él también la vaina de la cardiología de los niños me ha gustado, porque yo estuve en la clínica Calambeo hospitalizado y yo lo veía que entraba todos los días; de todas maneras, la seriedad que tiene, no he visto que sea una persona que tenga contradictores que puedan acusarlo por deshonesto”.

“Nunca he escuchado nada en contra de él. De pronto los politiqueros de oficio. Nunca he visto una acusación seria en su contra. Yo lo conozco en su administración como gobernador del Tolima, secretario de salud en Bogotá. Es una persona seria”.

“Me llama también la atención la forma como ha enfrentado el problema del agua, eso me parece que es muy importante para Ibagué. Yo escuché por internet hace cuatro o cinco años atrás, que si a Ibagué no le ponen cuidado a las bocatomas del agua, Ibagué va a ser un desierto para el año 2020”.

“Eso es una vaina científica que ya salió en internet. Vamos a quedar sin agua. También me preocupa que quiera vender el Ibal el alcalde Luis H. y creo que él va a parar eso, lo mismo la cuestión de la licorera. La licorera la tiene quebrada este señor que la está manejando con ese Néctar y nosotros tenemos nuestro aguardiente que es súper mejor, pero nuestra renta está quebrando. Eso no es justo”.

Estas sinceras y espontáneas declaraciones son de una humilde persona que hace décadas vende libros de segunda o usados en la antigua plazoleta Santa Librada, sobre la carrera tercera con calle 14 de la ciudad musical de Colombia, Ibagué. Un cultor que día a día se está moviendo entre libros. Hablamos de Eliseo Ramírez Arcila. De una manera sencilla describe la personalidad del aspirante a la alcaldía de esta ciudad, Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez y a su vez, sustenta por qué quiere que sea el próximo mandatario municipal. Piensa en la vida, es decir, en el agua. Igualmente, lo describe como una persona honesta, con carácter, con deseos de servir a la comunidad, como dirigente que ha demostrado estas virtudes en su larga vida pública.

En el fondo de su negocio, que realmente es una modesta “cueva”, don Eliseo Ramírez Arcila, ha ubicado un afiche de Jaramillo (Ver foto), mientras que discute entre risas y la pureza de la decencia de una persona culta con el comprador de libros o la persona que de vez en cuando pasa por allí a saludarlo o quizás a “picarle” la lengua. No es sectario. Por eso, cada afirmación trata de argumentarla. Además, deja hablar al interlocutor y termina la sesión con una sonrisa o estrechando la mano. Entiende que la campaña política no es para agraviar sino para argumentar, exponer ideas y controvertirlas sanamente.

Ricardo Ferro: El embustero

Contraria a la personalidad del médico Guillermo Alfonso Jaramillo Martínez que se viene difundiendo por toda la ciudad, encontramos en la otra orilla a los otros competidores, que son exactamente lo contrario. Unos son prestamistas, otros al parecer aliados con la mafia, otros no exponiendo ideas ni tampoco la dialéctica del convencimiento, sino sencillamente comprando conciencias a diestra y siniestra.

Si los trabajadores de la alcaldía del señor Luis H. Rodríguez tuvieran libertad para contar las presiones de que vienen siendo objeto para que su pupilo Toledo, sea su sucesor, los ibaguereños y tolimenses quedaríamos boquiabiertos. Es impresionante. Pobres criaturas, diríamos coloquialmente.

Por su parte, el señor Ricardo Ferro es un verdadero embustero. Para nadie es un secreto que este personaje es un “uribista pura sangre”. Sin embargo, se hizo avalar por firmas, afirmando que era un candidato “independiente, cívico”. Le mintió al pueblo ibaguereño. La trama fue de baja calidad, por cierto. El paraco Uribe, disimuló apoyar a Emmanuel Arango, una criaturita que tiene más cara de seminarista que de político. Lo mandó a la “guerra”, mientras ajustaba tuercas con su verdadero candidato: Ricardo Ferro.

Cómo esta pútrida clase dirigente le miente al pueblo de frente, sin sonrojarse, sin contraer un solo músculo de su cetrino rostro. Imagínate: Apoyo a un candidato supuestamente porque dizque es independiente y después que me “enamoro” de su candidatura muestra su verdadera faz. Es más: ¿Qué tiene esto de político? Nada, en cambio sí tiene mucho de corrupción, oportunismo e interés que la clase embadurnada de corrupción siga dominando.

La única esperanza que se plantea la Unión Patriótica (que sí ha demostrado lealtad al pueblo humilde y desamparado al precio del sacrificio de más de sus 5 mil mejores cuadros), es que el pueblo colombiano asuma una posición crítica y consecuente, apoyando los candidatos comprometidos con el pueblo.

Le dé un batatazo a esta rancia, criminal e inhumana oligarquía, como suele decir nuestro candidato a la asamblea del Tolima por la Up, Danilo López Carrero, 52 en el tarjetón. Hay que despertar y asumir una posición irreverente contra este Estado mafioso, militar – paramilitar. En el departamento hay que parar el fascismo que envalentonado por el dinero de dudosa procedencia se reparte a diestra y siniestra, un vendedor de libros de la tercera decía algo lógico: “Si el dinero que reparte Barreto fuera legal, lo entregaría en cheques”.

Hay que votar con dignidad y sobre todo, con conocimiento de causa. El voto tiene un significado que no se ha dimensionado al interior del pueblo sobre todo, eso lo aprovecha la clase dirigente para comprarlo. He ahí por qué las palabras de don Eliseo Ramírez Arcila son tan exactas, concretas y realistas.